“Cuando más viajo, más valoro Necochea”
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Juan Bautista Iriberri destacó las características “únicas” del distrito. Planteó su preocupación por el basural a cielo abierto y la necesidad de contar con una planta de tratamiento cloacal
Julieta Moreno
Redacción
“Necochea es una ciudad hermosa y cuanto más he viajado por el mundo, más la he valorado desde todo punto de vista”, opinó Juan Bautista Iriberri y remarcó que “todo lo que tenemos tan cerca es algo único en el mundo”, haciendo referencia al campo, al Puerto, al mar, al río, entre otros atributos naturales.
Juan Bautista Iriberri nació en Necochea, pero cuando tenía 3 años sus padres se separaron y, como su madre, es de Buenos Aires, se fue a vivir con ella y con su hermana a CABA. Allí cursó el jardín de infantes y la primaria, pero a los 13 años volvió para continuar la secundaria en nuestra ciudad y lo hizo en la Escuela Técnica N° 3. Luego, se volvió a Capital para estudiar una carrera, en este caso, Diseño de Imagen y Sonido en la Facultad de Arquitectura de la UBA. Tras recibirse, se fue Irlanda para estudiar inglés, pero aprovechó también para hacer cursos de cine y además trabajó en un bar muy grande, con más de 100 empleados. Después, viajó a México, donde trabajó durante un año en producciones audiovisuales para distintas empresas. En uno de los viajes a Necochea –venía siempre las fiestas- se empezó a “enganchar” con el trabajo de su padre, un acopio de cereales y servicios al agro, y decidió quedarse. Primero empezó a trabajar en el campo y luego fue ingresando a la empresa familiar a raíz de su interés por la cebada cervecera. Después de 17 años de trabajo, actualmente está a cargo de la firma Juan Leoncio Iriberri SA, acompañando a su padre. Además, integra la comisión directiva del Centro Vasco y es tesorero del Centro de Acopiadores de Cereales. Como hobby, la pelota paleta y la música son parte de su vida.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista y, si bien se reconoce como un optimista en su vida y en lo que tiene que ver con la ciudad, también se mostró preocupado por el basural a cielo abierto y los desechos cloacales que se arrojan al mar. Cree que el casino es otro tema importante a resolver y destacó que “ningún sector de la sociedad se puso el casino al hombro”. Sobre la situación del campo, habló de la peor sequía en 80 años, pero se mostró confiado en lo que respecta a la cosecha gruesa, después de las pérdidas que sufrió el sector con la fina.
“Un privilegio”
“Necochea es una ciudad hermosa y cuanto más he viajado por el mundo más la he valorado desde todo punto de vista”, fue lo primero que dijo Juan Bautista Iriberri, al pensar en la ciudad.
Para él, las características que tiene son únicas. “Tener la posibilidad de trabajar en la producción agropecuaria y tener la playa a 5 minutos, el Puerto a 10 minutos con todo lo que significa en cuanto a costos logísticos y de movimientos, tener el río… Todo lo que tenemos tan cerca es algo único en el mundo”.
En este sentido, advirtió que “esto no se ve en otras ciudades ni siquiera de la Argentina, donde para ir a darse un chapuzón tienen que hacer miles de kilómetros y no son muchas las que tienen semejante privilegio de calidad de tierra y de atributos naturales que están todos juntos”.
“Cuando uno más conoce, más se da cuenta de lo lindo que es estar acá. Que uno puede estar trabajando y a los 10 minutos puede estar en la playa o en el río. Yo lo valoro mucho y es lo que me pone más feliz de poder vivir acá”.
Problemas pendientes
Sin embargo, se refirió a dos problemáticas que le preocupan y en las que se debería estar avanzando: el basural a cielo abierto y el tratamiento de los desechos cloacales que se arrojan al mar.
“Ayer (por el miércoles) venía por la ruta y veía el basural a cielo abierto con el humo para el lado en el que yo venía manejando y eso me parece que es muy triste para Necochea”, remarcó. Y en este aspecto, dijo que lo mismo cree en relación a los efluentes cloacales que salen al mar en la zona de Punta Carballido.
“Son dos temas principales que no son de ahora, son de hace muchos años, que no se resuelven”, opinó. “Ojalá articulando con la Nación y la Provincia se pueda lograr porque son obras grandes”.
En lo que respecta a la ciudad en sí, consideró que “está mejor y que se están haciendo cosas” y aclaró que “es un optimista crónico” y desde esa perspectiva mira a Necochea.
