Cristian Kordasz, un entrenador de “auxilio” con éxito inmediato
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Llevó a la tenista húngara Udvardy a una final y un título profesional en pocas semanas de trabajo
Se sabe en el deporte hay mucho de técnica, táctica y físico pero también pesa lo psicológico. Los cambios anímicos pueden ser claves, más en un juego individual como el tenis. El entrenador Cristian Kordasz, de larga trayectoria en el circuito mundial, logró en pocas semanas de trabajo darle un salto de calidad a la jugadora húngara Panna Udvardy, quien alcanzó una final en abril en Córdoba y el último domingo fue campeona en Naples, Estados Unidos, logrando su mejor resultado en el profesionalismo.
El primer encuentro entre ambos fue en Buenos Aires, en un certamen del circuito de la Federación Internacional que se disputó en marzo con 25.000 dólares en premios. “Me contactó su entrenador a quién le surgió una propuesta de viajar con la estadounidense Shelby Rogers, que está Top 100, y bien metida en el circuito, por lo cual no lo dudó. Quería que le diera una mano con Panna que estaba en Argentina para jugar la gira de torneos. Yo justo estaba libre y la acompañé esas semanas y le fue muy bien”, relata Cristian. Udvardy ganó cuatro partidos en Buenos Aires pasando la Clasificación, luego llegó a cuartos de final en Villa María y fue finalista en Córdoba. En un primer momento, el camino juntos concluyó allí.
La oportunidad
Kordasz, nacido en Zárate pero que pasó toda su infancia y adolescencia en nuestra ciudad, tiene actualmente un compromiso como entrenador con Matías Descotte, de 26 años y 569º en el ránking mundial. Por eso una propuesta de Udvardy de seguir juntos en una gira por cuatro torneos en Estados Unidos no iba a ser posible. Sin embargo, el destino quiso otra cosa. “Me estaba por ir a Túnez con Matías y cuando nos hicimos los análisis de covid él dio positivo y tuvimos que cancelar todo. Yo por suerte di negativo aunque me quedé aislado. Como Matías iba a tener para un mes, entre recuperarse y volver a entrenar, finalmente pude viajar a Estados Unidos”, explicó Cristian, en diálogo con Ecos Diarios desde Florida.
En el primer torneo de la nueva gira, en Naples, Udvardy, de 22 años, ganó cinco partidos y levantó la copa de un certamen W25, puntos que le permitieron este lunes alcanzar su mejor ránking mundial, en el puesto 323º.
“Feeling”
Sin dudas que estos buenos resultados en tan poco tiempo de relación entre entrenador y jugadora no son lo cotidiano. “Es algo muy personal, muy particular de cada jugador. Quizás un entrenador puede saber mucho pero cuando con el jugador no tiene ‘feeling’ no hay mucho que hacer. Creo que ella se sintió muy cómoda y yo también, le gusta mucho el trabajo y escucha mucho”, contó Cristian quien específicamente apuntó: “Trabajamos mucho con el saque, donde ahora está haciendo mejor las cosas y salvando situaciones con su primer servicio. Y mejoró su derecha que era algo inconsistente y está más sólida. En el revés, es naturalmente muy buena”.
Disyuntiva
No es la primera vez que Kordasz colabora como “auxilio” con tenistas que tienen otro entrenador “oficial”. Incluso lo hizo acompañando a Eugenia Ganga en su momento y con Valentina Mutilba este año en la misa gira argentina. Sin embargo, aclaró que esta relación entre entrenadores no es habitual en el tour: “Como en todos lados hay egoísmos. Tengo amigos entrenadores y nos damos una mano, pero no es un ambiente tan bien llevado. No es normal que los entrenadores se pasen jugadoras así”.
Ahora le quedan un par de semanas más en Estados Unidos acompañando a Udvardy en otros torneos y después aparecerá una disyuntiva que comentó con una sonrisa: “Es una situación muy buena en lo laboral porque siempre es bueno tener trabajo, pero también es una situación completa. Con Matías (Descotte) voy a volver porque tengo un compromiso con su próxima gira (partiría en principio rumbo a Finlandia). Después se verá si él está contento conmigo. Con Panna no sé qué pasará porque dependerá lo que ocurra con su entrenador, que podría querer recuperar su trabajo también. Quisiera seguir y me encantaría, pero quizás se de más adelante. Pero todo es impredecible en este tiempo de pandemia”. Como apuntó, nada mejor que estos “problemas” lleguen a partir de hacer bien su trabajo, abriéndose puertas en el competitivo mundo del tenis profesional.
Invirtió en la bolsa durante la cuarentena
Como otros tantos profesionales, Cristian Kordasz sufrió el receso laboral por la pandemia. En 2020 había comenzado el año acompañando a Facundo Menna en el Abierto de Australia y cuando se aprestaban a una gira de torneos por Brasil, se canceló todo. Sin embargo, durante el aislamiento preventivo y obligatorio, Kordasz encontró un camino para hacer negocio en la bolsa de comercio: “En ese tiempo me puse a hacer otras cosas, empecé a comprar acciones en la bolsa cuando se habían caído. Me tiré el piletazo y me salió bien. Pensé que por la pandemia más bajo no iba a caer. Tengo amigos que saben y se dedican a eso. Ya lo había hecho hace años cuando en Estados Unidos había colapsado el tema de los préstamos de vivienda. Me podría haber salido mal, era un riesgo”, apuntó al tiempo que reconoció su interés en el tema: “Es muy interesante, depende mucho de dónde inviertas y haciéndolo con cuidado. Te puede ir bien como te puede ir mal”.
TENIS
Trayectoria en el circuito
Como jugador profesional, Cristian Kordasz llegó al puesto 199º en el ránking mundial en el año 2000 y venció entre otros a David Nalbandian (cuando el cordobés era 54 en el ránking), Gastón Gaudio y Carlos Berlocq. Se acercó al tenis en nuestra ciudad, entrenado en sus primeros años por Rafael Rasmussen y el “Sapo” Luis Zacarías. En dobles alcanzó el puesto 181 y ganó su único título, en el Challenger de Kiev, Ucrania, junto al húngaro Gabor Koves, también en el año 2000.
Por una arritmia dejó la competencia pero no se alejó del tenis, iniciando hace más de una década su carrera como entrenador. Hoy con 42 años, posee una importante trayectoria, trabajando en el tour profesional con jugadoras como la rusa Anna Chakvetadze, la suiza Romina Oprandi, la griega Eleni Daniilidou y las canadienses Aleksandra Wozniak, Rebecca Marino y Eugénie Bouchard, y en la rama masculina el brasileño João Pedro Sorgi y el argentino Facundo Menna.