Cuatro robos audaces y ninguna pista que permita esclarecerlos
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Sin avances en la investigación de hechos ocurridos en los últimos cinco meses
En los últimos cinco meses se han registrado un importante número de hechos delictivos, algunos de ellos sorprendieron por su audacia, los valores robados o la impunidad con que se desenvolvieron los delincuentes.
Cuatro de estos hechos registrados en los últimos cinco meses, que en su momento causaron indignación por la forma en que se movilizaron los delincuentes y las víctimas elegidas, siguen sin esclarecer.
La falta de elementos de prueba ha llevado a pensar que difícilmente puedan ser identificados los ladrones.
Estaban cenando
El último de estos hechos y uno de los más audaces se produjo hace poco más de una semana y la víctima fue el odontólogo Santiago Agostini y su familia.
Agostini había ido a la cena aniversario del Rotary Club Necochea y al volver descubrió que delincuentes habían ingresado a su vivienda de la calle 83 sin que el sistema de alarma los detectara.
Hasta el momento no se ha podido identificar a ninguno de los hombres que ingresó a la casa del odontólogo.
El hecho se produjo en la noche del sábado 29 de junio. Al llegar a su casa Agostini no podía entender cómo los delincuentes habían logrado entrar a su casa sin que sonara la alarma.
“Cuando llegamos la alarma estaba activada”, explicó Agostini, quien al regresar de la cena ingresó con el auto al garaje, mientras su esposa y su hija entraban en la casa.
Al abrir la puerta del living la esposa de Agostini advirtió que faltaba el televisor, por lo que inmediatamente detuvo a su hija para que no entrara.
El matrimonio había advertido que una luz de la planta alta de la casa estaba encendida, pero como la alarma estaba activada no había sospechado nada.
La casa de los Agostini se encuentra en la calle 83 entre 24 y 26, en un barrio residencial.
El frente de la vivienda tiene rejas y como la propiedad se encuentra rodeada de otras casas, el acceso por los fondos sólo es posible a través de patios vecinos.
La familia cuenta con un sistema de alarma perimetral, por lo que al ingresar al patio, Agostini debió inmediatamente recibir un alerta en su teléfono celular.
Los delincuentes se llevaron televisores, una notebook, una tablet, un DVD, un teléfono, ropa y algo de dinero en efectivo.
Los 100.000 dólares
Tampoco se avanzó en la investigación del robo de 100.000 dólares el pasado 27 de mayo.
El atraco ocurrió a plena luz del día en el inmueble de calle 52 al 7300, en un sector de la Villa del Deportista, de donde los malvivientes se alzaron con la fuerte suma de dinero que era producto de la venta de una propiedad, hace ya un tiempo.
Los ladrones violentaron una cadena colocada en una abertura lateral de la vivienda familiar y también forzaron la puerta para acceder al interior de la casa y revisar los distintos ambientes.
Los moradores de la finca estaban trabajando durante el lunes a la mañana cuando se habría perpetrado el audaz atraco en ese sector de la ciudad, donde además, habitan cada vez más personas.
A mano armada
El robo a la Casiana nada se supo. El lunes 11 de marzo, a las 9.25 de la mañana, dos individuos ingresaron en la fiambrería ubicada en la avenida 59 entre 38 y 40.
“Recién habíamos abierto el negocio y estábamos atendiendo a una clienta cuando ingresaron dos personas jóvenes que saludaron muy atentamente”, comenzó diciendo Pamela Elías.
Explicó que ambos sospechosos “enseguida comenzaron a decirnos: ‘chicas, las vendieron, entreguen toda la plata porque de lo contrario les pegamos un tiro’”.
La empleada del comercio de venta de fiambres y embutidos “La Casiana”, explicó que “uno de los individuos se ubicó al lado de nosotras, las encargadas de la atención y público, y esgrimía tener un arma de fuego entre sus prendas de vestir. En forma reiterada pedía que nos dirigiéramos hacia el fondo del local para luego encerrarnos en un baño”, agregó una de las víctimas.
El caso fue caratulado como “robo simple” en un principio, ya que los individuos no exhibieron armas de fuego durante el accionar que se prolongó por espacio de cinco minutos.
Según informaron fuentes de la investigación, los delincuentes se apoderaron de alrededor de $ 120.000 de la recaudación del fin de semana y dos teléfono celulares de las empleadas, además de algo de dinero que también había en la caja registradora al momento del ilícito.
A pesar del tiempo transcurrido, no hay ninguna pista del robo y los ladrones siguen libres.
Cuantioso robo a un jardín de infantes
A más de un mes del robo en el jardín de infantes Arenitas, ocurrido el pasado 4 de junio, tampoco se recuperó ninguno de los elementos sustraídos del establecimiento escolar ubicado en la calle 89 entre 38 y 40.
Los delincuentes se llevaron de allí equipo electrónico valuado en unos 100.000 pesos.
Los delincuentes rompieron una puerta de la parte trasera del edificio y se alzaron con valioso equipamiento de trabajo para las maestras, herramientas de mano y maquinarias eléctricas, entre otros efectos de la institución.
Las docentes explicaron que “el sistema de alarma de seguridad no se activó y nadie del vecindario escuchó ruidos extraños ni observó el accionar de los sujetos”.
Añadieron que “hay una vecina que tiene cámaras de seguridad en la casa y trataremos de consultar si captó alguna imagen de lo ocurrido. Personal de la Seccional Tercera estuvo en nuestro jardín y también de la Policía Científica, aunque no se pudieron colectar huellas dactilares”.
Sin embargo, ninguna pista permitió avanzar en la investigación para recuperar los elementos robados.