De la quinta a la mesa
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El programa Frescura Natural permite a productores locales de verduras y hortalizas llegar directamente al consumidor. En el medio, hay un proyecto de economía social que incluye la educación alimentaria y la solidaridad
Economía social, solidaridad, educación y buena alimentación parecen temas que no tienen ninguna relación entre sí. Sin embargo, en nuestro distrito surgió hace ya varios años un proyecto que ha permitido articular estas cuestiones y que se ha convertido en una experiencia colectiva digna de replicar.
Se denomina Frescura Natural y es una iniciativa de la agencia de extensión rural del INTA local que permite que horticultores locales vendan sus productos directamente al consumidor a través de una red de distribución que forman organizaciones sin fines de lucro de la ciudad.
Todas las semanas en estas entidades se reciben bolsones de verduras que se comercializan a precios muy accesibles
Esta semana los bolsones se comercializaron en Simiente de Fe, organización que pertenece a la Iglesia Peniel, en el Taller Protegido “Todo para Ellos”, en la Biblioteca Popular “Sarmiento”, en el anexo del CEC N° 801 y en la Escuela Especial N° 502.
Los bolsones contenían atados de puerro, acelga, corte, cebolla de verdeo, perejil y remolacha; un kilo de papas y medio de cebollas, zanahorias y limones; un coliflor o un brócoli, una cabeza de ajo, un morrón, una planta de lechuga, un zapallo, un hinojo, dos berenjenas y un paquete de aromáticas; más un atado de rúcula o un cuarto de chauchas según el punto de venta; todo con un valor de venta al público de 250 pesos.
Red de distribución
“Tomamos algo que se estaba haciendo en Sierra de los Padres. Nos nutrimos de esa experiencia y la reproducimos con características locales de acá, de Necochea”, explicó Haroldo Herrera, quien junto a la socióloga Costanza Villagra coordina el proyecto surgido en 2012 en nuestro distrito.
“Primero se sumó la Municipalidad y después el Senasa y la Secretaría de Agricultura Familiar. Luego se constituyó una mesa de trabajo integrada por los productores y organizaciones locales que son las que trabajan en la comercialización”, agregó.
El proyecto Frescura Natural fue extendiendo de a poco su red de distribución a distintos barrios de la ciudad mediante entidades y organizaciones sin fines de lucro.
Es precisamente en la mesa de los lunes, que se realiza desde hace seis años en la sede local del INTA, donde los productores se sientan con los referentes de cada institución y les informan de la mercadería que tienen y de acuerdo a ello planifican como estará integrado el bolsón y allí mismo se fija el precio.
“Las organizaciones se comprometen a hacer la venta en sus distintos puntos, con lo cual desaparece la figura del intermediario. Es una comercialización directa del productor al consumidor”, dijo Herrera.
La entidad que comercializa el producto “es simplemente un nexo, porque no es un intermediario, ya que si bien se queda con un porcentaje, lo hace simplemente para cubrir los gastos de logística y como retribución al trabajo que se realiza”, señaló.
En la actualidad son 11 productores los que integran la mesa de Frescura Natural. “La mayoría son productores hortícolas. Después hay productores de aromáticas, de limones y un papero”, precisó Herrera.
Explicó además que son productores del periurbano, en quintas que tienen 3, 4 o hasta 9 hectáreas. Ellos ya comercializaban sus productos en verdulerías. Ahora, desde agosto del año pasado se constituyeron como Grupo de Abastecimiento Local (GAL).
Esta calificación del INTA les permite contar con un asesor, que es un facilitador técnico, que los visita y que hace un seguimiento de la producción.
Esto se suma a la capacitación que siempre fue un pilar del proyecto. Uno de los requisitos que tenían que cumplir los productores para poder participar de Frescura Natural era la de las capacitaciones.
Precisamente eso ha hecho que se comiencen a hacer a la producción orgánica, algo que el consumidor ya demanda.
Herrera señaló que al estar integrados como GAL, los productores de Frescura ya tienen “una línea de trabajo hacia la agroecología, por eso están predispuestos a la transición. Así que ya se superó lo que es el buen manejo de los químicos, lo que permite que el producto sea inocuo, y ahora muchos pretenden dar el paso hacia la agroecología
Experiencia positiva
“El Taller Protegido participa desde la primera hora en este proyecto”, señaló María Graciela Dargibel, quien se encuentra a cargo de la comercialización de los bolsones de verdura en esa institución.
