De Taraborelli a López, la ciudad perdida
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En su reciente lanzamiento de la campaña electoral, el intendente Facundo López, habló de las enormes ganas de trabajar de todo el grupo, de la vocación de servicio, de la convicción de llegar al Ejecutivo para cambiar la realidad del distrito. Llamó a continuar con el cambio “que venimos realizando, en este nuevo camino que hemos transitado y en el que vamos sacando a la comuna de la profunda crisis institucional y económica en la que estaba sumida”.
Agregó esta frase tan poco feliz “Necochea está más linda”… una realidad que aunque muchos la quieran ocultar, no pueden”.
A raíz de estas afirmaciones, propias de la campaña electoral, rescatamos del archivo de Ecos Diarios que, hace algo más de cuatro décadas se proyectó en nuestra ciudad en diversas oportunidades un muy bien logrado audiovisual, confeccionado por aficionados a la fotografía, el que perseguía un fin promocional de las bondades de la ciudad apuntando a la inversión y radicación de familias, algo propio de la década del 70. Las coloridas diapositivas en estudiado y acomodado montaje conformaban una atrayente muestra de la pujanza de Necochea en sus más variadas actividades. Hoy, ese trabajo sería técnicamente un “powerPoint” o confeccionado en otra modalidad que permite la actual tecnología.
Más allá de esto, el título de la secuencia fotográfica se denominaba “Despertate Necochea”. El público en general ponderó su realización, no obstante hubo quienes llegaron a cuestionar su nombre ya que a su entender esta ciudad no estaba dormida. El título se contradecía con la que se mostraba en la pantalla.
Desde los orígenes mismos de la localidad y con el aporte de quienes eligieron estas latitudes para arraigarse junto a sus familias, Necochea se fue desarrollando a lo largo de los años, habiendo superado en algunos casos, hasta los días en que hacemos referencia, a ciudades de la provincia de Buenos Aires que se perfilaban con más futuro que la nuestra.
Con mejores o peores épocas y con el invalorable concurso de la inversión privada o de distintas gestiones desde la órbita oficial, se fue construyendo con el correr del tiempo la ciudad que hoy conocemos y vivimos.
Haciendo un somero análisis y con la posibilidad de caer en algún olvido, digamos que en materia de obras y servicios públicos que forman la base de la estructura ciudadana, los primeros pasos se remontan a 1894 con la llegada del ferrocarril (*) y de allí en más con la apertura de las sucursales de los bancos de la Nación en 1901 y Provincia en 1920, la construcción de las escolleras 1911, faro y colegio nacional 1921, la colonia Raimondi (hogar de ancianos) 1928, puente Colgante y correos 1929, agua corriente 1932 (*)
Red vial: rutas 88, 86, 228 década del 30; elevador terminal 1936, edificio municipal 1939, hospital municipal 1943, expropiación de tierras para apertura frente costero 1945 parque Lillo (*) cloacas y banco Hipotecario 1957 (*), edificio telefónica 1960 (*), central termoeléctrica y terminal de ómnibus 1965 (*), puente Ezcurra (*) y central automática de teléfonos 1969.
Complejo Casino 1973 (*), pista asfaltada aeródromo y estación aeropuerto 1978 (*), puentes de Los Manantiales y Dardo Rocha 1980, Liceo Naval (*) y Centro Cívico 1981(*), gas natural 1983 (*) y departamento judicial 1988.
Hemos marcado con un asterisco lo que hoy ya no cumple ninguna función, ha desaparecido o se encuentra en alerta roja y que fueron notas en varias oportunidades desde las columnas de Ecos Diarios. De la mención de obras públicas señaladas surge casi sin posibilidad de discusión un detenimiento en el desarrollo urbano que se viene observando desde hace tres décadas.
Son 34 años desde el advenimiento de la democracia, en la que Necochea ha sido gobernada durante 26 años, por hombres encolumnados bajo el manto del peronismo iniciados por el intendente Domingo Taraborelli y ocho del radicalismo. Alineados en una mega estructura municipal ejecutiva y en un cuerpo colegiado, hoy con 20 integrantes. Espacios de donde, a la vista está que no surgió ni surge un proyecto de ciudad, todo lo contrario.
No se pretende hacer un análisis de gestiones pasadas, a las cuales no eludimos de su responsabilidad, porque hoy le cabe el sayo al intendente Facundo López, a su equipo de gobierno y a los 20 ediles que deambulan por el edificio municipal.
