Cuando el Turismo Carretera reinició su resurrección en ruta
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Hace cuarenta años, con cambios sustanciales, hicieron el furor del público
Tiempo de intensos movimientos y cambios en el reino de los carreteros, en los albores de la década del 80. Allá por 1982 y 1983 resultó una época donde se estableció una verdadera resurrección del Turismo Carretera y uno de los hechos puntuales fue la renovada lucha entre Ford y Chevrolet y el desembarco de una embajada copiosa de Dodge presentando batalla, al punto de dominar los compeonatos como nunca lo volvería a hacer.
Esto, no hizo otra cosa que reavivar el interés del público, quien se volcó masivamente hacia los circuitos y a la ruta, ese lugar emblemático con gran marco de público que decoraba los espectáculos de la folklórica categoría.
Tres de las cuatro marcas podían ganar en cualquier carrera y escenario, aunque justo es destacar la entrega y perseverancia de Ricardo de Arzave con el Torino de la Autopeña Ciudad de Azul, que motorizaba Omar Rangone, enhebrando parciales, algunas series y peleando varias definiciones en los sitiales de avanzada.
Gran nivel
Actores de calificado nivel, como Jorge Martínez Boero, Emilio Satriano, el “Pincho” Castellano, Oscar Aventín, Roberto Mouras y nuestro Jhonny De Benedictis se llevaron las finales del año 1982. El campeonato llegaba a una vibrante definición entre el abanderado del óvalo, Martínez Boero, el “Puma” Aventín y Satriano, tres pilotos bonaerenses de distintos lugares, San Carlos de Bolívar, Morón y Chivilcoy con marcas diferentes, Ford, Dodge y Chevrolet.
Finalmente Jorge Martínez Boero se quedaba con la corona, aplicando la ley 18.188 de ese entonces, del 100 le quedaba el 1 en la puerta al Falcon del Quilmes Automóvil Club.
El 5 de diciembre de 1982, en la 25° Vuelta de Tandil, Jorge Martínez Boero consiguió el 3º puesto en la final de la anteúltima fecha de la temporada y se aseguró el título de Campeón Argentino de Turismo Carretera. Ese año el calendario recorrió 11 circuitos distintos mostrando 6 ganadores diferentes. Con este título obtenido “El Gaucho de Bolívar” marcaba terreno en la categoría más popular de nuestro país y volvía a encender la mecha de la rivalidad Ford-Chevrolet.
Atractiva movida del Turismo Carretera, que abría amplias expectativas para el año siguiente, reapareciendo el “Flaco” Traverso, con un Falcon alistado por el “Polaco” José Miguel Herceg, haciendo equipo con “Tony” y Oscar Aventin, que dejaban la marca de sus inicios.
Los grandes protagonistas del año anterior, veían que se sumaban nuevos gladiadores y las grillas se iban poblando de nuevos pilotos. Algunos que prometían, se fueron diluyendo en el tiempo por motivos económicos la mayor parte de ellos, pero muchos lograron afianzarse hasta llegar a posicionarse en sitiales de privilegio e inclusive, seguir siendo actores a mediados de los 90.
Otros valores
Por ello, vimos a buenos ejecutantes, Mariano Alberto Calamante, Eduardo Martínez de Olavarría, Eduardo Antonio Marcos, Fernando Herraiz, Roberto Caparello, el piguense Oscar Alaux, Hugo Mazzacane, Osvaldo Villaverde, Edgardo Caparros hijo del recordado Raimundo, Jorge Oyhanart, Vicente “Tano” Pernía, Juan Manuel Landa, Gustavo Brescia, “Tolo” Doumic, Gustavo Degliantoni y José Luis Paolucci.
El campeonato avanzaba sobre las instancias finales del 83, que parecía inclinarse para el lado de Mouras, que tuvo algunos encontronazos fuertes con Oscar Castellano en Bahía Blanca y La Plata, y en otro orden se producía la desvinculación de Traverso de la huestes del “Polaco” Herceg.
El ejercicio parecía apuntar a Carlos Casares, aunque Martínez Boero sin ganar, volvía a tener posibilidades para el bicampeonato, claro que para eso, debía vencer en el Gran Premio que se efectivizaba en la provincia de La Pampa, organizado por el Club Social y Deportivo Winifreda.
Una cita impresionante sobre dos etapas de 1.170 kilómetros, con una definición memorable de Roberto Mouras sobre el “Gaucho” Boero, por solo 1m 42 segundos. De esta manera, el hombre nacido en Moctezuma, conseguía con un Dodge, el ansiado título que tantas veces se le había negado con Chevrolet.
Martínez Boero, caía con todos los honores y Traverso, se retiraba nuevamente de la categoría buscando nuevos horizontes en el TC 2000 con una coupé Ford Taunus de Carlos Akel.
Jorge Martínez Boero disputó su última carrera el 5 de noviembre de 1989, en el autódromo de la ciudad de 9 de Julio. Falleció el 11 de Junio de 2004, a los 67 años de edad. Sus restos descansan en el cementerio de la ciudad de Bolívar.
Sin dudas marcó una época en esos años 80 tan recordados por los fanáticos del TC. La categoría competía más asiduamente en autódromos, lo cual obligó a utilizar por primera vez neumáticos slick. Dodge fue la marca dominante del TC con 7 campeonatos y 83 carreras ganadas en esa década. Serían campeones Mouras en el 81, 83, 84 y 85; Oscar Angeletti en 1986 y Oscar Castellano lograría el tricampeonato entre 1987 y 1989. Justamente la única alegría para otra marca, fue para el Ford Falcon conducido por Martínez Boero en aquel 1982.
Con los años los triunfos se volvieron esporádicos para Dodge que recién volvió a festejar 15 años después con Tito Bessone un campeonato y el último título de Norberto Fontana en 2006.///