Cultivos frescos y sanos sin tierra ni sol
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La hidroponía es un sistema de cultivo de verduras y frutas sin los condicionamientos del sistema tradicional. En la ciudad dos jóvenes investigan su implementación desde hace algunos años y ganaron el concurso de ideas de Caproq con su proyecto de factibilidad
La hidroponía parece el sueño hecho realidad de cualquier productor hortícola. Una técnica que permite cultivar sin depender de las estaciones, las condiciones climáticas o las plagas. Además, utilizando un 80% menos de agua y mucho más rápido que en la tierra.
Por ello, es la técnica con la que se trata de proveer de verduras y frutas frescas a lugares de climas extremos, como la Patagonia o incluso la Antártida y también con la que proyecta dar de comer a los astronautas en el espacio.
Es que la hidroponía permite cultivar verduras sin tierra ni sol. Las plantas se sitúan sobre el agua, que está enriquecida con nutrientes y minerales que luego adquieren los cultivos.
Esta técnica es sencilla y cómoda, ya que no requiere trabajo sobre la tierra y el periodo de cultivo es más corto. Además, se puede instalar en interiores, tanto en una casa, como en un invernadero.
Asimismo, cultivar verduras y hortalizas con este método no requiere fertilizantes ni otros productos plaguicidas.
Si bien en nuestra región lo que abunda son condiciones ideales para cultivar cualquier cosa, desde hace unos años dos jóvenes comenzaron a investigar este sistema de cultivo y crearon un vivero en un quincho.
Edgar Calderón y Juan Cruz Di Fiori ganaron el concurso de ideas organizado por la Cámara de Profesionales de Puerto Quequén (Caproq) con su proyecto de análisis de factibilidad para la implementación de Hidroponía en Necochea.
Este proyecto fue en parte el resultado de dos años de experimentación en el vivero montado en el quincho de la casa de Di Fiori. Allí, haciendo uso del ingenio y de conocimientos de electricidad y carpintería que fueron adquiriendo sobre la marcha, montaron una estructura de caños para hacer circular el agua y luces para iluminar y hacer crecer lechugas, tomates y otras hortalizas.
Con el premio obtenido, Di Fiori y Calderón pudieron finalmente adquirir más implementos para avanzar en su proyecto, que tiene como uno de sus principales objetivos difundir esta técnica.
“Hace siete años que comencé a investigar este tema”, explicó Calderón. “Yo estaba en Ushuaia en esa época. En un viaje que hice le traje la idea a Juan y a él le encantó y comenzó a investigar por cuenta propia”.
Di Fiori señaló que lo que más le atrajo de la hidroponía fue “producir de manera sustentable, generando un beneficio al medioambiente y también traer un beneficio económico a la región. Esto lo puede hacer cualquier en su casa, en la ciudad, no hay restricciones, solamente se necesita un espacio”.
Calderón señaló que el invernadero que montaron en un quincho en el primer piso “es un claro ejemplo de que se puede hacer en cualquier lado”.
Y señaló que la hidroponía es un sistema de cultivo que puede brindar respuestas a las exigencias de una sociedad que está consumir alimentos frescos que se produzcan en un radio menor a 100 kilómetros o incluso dentro de las ciudades. “Viene a solucionar el problema que es el cultivo urbano”, dijo.
Prueba y error
Edgar y Juan Cruz han logrado producir distintos cultivos en dos años de “prueba y error”, pero ahora, explicaron, buscan la perfección.
“Este es un laboratorio en el que probamos con distintas luces, semillas, caños y técnicas”, señaló Calderón.
Di Fiori explicó que utilizan una pequeña bomba de pecera para hacer circular el agua por el sistema de caños en el que se plantan las lechugas que están produciendo por estos días.
“Este sistema cerrado permite ahorrar un 80% de agua respecto al sistema tradicional. Por 100 litros de riego en tierra, en hidroponía se usan 20. Porque el agua sólo se pierde por evaporación”, señaló.
“Puede haber un goteo por culpa de los constructores”, bromeó Edgar. Y Juan Cruz señaló que para construir la estructura de años debieron aprender sobre carpintería, electricidad y otros oficios. “Cosas que en la vida no habíamos hecho nunca”, dijo Di Fiori.
Explicó que además del ahorro de agua, las plantas también crecen más rápido. “Otra de las características de la hidroponía es que de esta manera se está comiendo la planta viva, porque se saca con raíz y todo”, indicó.
Aunque en estos dos años se han concentrado en el cultivo de plantas de cada vez mayor calidad, en el futuro pretenden convertir esta iniciativa en un proyecto comercial con un invernadero de 640 metros cuadrados.