Desde diciembre de 2015 no hubo un anuncio hacia dónde vamos y que se hará para revertir el estado de cosas en que se encuentra la ciudad más aún no se ha dicho cuál sería el plan que se estaría estudiando para un cambio sustancial y que le pueda dar un giro copérnico a una ciudad con características tan particulares, desde sus recursos naturales, con los cuales las benefició el poder Divino: una tierra agrícola con un metro de humus, un río que baña los campos, la inmensidad de sus playas, es decir una espectacular maquinaria para generar riqueza que envidiaran muchas otras localidades provinciales que, sin contar con ésta, mantienen un crecimiento sostenido y pujante.
Con pagar los sueldos no alcanza. López ha dicho que la “ciudad está linda”, se apoya en la gestión del Entur con “La Ruta del Tango” en sus dos ediciones que fue una indudable originalidad para convocar al público tanguero pero que sólo llamó la atención de necochenses y hoy domingo, en una carrera de motos que destruye la playa, con un fin puramente económico para los organizadores. La pavimentación de la 554 y las otras cuadras de asfalto en la avenida 10, son obras muy publicitadas pero con esto tampoco alcanza.
En la avenida 59 aparecen los adoquines resucitados luego de más de 30 años. El agua corriente emana como manantial y corre alegremente por el cordón de la vereda, dejando sin presión a miles de domicilios. El edificio del casino se cae a pedazos. La red de gas limitada en su extensión, que imposibilita la conexión a nuevos usuarios. La rambla municipal da asco. La avenida 2 con su murito y balnearios, dan lástima. La peatonal 83 no avanzó una cuadra en 50 años. Las calles están sin iluminación, con artefactos de los años 60. El centro cívico es una vergüenza al que deben acceder cientos de personas diariamente, donde ahora se está instalado el “centro de monitoreo” dentro de un espacio emperifollado de un edificio en ruinas. El Jardín de Rocas un mamarracho, que nadie se anima a vender y la ampliación del frente marítimo, un diamante sin pulir, una quimera que se dilata incomprensiblemente en el tiempo.
Somos reiterativos porque esta es la ciudad que nos vio nacer y no merecemos que se encuentre tal cual está, totalmente a la deriva y sin un proyecto, ni dinero ni ideas para ir solucionando estos problemas que están a la vista de todo el vecindario y son necesariamente urgentes de resolver,
¿El papel del Concejo?
También Ecos Diarios se ha ocupado en señalar en diversas ocasiones la inocuidad del Concejo Deliberante, una característica que le es propia al cuerpo de ediles de Necochea. Llamando la atención las últimas decisiones que se tomaron con “recelo” que, según el diccionario de la Real Academia Española define a esta palabra como temer, desconfiar o sospechar. Esta curiosa forma de votación, como haciendo una advertencia, se aplicó para autorizar el tránsito de camiones en el puente Dardo Rocha, a raíz del cierre, por mantenimiento, del ubicado en el paraje Los Manantiales. De igual forma se utilizó el término con recelo, para votar la aprobación de la carrera de motos que se realiza hoy sobre la playa, en el sector céntrico. Autorizando los movimientos de arena y demás para que se pueda llevar a cabo el espectáculo motor. Resumiendo, se autorizó en ambos casos pero con temor, desconfianza o sospecha de las consecuencias que estas dos decisiones pudieran tener.
Pero lo que a algunos concejales si les gusta hacer, como a la presidenta del bloque Frente para la Victoria-PJ, Ana Asa, es hacer declaraciones pomposas y empalagosas ante algún hecho de orden nacional. En la la 6º sesión ordinaria presentó un proyecto de resolución manifestando “el repudio y rechazo al violento desalojo efectuado en la mañana del 13 de julio del corriente año por las fuerzas de seguridad a trabajadores que se encontraban en las instalaciones de la fábrica PepsiCo ubicada en la localidad de Florida, partido de Vicente López.” La iniciativa fue acompañada por los concejales del Frente Para la Victoria María Eugenia Ruiz y Jorge Martínez, siendo aprobada por mayoría. Un tema por demás controvertido debatido en los medios capitalinos. Una hermosa manera de perder el tiempo con algo que nada tiene que ver con los problemas que atañen a los necochenses.
Tanto a los miembros del Concejo y a Facundo López que le quedan dos años de gestión, tienen tiempo para encontrar el rumbo de la ciudad perdida.///