Cuando la ficción se filmaba en súper 8
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2021/11/28-historia-1.jpg)
Hace cuatro décadas ese formato era utilizado por cineastas aficionados locales para producir algunas películas que hoy han caído en el olvido
Archivo
Ecos Diarios
“Son seguramente muy pocos los que están enterados de que en Necochea hay gente que hace cine, que ya ha filmado una película, que recientemente ha concluido el rodaje de la segunda y que a breve plazo iniciará la filmación de la tercera”.
Con esa frase comenzaba un artículo publicado en Ecos Diarios hace 41 años, en noviembre de 1980. La nota registraba la actividad de Neco-8, un grupo de aficionados al cine que había comenzado a rodar en formato Súper 8.
Ese formato, antecesor del VHS, permitió por primera vez a los aficionados realizar cine. Las pequeñas cámaras de Súper 8, pensadas para el uso doméstico, se convirtieron en una herramienta con infinitas posibilidades para los amantes del séptimo arte que querían hacer sus propias películas.
El grupo Neco-8 trabajaba desde hacía dos años, filmaba en Súper 8, hacía su propio montaje, la sonorización y la elección de la música, efectos, iluminación y las diferentes tareas que la actividad requería
El grupo estaba integrado por Carlos Leal, Antonio A. Massa y Néstor Barrena.
La primera película fue dirigida en conjunto y a partir de la segunda Massa asumió la dirección, Leal la dirección de cámaras y Barrena de la fotografía.
Colaboraban con ellos Mario Disipio (títulos), Juan José Mayo (iluminación) y Héctor Boido (fotógrafo de filmación).
Obsesión
El primer cortometraje argumental realizado por el grupo había sido “Obsesión”. Uno de los integrantes del grupo, Antonio A. Massa fue el autor del libro. Se trataba de la historia de un hachero y de una joven de personalidad obsesiva, inserta artificialmente en ese mundo agreste. Las escenas, tanto los exteriores como los interiores, fueron filmadas en Quequén.
En 1979 este cortometraje fue presentado en un concurso cinematográfico de carácter nacional realizado en Mar del Plata, sobresaliendo entre los cinco mejores trabajos.
Hasta noviembre de 1980, en nuestra ciudad solamente había sido exhibido en el Teatro Municipal en una muestra privada ante los integrantes del conjunto de teatro local y, posteriormente, se exponía en el Rotary Club Centro.
En “Obsesión” realizaba un buen trabajo actoral Ana María Sewal en el papel protagónico y un debutante -Alejandro Covacevich- lograba componer un hachero de gran efecto y sumamente convincente.
Como en el caso de “Obsesión”, el libro de la segunda película realizada por el grupo Neco-8, “Ladrón de Muñecas” también pertenecía a Antonio Massa, quien además en ese caso asumió la dirección exclusiva del filme.
La niña María Julia Amílcar realizaba el papel protagónico en esta segunda película, acompañada por Sewal, que interpretaba a la madre, y Covacevich, como un viejo lobo de mar.
La película contaba con escenas filmadas en Quequén y en las playas de Necochea. En tanto, los interiores se habían filmado íntegramente en la residencia La Rambla, propiedad de Agustín Achaval, que se encontraba en cercanías del Faro de Quequén.
Esa casa en la que se desarrollaban la mayoría de las secuencias de esta película, es la vieja rambla de madera que existiera en Quequén, la que posteriormente adquirida por Achaval y manteniendo sus características originales, fuera adaptada como residencia de verano.
El artículo señalaba: “El grupo ha venido trabajando en silencio. Sólo las personas más allegadas conocen algunos pormenores de esta interesante tarea cinematográfica en Necochea”.
Entrevistado por Ecos Diarios, Massa señalaba: “Nuestro método de trabajo no admite exageradas ni presuntuosas exteriorizaciones. La tarea es compleja. Cada uno de nosotros tiene además actividades particulares. Desgraciadamente no se puede vivir de este hobby ni para él. Aun así, lo encaramos con absoluta responsabilidad. Los escasos momentos de que podemos disponer tratamos de utilizarlos del mejor modo. Tampoco nos interesa precipitarnos para exhibir públicamente lo que hacemos. Somos conscientes de que debemos corregir constantemente, perfeccionarnos, hasta que consideremos que hemos alcanzado un nivel que con algún decoro nos permita mostrar públicamente el fruto de todo este esfuerzo”.
Historias de monstruos
En aquellos años en que el grupo Neco-8 filmaba “Obsesión” y “Ladrón de muñecas”, otro necochense incursionó en el cine de paso reducido.
Con una cámara de super 8 y muchísima imaginación, Julio Allen decidió homenajear a los personajes de las historietas y el cine que admiraba en la infancia.
Allen comenzó con tributos a Tarzán y El Fantasma, emblemáticos personajes populares de las décadas del ’50, ’60 y ’70.
Sus películas, que van desde el corto al mediometraje, filmadas en distintos escenarios de nuestra ciudad, se convirtieron con el paso del tiempo en filmes de culto.
Varios años después de haber sido filmados, en la década del 90, los cortos se proyectaron en Necomicón, una recordada convención de cómics que tuvo tres ediciones en nuestra ciudad.
Las proyecciones de «Las que no hablan nuestro lenguaje lo matan, terrestre o extraterrestre», «El principio del fin por la mano del hombre» y «Mensaje al planeta Tierra. Sueño hecho realidad» fueron vistas por decenas de jóvenes que se apiñaban en las salas para ver las películas de las que tanto les habían hablado sus padres.///