De campeón en handbol con Alta Mira, a destacarse en la Liga tandilense de fútbol
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Tomás Inza jugó con Velense de María Ignacia en el Torneo Federal
Su última imagen para el público de nuestra ciudad quizás sea filtrándose con velocidad, imponiendo su zurda en el extremo para gritar un gol con la camiseta de Alta Mira, con la cual se consagró campeón de la Asociación Atlántica de handbol allá por 2011, sellando aquel histórico tetracampeonato. Tomás Inza era una de las caras nuevas de la renovación que proponía entonces el equipo mayor que dirigía Emanuel Coquibus, pero al año siguiente dejó el handbol. El motivo fue radicarse en Tandil para seguir sus estudios. Pero no por ello dejó el deporte y eligió volver al fútbol. Y no fue uno más del montón, destacándose hasta el año pasado en el mediocampo de Velense, equipo de la Liga Tandilense, que le permitió incluso jugar el Torneo Regional Federal.
“Me vine a estudiar a Tandil a los 18 años la carrera de Licenciatura en Administración, aproveché y me vine a vivir con mi hermano (Ignacio) que ya estaba acá. Intenté seguir con el handbol. En la Facultad daban clases pero el nivel que había era otra cosa a lo que yo estaba acostumbrado en Neco y en ese momento el equipo de handbol de Tandil, que jugaba la Liga, no estaba entrenando. Jugué la Olimpíadas (universitarias) de handbol pero después arranqué en el fútbol amateur, en el torneo Pucará”, relató sobre esos pasos hace ya seis años.
Comienzos
En nuestra ciudad jugaba en las infantiles del Club Villa Díaz Vélez. “Me gustaba jugar de delantero, pero el técnico Horacio Tellechea me ponía de “3” porque no había otro zurdo en el equipo”, le confesó sobre sus comienzos al diario El Eco de Tandil en una entrevista. Lo curioso es que poco después pasó a vestir los colores de Del Valle. “Una traición total”, reconoce entre risas sobre la rivalidad que tienen ambas escuelas en nuestro fútbol. “El ‘Gordo’ Conti me fue a buscar y se dio porque tenía muchos amigos jugando ahí, entre ellos Nicolás Rizzo”, apuntó sobre el reconocido mediocampista, también de categoría 1993, hoy jugando en Italia. A los 15 años, Inza dejaría el fútbol para probar con el tenis y el handbol.
Velense
Después del fútbol comercial, en 2016 le llegó la chance de dar el salto a la Unión Regional Deportiva, que organiza la Liga Tandilense, con la camiseta de Velense, club de la localidad de María Ignacia, a 40 km. de la ciudad de Tandil, donde ya atajaba su hermano. Sus buenos rendimientos, a veces en la ofensiva y mayormente en el mediocampo, “jugando de doble cinco, tipo volante mixto, con marca, pero llegada y gol”, le permitieron tener luego un paso por Independiente de Tandil, uno de los clubes más grandes de la región: “Estuve seis meses, en 2018. Es una gran escuela de fútbol, tiene todos los recursos y es de los mejores clubes de acá junto a Ferro y a Santamarina”.
Con Velense llegó hasta semifinales en el torneo local en 2017 y disfrutó de clasificar al Torneo Federal, llegando a la instancia de los play off.
Ya para este año, que igualmente fue tocado por el coronavirus, el fútbol pasó a un segundo plano. “Nació mi hija y ya no tenía tiempo para entrenar”, expresó Tomás, de 27 años, que por mucho tiempo dividió su pasión por el deporte con el estudio y el trabajo. “Me pedían que vaya a entrenar una o dos veces, pero yo cuando tomo el compromiso me gusta estar”. El “vicio” de la pelota lo siguió despuntando en el fútbol comercial, en este caso a la Liga Agraria, jugando para Ferroviarios de Gardey, equipo con el cual salió campeón varias veces. Incluso jugó por momentos ambos torneos, la Liga el sábado y el domingo en el comercial.
La pandemia cortó su vínculo con el deporte pero será algo momentáneo y pronto podrá volver a celebrar con los amigos.