“Caído a pedazos”
De todas maneras, advirtió que otro de los temas que hay que definir es qué se va a hacer con el Casino. “Es una cicatriz muy grande en la frente de la ciudad”, se lamentó.
“Yo creo que cualquier proyecto es mejor de lo que hay”, dijo en relación a la posibilidad de que se venda. Además, opinó que “el casino demostró que nosotros como Estado municipal no nos hemos hecho cargo de nada porque básicamente se ha caído a pedazos”.
“Podemos ver el hogar Raimondi que es un edificio muchísimo más viejo que también está frente al mar, que no está en perfectas condiciones, pero ha recibido mantenimiento digno y es un edificio que está sobreviviendo bastante mejor”.
Sobre qué hacer en el lugar, manifestó que no se quiere poner pretencioso y aclaró que “es difícil que haya algo peor de lo que hay”. Asimismo, expresó: “Yo apoyaría cualquier proyecto que pueda resolver lo que está y hacer otra cosa; cualquier proyecto que sea viable y revisable”.
Al pensar en las responsabilidades del casino y de otros temas que están sin resolver, opinó que “todos tenemos responsabilidad, nosotros y los políticos que nos representan. Es muy fácil echar las culpas a los políticos cuando en realidad los elegimos nosotros”.
“Uno puede pensar que la situación del casino es responsabilidad de los políticos que nos gobernaron, pero todos hemos visto como el edificio se caía a pedazos y como sociedad podríamos haber hecho algo y nadie lo hizo”, advirtió.
“En el hospital con la Cooperadora, mucha gente se pone la camiseta y dice vamos a hacer algo, pero con el casino nadie hizo nada. Nadie se puso el casino al hombro de ningún sector de la sociedad y así quedó”.
Enemigo de los fanatismos
Con respecto al parque Miguel Lillo, aclaró que es “enemigo de los extremos” y dijo que “en este tema, escucho mucho que la gente toma una posición u otra”, haciendo referencia a las posturas más extremas: “no tocar nada” o “construir todo”.
“Hay cosas que se hacen que están bien y otras que no, hay que evaluar cada caso particular”, afirmó. “El Estado tiene que estar para regular para que se permitan determinadas cosas y otras no. Tiene que estar regulando para que nadie se pase de la raya”.
De todas maneras, manifestó que “en el parque se pueden hacer un montón de cosas”, pero advirtió: “Ni hay que darle la llave a otro para que haga lo que quiera ni tampoco decir acá no se hace nada y que quede todo así a mitad de camino”.
Además, dijo que hay lugares del parque que están “muy abandonados” y que “podrían estar mucho mejor”. Para él, se necesitan reglas claras y habló de lograr un punto medio: “Ni todo lo que quieran, ni nada de nada”.
Sobre la falta de acuerdos sobre estas cuestiones, estimó que tiene que ver con “los fanatismos que destruyen el diálogo y el arribo a soluciones. Probablemente el casino también esté así por fanatismos, cuando en realidad hay que ser pragmático y encontrar soluciones”.
La peor sequía
Con respecto a la situación del campo, explicó que “en el verano pasamos la peor sequía de los últimos 80 años y la cosecha fina fue mala o regular, según el caso, pero la cosecha gruesa viene mucho mejor y mucho más si la comparamos con lo que está viviendo el resto del país donde la sequía continuó”.
“Acá no vamos a tener una cosecha excelente, pero va a ser una cosecha regular o buena y eso es positivo. Hay expectativa sobre todo con el maíz porque se cree que va a haber rendimientos buenos”.
Con respecto al gobierno de Arturo Rojas, dijo que “con todos los partidos que han pasado por el municipio me he entusiasmado y en la mayoría de los casos me han defraudado”. Por ahora, reconoció que está entusiasmado porque ve “cosas que se van haciendo”. A modo de ejemplo, contó que en el CPA, que es provincial pero funciona en una casa municipal, hace mucho que tenían el techo en mal estado y ahora se está haciendo la obra. “Es algo que me contó mi mujer, pero son pequeñas cosas que van cambiando”. En esta misma línea, dijo que su mamá presentó una nota en el municipio para que saquen un basurín que estaba frente a una placa del paseo vasco en la 4 bis y lo sacaron. “Me cuentan esas cosas y me hace pensar que hay gestión”.
Para terminar, se mostró entusiasmado y deseó continuar así con buenas expectativas en relación al desarrollo de la ciudad. ///