Cuando los recursos no alcanzan
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Tanto las cuestiones de la inseguridad como de controles del tránsito se mantienen desde hace largo tiempo en el ojo de la tormenta, ante la insuficiente cantidad de recursos para contrarrestar las falencias.
Esta carencia en el esquema estatal, que es el que debe dar respuestas, no solo se observa en materia de personal, sino también en la escasez que se registra en materia de vehículos.
En cuanto al recurso policial, las páginas de Ecos Diarios dan cuenta con frecuencia de la falta de un plantel de calle con más efectivos y, en muchos casos con mayor capacidad profesional para cumplir la tarea que les compete.
La protesta salarial que en septiembre de 2020 escaló a las puertas de la quinta presidencial de Olivos, derivó en la separación de la fuerza de uniformados participantes en la misma; y en el caso de Necochea quedaron de lado unos 40 agentes, número que no se repuso hasta la fecha. De allí que la fuerza en la vía pública sea insuficiente, aún con los policías que llegan en el verano por el Operativo Sol, y que están lejos de ser suficientes.
La carencia se extiende a los móviles, en la que además de ser pocos, muchos de ellos tienen un estado calamitoso: chocados, con luces quemadas o despintados.
En este rubro sigue sin efectivizarse la promesa del ministro de Seguridad de la Provincia, Sergio Berni en su última visita, de enviar diez vehículos. Quizás la cercanía de la Navidad, con la visita de Papá Noel o de los Reyes en enero, haga realidad este compromiso asumido y no cumplido.
En tanto, ya vinculado a una decisión del Ejecutivo municipal, se demora la inauguración de la posta policial-sanitaria en avenida 10 y calle 103, que los residentes en el lugar esperan con ansias como un refuerzo de vigilancia para los barrios aledaños, en una de las zonas de mayor crecimiento en la actualidad.
En el medio se repiten los reclamos de los vecinos que son víctimas de los delincuentes y que siguen sin respuestas. A veces ni siquiera son escuchados, como ocurriera recientemente en una convocatoria a una reunión en la sede de la Unicen, en Quequén, en la que brillaron por su ausencia funcionarios del Ejecutivo municipal y jefes policiales. Mientras que del lado de la Justicia el desinterés por dar explicaciones viene de años.
Por el lado del control del tránsito, en el que se observa una exacerbada falta de cumplimiento de las normas con infracciones de todo tipo, las noticias no son mejores.
Poco más de medio centenar de inspectores (el 15 de ese mes se les sumarán 16 temporarios), tres camionetas y apenas siete motos conforman la fuerza de control del área municipal de Tránsito. Poco menos que imposible que con estos recursos puedan morigerar la escalada de infracciones, incluyendo las picadas de motos y sus ruidos molestos, que suelen tener de corolario la pérdida de vidas en accidentes.
Lo expuesto define un panorama no demasiado tranquilizador para la ciudadanía. Y muestra que a pesar de los anuncios, promesas y voluntades de quienes están tratando de brindar seguridad, aún se está lejos de lograr una efectiva respuesta, tanto sea para el hostigamiento de la delincuencia, como para la falta de acatamiento de las normas de tránsito en calles y avenidas.///