De García Goñi a Tettamanti todos los presidentes de la LNF
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Un repaso de los 15 titulares que comandaron los destinos de nuestro fútbol
Con la reelección de Luis Tettamanti como titular de la Liga Necochea, el ex delegado de Independiente de Lobería, se mantiene con el 15º presidente electo por el Consejo Superior de la casa madre del Balompié local. En virtud de ello, es oportuno los períodos de cada uno de ellos y algunas características de estos hombres que dejaron una huella en la dirigencia deportiva.
El primero fue, Domingo García Goñi. A quien le tocó sentar las bases y colocar los primeros cimientos de una institución en ciernes y que formaba parte de una organización estructural en todo el país. Vale destacar que en 1930, se jugó el primer Mundial de Fútbol en Uruguay y que un año más tarde ya el más popular de los deportes, se profesionalice en nuestro país. García Goñi fue influyente en la vida de la Liga, ya que luego volvió a la presidencia en el período de 1936 y posteriormente, tuvo otro mandato entre 1938-1939.
También ocuparon el máximo cargo de la LNF, durante un período: Roland Verdier (1934), Máximo González (1935), Eleazar Seiler (1937), Eusebio Alberti (1943), Celso Campanelli (1945, INT), Bernardo Curutchelhar (1947), Plácido Meléndez (1971 y 1972), Ricardo Bassano (1973-1975), Armando Copello (1950 – 1955) y Osvaldo Boldrini (1965-1970).
Mientras que Atilio Marchetti (1940 y 1942 y 1948), lo mismo que otro dirigente que marcó una época tal el caso de Eliseo Nanni, titular de la Liga en el bienio (1944 y 1945) y durante el lapso entre 1957 y 1964.
El más influyente
Pero sin dudas el presidente de la Liga Necochea, que marcó un mojón importante y que incluso se proyectó a nivel nacional, donde tuvo un peso específico en el Consejo Federal de la Asociación del Fútbol Argentino fue Emilio Resuene. Un trabajador incansable que vivió por y para la Liga. Ocupó la presidencia de la casa madre del balompié local por 29 (1976-2005), años donde de ganó el respeto y la consideración de todos. Además fue el titular de la Liga Necochea, al cual le tocó tutearse y saborear el período más glorioso de nuestro fútbol. Primero con aquellas Selecciones Juveniles, que lograron el Tricampeonato entre 1981 y 193, dentro de la Unión de Ligas del Este, una Liga de la cual fue uno de los mentores.
Posteriormente el momentos cúlmine de nuestra fútbol como fue el ascenso de Estación Quequén al Nacional B de la temporada de 1988/1989, tras vencer a Olimpo de Bahía Blanca en la final de Regional, luego de igual 1-1 en la final de ida en el estadio Natalio Roberto Carminatti y el 1-0 inolvidable en cancha de Rivadavia, con el gol de Luis Eduardo Sánchez y con un equipo que tenía como base a aquellos juveniles de principios de los 80.
También fue influyente, quizás como nunca en el ascenso al Torneo Argentino A, luego coronarse campeón del primer Argentino B, en 1996 tras superar con el de oro de Roberto Clérico a San Martín de Monte Comán también cancha de Rivadavia. Allí Resuene, utilizó su muñeca para convencer al equipo mendocino que había suficientes garantías para disputar la final de vuelta, posteriormente a unos incidentes que existieron en la previa del partido, donde para ello Emilio movió hilos hasta llegar al mismísimo Julio Humberto Grondona con quien tuvo relación cercana, de la cual nunca sacó ventajas. Querido, criticado, pero imprescindible. Ese fue Resuene, el personaje que motivó aquella frase de nuestro recordado colega y relator inolvidable, Juan Alberto Poteca: “al final la culpa siempre es de Resuene”.
Sucesor natural
Luego de una muy buena escuela en Ministerio y de ser durante diez años vicepresidente de Resuene. Carlos Abel Domínguez, estaba preparado por saltar a la palestra y así fue. Durante su gestión le tocó en 2010, llevar adelante los festejos por los 80 años de la fundación de la Liga, la obra de los “Dormi”, para que las selecciones juveniles pudiesen concentrar allí y asimismo durante su mandato, esas mismas Selecciones, tanto la Sub-15, como la Sub-17, le dieron triunfos a la “Azul Francia”, que hacía mucho que no conseguía.
Además en 2012, se logró traer a través de las gestiones en el Consejo Federal el Nacional de Clubes para categoría Sub-13, donde el campeón fue Colón de Santa Fe. La presidencia de Domínguez duró 10 años.
El resto es historia conocida. La llegada de Fabián Marroubí en 2015 hasta 2019, donde se logró jerarquizar las selecciones Sub-15 y ahora el periplo de Luis Tettamanti, que en su primer mandato estuvo marcado por la pandemia y de cara al segundo deberá potenciar virtudes como la transparencia, la continuidad para que se respete el proceso de Maximiliano Montiel al frente del Sub-15 y ponerle la rúbrica a la llegada de la personería jurídica y mejorar la organización del Torneo de Primera, que durante el 2021, mostró varias falencias.