“Con un invernadero de ese tamaño, que es un 18 por 40 metros, tranquilamente uno puede subsistir y arrancar a nivel comercial”, dijo Di Fiori.
Explicó que se puede realizar una producción constante de lechuga. “Esa es otra de las ventajas. Con luz artificial uno decide cuándo cosecha y cuando no, porque le da el calor y la humedad que quiere a la lechuga”.
“Se puede cultivar todo el año”, agregó Calderón y dijo que si se utiliza este sistema de cultivo en un espacio cubierto “deja de ser un problema si llueve o no, el sol y temperatura”.
Además dijo que una lechuga se puede cultivar en un período de 45 o 50 días, mientras que mediante el sistema tradicional se requieren 90 días.
“Mientras más se controlan los factores externos del cultivo, desde la humedad, temperatura del agua, temperatura ambiente, viento y luz, el cultivo va a salir más rápido. Lo hemos comprobado”, dijo Di Fiori.
“Es más rápido y más sano”, afirmó. Mientras que Calderón dijo que sólo se requieren conocimientos básicos para comenzar.
“No es necesario ser un ingeniero agrónomo para poder cultivar los propios alimentos y sobre todo con la eficacia, la nutrición e inocuidad que da la hidroponía”, afirmó. “Lo importante es controlar las condiciones dentro del invernadero”.
Por otra parte, los emprendedores señalaron que otra característica sumamente positiva de este sistema es que permite aprovechar cada metro cuadrado, ya que se pueden montar estructuras con niveles y multiplicar fácilmente la producción.
“Con este sistema (NFT) podés hacer lechuga, hortalizas y todo lo que es verdura de hoja: Albaca, berro, cualquier tipo de repollo y hasta frutillas. Nosotros hicimos plantines de tomate”, dijo Di Fiori.
“Si la planta no salió es por un error humano”, precisó Edgar. “Además, cuando hay un error, en horas la plata reacciona a cualquier déficit o exceso de nutrientes”.
La única desventaja del sistema, señaló Calderón, es “la inversión inicial”. No obstante, precisó, depende en gran parte de la imaginación.
En cualquier lugar
En la actualidad la NASA está realizando investigaciones con hidroponía en el espacio para darle de frutas y verduras a sus astronautas en la Estación Espacial Internacional.
El sistema ha sido probado en distintos lugares del mundo e incluso en climas extremos.
Precisamente uno de los investigadores que ha inspirado a Di Fiori y Calderón para llevar adelante su proyecto de hidroponía en Necochea es el ingeniero del INTA Santa Cruz Jorge Birgi.
Fue uno de los impulsores de la instalación del Módulo Antártico de Producción Hidropónica para la Base Marambio en 2019.
Este módulo permite que se cultiven vegetales de hoja verde durante todo el año, aún incluso en las condiciones extremas del territorio antártico.
Luego, el INTA Santa Cruz junto con la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) ganaron un concurso para producir frutas y verduras que puedan ser destinadas a abastecer la demanda de comedores comunitarios en Río Gallegos.
Se espera que ese módulo pueda abastecer hasta un 90% de las necesidades de verduras de los comedores comunitarios en la época de máxima producción (octubre a marzo), mientras que en la época invernal se espera que esta oferta llegue a cubrir el 60% de la demanda.///
Rendimiento
Los cultivos hidropónicos tienen rendimientos que van desde las 3x hasta 2000x, respecto de la misma superficie de un cultivo tradicional.
Sustentable
Al ser cultivos que no requieren movimientos de suelos, la contaminación producida es limitada comparada con una producción común
Calidad
Los sabores, olores y colores de los productos hidropónicos se destacan frente a los cultivos tradicionales. Sobre todo su frescura.
Producción local
Los cultivos hidroponicos también son llamados cultivos sin suelo. Esto se debe a que no requieren un suelo preexistente para llevarse adelante.
Saludable
Los cultivos en agua o hidropónicos tienen la característica de estar alimentados con sales minerales diseñadas para nutrir de forma óptima al cultivo. Esto da productos sanos, ideales para el consumo.
Automatización
Los sistemas de cultivos hidropónicos son automatizables. Dado que son sistemas diseñados para cultivar, estos se crean pensando en la automatización de procesos.
Alto valor nutricional
Los cultivos hidropónicos son ricos en nutricionalmente dado que no tienen carencias de minerales durante su crecimiento, altamente recomendables a la hora de una alimentación sana.
Ahorro de agua
A diferencia de un cultivo en suelo, el agua de riego solo se utiliza para regar la raiz de las plantas. Es por esta razón que el uso del agua es entre un 5 a 10% en comparación con un cultivo en suelo.