Daños y robos en la Capilla Buen Pastor
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/02/capilla.jpg)
“Debemos rezar por quienes cometen estos hechos incomprensibles”, dijo el cura Martínez
“Familia grande de la comunidad de la Parroquia de Santa teresita y las capillas, así como Dios nos ha dado la fuerza como integrantes de estas comunidades religiosas, quería compartir un episodio nada grato que ocurrió en la Capilla Buen Pastor”, señaló el presbítero Alejandro Martínez en un comunicado de ayer.
El sacerdote hacía referencia a los graves daños materiales provocados en los últimos 15 días en el edificio de la capilla situada en calles 86 y 69, en un sector del barrio Los Naranjos, de nuestra ciudad.
“Han ingresado ladrones para generar destrozos de todo tipo como las roturas de puertas y parte del mobiliario, aunque también robaron algunas garrafas y otros objetos”, añadió el titular de la Parroquia de Lourdes.
Martínez consideró fundamental en estos momentos “unirnos en la oración para fortalecer a la comunidad religiosa y acompañarla frente a esta situación. Además, vamos a organizar algún acontecimiento o colecta para reunir fondos y solventar los gastos que demanden las reparaciones en la Capilla Buen Pastor”.
“Unirnos en la fe”
El cura párroco habló ayer con Ecos Diarios y se mostró apesadumbrado por este tipo de acciones reiteradas de vandalismo, pero a pesar de todo convocó a la comunidad de las parroquias y capillas para salir adelante con “unión, fe y esperanza”.
“Tenemos que rezar por estas personas que hacen daño para que se reconviertan en ciudadanos de bien, y sepan que ese lugar es un sitio de encuentro de la familia en paz y unión, con la presencia de Dios”, añadió el representante de la Iglesia Católica.
Cabe señalar que los integrantes de la comunidad religiosa de la Parroquia Santa Teresita, de la cual depende la Capilla Buen Pastor, del barrio Los Naranjos, repudiaron enérgicamente los episodios de vandalismo producidos en ese lugar durante las últimas dos semanas.
Los vecinos se sumaron al ruego del sacerdote y solicitaron a la policía mayores medidas de prevención en horas de la noche, especialmente.