“Mi experiencia personal es muy buena”, indicó. “Cuando la gente conoce los bolsones, siempre vuelven, porque es verdura fresca, y si bien aún no es orgánica, están yendo hacia lo orgánico, porque hay productores que se están capacitando ello”.
En tanto, Adriana Bloise, vicedirectora del CEC 801 y responsable de la coordinación de la entrega de los bolsones en ese establecimiento, también elogió el proyecto. “Nosotros hace casi un año que estamos trabajando con Frescura Natural. Nos contactamos a través de la trabajadora social Karina Velazquez, del CAPS de Barrio Norte. Ella nos puso en contacto con Haroldo Herrera, del INTA”, precisó.
“Realmente la respuesta de la gente de la comunidad educativa, del barrio Norte y el público en general es muy buena. Hay mucho interés, porque la gente quiere comenzar a implementar lo que es la comida saludable”, indicó.
“A veces cuesta porque no estamos acostumbrado a comer con todas las verduras, pero el bolsón trae 17 variedades y eso lleva a comenzar a incursionar en estos nuevos productos y en una nueva forma de cocinar”, señaló.
Esto impulsó al CEC a ir un paso más allá. “Nosotros tenemos un taller de cocina que lo hace Pedro Rodríguez en el anexo 801 y que trabaja justamente en cómo implementar los productos del bolsón a la comida diaria”, explicó.
“La idea de la institución es colaborar con el INTA y junto con Karina Velazquez, hacer que la gente comience a cambiar sus hábitos de alimentación, sobre todo para los niños. Nosotros tenemos un número de alumnos que realmente necesita una comida saludable y la idea es concientizar a los padres sobre eso”, dijo Bloise.
Afirmó con satisfacción que “hemos notado que de a poco la comunidad se ha ido prendiendo a esta nueva idea. Las ventas son muy positivas”.
Y si bien es muy poco el porcentaje de dinero que queda para la institución, Bloise señaló que “también es un ingreso importante, porque no tenemos una cooperadora para cubrir gastos cotidianos”.
Hacia la economía social
Claudia Gauna, de la asociación Simiente de Fe, de la Iglesia Peniel, señaló que “nosotros tenemos un comedor comunitario y una de las mamás del colegio nos hizo conocer el proyecto y esto ayuda a que los chicos coman variedad de verduras”.
La llegada de Frescura Natural a la entidad permitió que en el comedor se prepare “comida a los chicos con verdura recién cosechada”.
Pero además, la venta de los bolsones hizo que el consumo de verduras se extendiera “no sólo a la iglesia, sino a la comunidad. La gente está encantada”.
Hace un año que la Iglesia Peniel se sumó al proyecto, pero no entregan bolsones todas las semanas, sino cada 15 días debido a la cantidad de actividades que se desarrollan en la institución.
“Es una muy linda experiencia, porque uno ve el esfuerzo de los productores y el apoyo del INTA. Nos encanta trabajar con ellos porque quieren que todos crezcan, tanto los productores como las instituciones”, concluyó.
Finalmente, Leonardo Ruggiero, subsecretario de Producción del municipio señaló que Frescura Natural funciona “como una cooperativa” y que la comuna básicamente colabora con la promoción.
“Es un proyecto que ha ido creciendo. Este año estuvieron en Necoemprende, mostrando lo que hacen. Está bueno, porque son distintas familias que tiene producciones chicas pero que han logrado maximizar el esquema de venta a través de juntarse”, dijo Ruggiero.
“Nosotros les damos una mano desde la Subsecretaria, básicamente con la difusión. Y después acompañándolos. Si bien el programa es del INTA y de Agricultura Familiar, cada vez que hay un programa de asistencia financiera, tratamos de trabajar en conjunto con el INTA”, indicó el funcionario.
Dijo que algo similar a Frescura Natural ocurre con la cooperativa de productores de porcinos de Juan N. Fernández. “Ellos han hecho lo mismo, eran pequeños productores que al nucleares, han logrado toda la cadena de comercialización y tienen un producto que finaliza directamente en las manos del consumidor”, comentó.///