De un tricampeón a otro
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/12/TAPA-SUPLE-FINDE-e1575229983899.jpg)
Independiente de San Cayetano y su logró en la Liga de Fútbol por segunda vez en su historia, igualando lo conseguido hace 57 años
Adrián Stolarczuk
Redaccion
Superándose año a año y con un andar dominante en un torneo siempre parejo, Independiente de San Cayetano se consagró tricampeón de la Liga Necochea de Fútbol por segunda vez en su historia, igualando lo conseguido hace nada menos que 57 años.
El “Albo” ya estaba en una selecta lista de apenas cuatro clubes que en los casi 90 años de la Liga han conseguido esta seguidilla en Primera división, junto con Rivadavia, Mataderos y Estación Quequén.
Dejando huella
Para Independiente de San Cayetano, en su rica historia ahora con 12 títulos anuales en la Liga Necochea, el camino de estrellas comenzó en 1944 y tuvo varios momentos destacados que lo ubican como el segundo club de nuestra Liga con más conquistas, apenas detrás de los 31 cosechados por el Club Atlético Rivadavia. Fue en 1935 cuando la Asociación del Fútbol Argentino dispuso que los equipos de San Cayetano debían militar en la Liga Necochea. Hasta entonces, había jugado en Tres Arroyos. Igualmente la relación no fue continua. En la época reciente Independiente se “asentó en 2003 y entre 2004 y 2007, y Sportivo entre 2004 y 2006.
En los años 50, el “Albo” disfrutó de una época gloriosa de éxitos deportivos bajo la presidencia de Juan Bautista Marlats, en cuyo honor se nombró el actual estadio. Fue campeón en los torneos de 1950, 1951, 1953 y 1954, con grandes jugadores como Eladio Meléndez, el capitán, Roque Agel y otros valores como José Lequizamón y Francisco Martínez. Pero se había negado el mentado tricampeonato, que debió esperar igualmente “apenas” una década.
El otro “tri”
La única vez que Independiente de San Cayetano había logrado un tricampeonato hasta este 2019 fue hace 57 años, cuando dominó entre 1960 y 1962. En el túnel del tiempo, no detenemos para recordar aquel equipo de 1960, que realizó una campaña destacada con 15 triunfos y sólo dos derrotas en 20 partidos, superando a Boca por dos puntos en la tabla final. La formación titular era con Rodríguez; Carlos García y Héctor Teerink; Pascual Casella, Sudrot y Echazarreta; Alfredo Casella, Villarruel, Horacio Benítez, Mastromarino y Baiza. Alternaban además Cinalli, Bazán, Fritz, Héctor Medina y Más. Horacio Benítez, con 30 goles, fue el máximo artillero con un registro sin precedentes para un torneo de la Liga Necochea en los últimos 20 años. Incluso lo mejoraría al año siguiente, con un gol más, para ser determinante en la conquista del bicampeonato.
En la campaña de 1961, con la misma base de nombres, el equipo volvió a perder apenas un par de partidos y con 14 triunfos en 20 presentaciones, terminó defendiendo la corona, apuntalado por un notable poderío ofensivo que alcanzó los 74 goles, a una media de casi 4 por encuentro. Los éxitos del fútbol, y también en el básquetbol, posibilitarían que el club alcanzara entonces los 1250 socios, quedando entre los mejores períodos históricos al respecto.
El tricampeonato en 1962 se consumaría con el aliciente de superar en la recta final a Sportivo San Cayetano, por cuatro puntos de ventaja. Así se adjudicó la Copa Nanni con un equipo base conformado ese año por Rodríguez; Teerink y Pascual Casella; Cuesta, Sudrot y Echazarreta; Medina, Bianchi, Benítez, Mastromarino y Baiza. Alternaban Kressi, Gentile, Beaín, Alfredo Casella, Fritz y Villarruel.
Nuevamente Horacio Benítez y Mastromarino serían los goleadores del “Albo” con 14 goles, a uno de Silvestre Calabrese, de Rivadavia, quien encabezó la tabla de artilleros ese año. Justamente Rivadavia, con el propio Calabrese y Vicente Bonavena como goleador cortaría la seguidilla victoriosa de los sancayetanenses quedándose con el campeonato de 1963.
Séptimo en la historia
La hazaña deportiva de un nuevo tricampeonato logrado por Independiente se enmarca además en que se trata de apenas del séptimo que se produce en la historia de la Liga Necochea. El primero corresponde a Rivadavia, entre 1932 y 1934, en los albores del fútbol organizado en nuestra ciudad. El segundo también fue decano, con aquel pentacampeonato entre 1955 y 1959. Los otros los consiguieron Estación Quequén, con el pentacampeonato entre 1974 y 1978; Mataderos, tricampeón entre 1995 y 1997, y nuevamente Rivadavia, pentacampeón entre 2007 y 2011.
Entre los múltiples recuerdos, vale destacar que el director marplatense Damián García igualó con el tricampeonato personal y consecutivo lo hecho por Julio Portugal, técnico de Mataderos en estas campañas entre 1995 y 1997, el primer año en dupla técnica con el recordado “Chueco” Luis Fraile. También Julio fue el DT campeón de Mataderos en 2006, junto a José Luis Ducca.
Entre los jugadores, los integrantes del actual plantel “Chimango” que sumaron presencias en los tres campeonatos conquistados fueron Brian Cortadi, David Moreno, Daniel Azurmendi, Matías Aranda, César Espende, Gabriel Darroquy, Lucas Muñoz, Emanuel Truitiño, Franco Costanzo, Jonathan Suhit, Francisco Roque y Nicolás Montenegro. Nombres, equipos, que ya quedan en la historia grande del fútbol regional y con ganas de seguir escribiendo más capítulos.