Cuando Necochea soñaba con ser la mejor playa de Sudamérica
Hace 99 años el Centro Comercial e Industrial de Necochea hizo imprimir una gran cantidad de afiches y estampillas promocionales destinadas a atraer visitantes de todo el país
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JUAN JOSÉ FLORES
Redacción
A mediados de la década de 1920, Necochea era una ciudad joven que buscaba consolidar su identidad y proyectarse hacia el resto del país. El turismo comenzaba a perfilarse como una actividad estratégica y las instituciones locales trabajaban para difundir las bondades de la villa balnearia.
En 1927, el Centro Comercial e Industrial de Necochea hizo imprimir una gran cantidad de afiches y estampillas promocionales destinadas a atraer visitantes argentinos. Los materiales publicitarios presentaban a la playa de Necochea como “la mejor de Sudamérica”, una afirmación que reflejaba las aspiraciones de una comunidad convencida del potencial de su frente marítimo.
La ciudad había obtenido oficialmente esa categoría apenas 16 años antes, en 1911, gracias a un proyecto impulsado por el ex diputado bonaerense y ex intendente local Alfredo Butty. Para entonces, el crecimiento urbano y económico comenzaba a hacerse evidente.
En el libro publicado por Antonio F. Ignacio, fundador de Ecos Diarios, con motivo del cincuentenario de Necochea, se describía el largo camino recorrido para alcanzar ese reconocimiento institucional.
“Ha sido necesario el recorrer de varios años de empeñosas gestiones y de paciente espera, para lograr la atención de los poderosos poderes públicos de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires”, señalaba la obra.
A comienzos de la década de 1930, la ciudad contaba con una población estimada en unos 20.000 habitantes. Las publicaciones de la época destacaban la transformación de su paisaje urbano y el dinamismo de su actividad económica.
“El panorama urbano ha variado visiblemente en los últimos años. Necochea se ha modernizado. El movimiento cotidiano de Necochea es el característico de las ciudades laboriosas y tranquilas”, afirmaba uno de los cronistas.
Los grandes comercios
El desarrollo de Necochea estaba estrechamente ligado al crecimiento de sus comercios históricos. Entre las firmas más importantes figuraba Emilio Castaños y Compañía, una empresa cuyos orígenes se remontaban a 1894.
La casa comercial abarcaba almacén de ramos generales, ferretería, bazar y corralón de maderas. Funcionaba en un amplio edificio inaugurado en 1922 en la esquina de las actuales calles 58 y 65, entonces identificadas como A. I. Murga y González Chaves.
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El propio Emilio Castaños había comenzado como empleado habilitado antes de convertirse en socio de la firma, una trayectoria empresarial destacada en aquellos años.
La empresa también representaba a General Motors Argentina y comercializaba automóviles y camiones a través de una agencia ubicada en Díaz Vélez y Belgrano, además de contar con un salón de exposiciones en Alsina y Balcarce. A ello sumaba la representación de Shell Mex Argentina y de J. I. Case Company, dedicada a la maquinaria agrícola. Además, actuaba como corresponsal del Banco Español del Río de la Plata.
Otro establecimiento emblemático fue Euskalduna, fundado en 1889 por Tomás Bilbao. Funcionó durante décadas en la esquina de Belgrano y Díaz Vélez, actuales calles 62 y 63, y desarrolló actividades vinculadas al almacén de ramos generales, corralón de maderas y acopio de frutos.
Entre sus representaciones figuraban marcas de relevancia nacional e internacional, vinculadas tanto al sector agrícola como al de combustibles.
También quedó en la memoria de los necochenses La Nueva Perla, propiedad de Martín Luengas, quien había sido socio de la firma fundadora Jaureguizar Hermanos y Compañía.
Ubicado en la esquina de las actuales calles 57 y 70, el comercio era considerado uno de los mejores de la región. Su particularidad radicaba en que reunía bajo un mismo techo los rubros de almacén y tienda, una modalidad poco habitual para la época.
La ciudad que se modernizaba
La expansión económica también se reflejaba en otros sectores comerciales e industriales.
En 1900 había sido fundada la Gran Zapatería Roma por la firma Terrani y Compañía. El local funcionaba sobre la entonces avenida Alsina, hoy avenida 59. Posteriormente pasó a denominarse Terrani y Noseda y, desde 1921, quedó bajo la dirección de Eduardo Noseda.
Además de calzado de primeras marcas, ofrecía artículos para fútbol, tenis, playa y otros deportes, productos de goma, valijas y un taller de reparación. También aplicaba tratamientos para los pies según el método desarrollado por el especialista estadounidense William M. Scholl. Con el tiempo abrió una sucursal llamada La Ideal sobre la calle Belgrano.
Por aquellos años también funcionaba una importante fábrica de bebidas gaseosas perteneciente a Riganti y Fernández, empresa que anteriormente había sido propiedad de Antonio Gatto y Compañía.
En sus instalaciones se elaboraban soda, naranjada y otras bebidas sin alcohol. Además, la firma era concesionaria de la cerveza Quilmes y distribuía anualmente más de 25.000 docenas de botellas en hoteles, bares, almacenes y domicilios particulares del distrito.
La producción industrial local se completaba con la fábrica de hielo de Kristian F. Bork, considerada por las publicaciones de la época como uno de los establecimientos más modernos del país en su rubro.
La planta contaba con cámaras frigoríficas destinadas al enfriamiento de leche pasteurizada y a la conservación de manteca y otros productos lácteos. Su actividad estaba vinculada además a la fábrica Las Grutas, dedicada a la elaboración de quesos, manteca, caseína y a la pasteurización de leche, emprendimiento que Bork desarrollaba junto a Zabala.
Aquella Necochea de poco más de 20.000 habitantes todavía estaba lejos de alcanzar las dimensiones actuales, pero ya exhibía muchos de los rasgos que marcarían su desarrollo durante el siglo XX: el empuje comercial, la actividad industrial, la producción agropecuaria y una fuerte apuesta al turismo en Necochea. Una ciudad joven que comenzaba a construir su futuro mientras promocionaba sus playas con la ambición de convertirse en uno de los grandes destinos turísticos del país.///
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