De viajar para jugar, a jugar para viajar
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Agustina Arista sumó una valiosa experiencia en el hockey francés y ya busca nuevos horizontes por conocer gracias al deporte
Cumpliendo el sueño de jugar al hockey fuera del país, Agustina Arista viajó en marzo a Francia, alentada por experiencias similares y las ganas de desandar la propia. Se instaló en la localidad de Ronchin, en el norte del país, y allí representó los últimos tres meses al Lille Université Club en la máxima categoría del Campeonato de la Federación Francesa.
El año pasado, Fiorella Amore, otra jugadora surgida en el Club Del Valle, había realizado el mismo camino. Y aunque oyó sus concejos, Agustina Arista se planteó ante todo “vivir la experiencia”. “Fui con la mente abierta, a lo que me propongan. No quería imaginar nada. Tenía una idea, pero quería hacer borrón y encontrarme con cosas nuevas”. Hoy, ya de vuelta en el país, repasó muchas de esas sensaciones: “Los entrenamientos eran diferentes, los compañeros nuevos y el idioma era diferente, eso quizás fue lo más difícil. Pero intenté ir superándome día a día, los primeros pasos fueron los más difíciles.”
Acostumbrarse a no ganar
Con 20 años, la actual defensora de IAE Club de Mar del Plata, ha transitado una carrera ascendente desde que comenzó a jugar a los 5 años. Desde su exitoso paso por las categorías menores de Del Valle hasta la selección marplatense. En 2014 emigró a Buenos Aires tras culminar los estudios secundarios y allí integró el plantel superior de River Plate, en la Línea A, y se consagró campeona en Quinta División en el Torneo Metropolitano, bajo las órdenes de Sergio «Cachito» Vigil como entrenador. Pero a diferencia de esas experiencias, en Francia, al equipo le costó ser protagonista: “Terminamos jugando por no descender, pero pudimos salvar la categoría. Arrancamos motivados, pero tuvimos baches. Por momentos nos fue bien, pero también mal. Con dificultades en lo táctico y en lo técnico. No estaba acostumbrada a perder tantos partidos. Pero había que salir y ponerle el pecho a las balas. A nivel mental eso me sirvió mucho, que no siempre se gana y hay que pelear hasta el final”.
Visa extendida
La pobre campaña, que las obligó jugar un repechaje para evitar el descenso, tuvo de positivo la necesidad de extender la visa de Agustina para poder jugar esos partidos decisivos. “Jugamos con el primero de la Liga Nacional para mantener la categoría, pero yo tenía visa para quedarme hasta el 31 de mayo y se jugaba el 10 de junio, así que me tuve que quedar 15 días más”, aclaró.
El hockey francés, buscando crecer, se ha nutrido los últimos años de muchas jugadoras internacionales y mayormente argentinas. El año pasado fueron campeonas las mendocinas Analía Belda, Florencia Barbera y Sofía Montaña, y la cordobesa Inés Fierro, con Douaj Hockey Club. En este 2017, ahora con las nacionales Sofía Montaña, Analía Belda, Bárbara Muzaber y Florencia Barbera, Douaj fue subcampeón pero sólo 15 días después sumó una alegría histórica, al consagrarse campeón de la Liga de Europa, en Lituania. “Pensé que íbamos a ser menos”, se sinceró Arista quien logró entablar contacto con compatriotas en otros equipos: “pudimos charlar. Lo aproveché para saber cómo vivían, que hacían y que no, o si tenían una vida diferente a lo que era la mía. Fue muy lindo mantener una conversación fluida en castellano también”.
No digas yes, di oui
El idioma no fue un gran problema pero requirió semanas de adaptación: “Fui a salvarme con el inglés, pero me di cuenta que los franceses odian el inglés, así que a las apuradas empecé a aprender algunas palabras para poder entender. Me ayudaron mucho. Algunas compañeras hablaban algo de español y creo que hasta aprendían más rápido que yo el francés”. De gran ayuda fueron las pequeñas de las categorías formativas, a las que Agustina les daba clase como parte de su relación con el club. “La chiquitas fueron unas genias. Me decían las palabras más lentas. Me ayudaban y me enseñaban”, recordó.
Aunque está lejos del primer nivel, el hockey francés trabaja con ese objetivo y Arista sólo tuvo palabras de reconocimiento para ese esfuerzo: “Esta en continuo crecimiento. Claramente están lejos de nosotras (por Argentina), pero ellos tratan de crecer todo el tiempo. Es difícil porque lleva años y hace poco que están arrancando”. Respecto del Lille Université Club, comentó: “Lo vi organizado, a disposición nuestra. Lo que necesitábamos estaba, siempre proponiendo lo mejor. Teníamos preparador físico y psicólogo, a nivel equipo y grupal teníamos todo”.
Volver
Después de cumplir con sus compromisos en la cancha, también hubo tiempo para conocer Europa. “Como jugábamos sábado y domingo, entre semana pude visitar Bélgica y Amsterdam que estaban cerca. Y cuando terminé, también pude recorrer más, junto a una amiga que está jugando en España. Aproveché el viaje para recorrer”. Para la necochense la experiencia fue tan enriquecedora que la obligó a replantearse su futuro y prioridades. “No conocía (Europa), fue todo nuevo para mí. Fue un cambio brusco, pero a la vez hermoso. Estaba alucinada de lo que veía”.
Reincorporada al plantel de IAE Club de Mar del Plata, al cual se sumó en 2015, reconoció que no tiene definido qué pasará de aquí en más con su carrera: “Depende de mis ganas. Acá en Mar del Plata, por un lado, se vienen torneos importantes, pero al viajar dejé de estudiar y al ser anual, este año lo tengo perdido. Una idea es, si tengo una buena propuesta, quedarme y terminarla”, apuntó respecto de su carrera en diseño industrial. Pero también está la chance latente de volver en septiembre, cuando se reanude el campeonato en Europa: “Le agarrás el gusto a viajar. También estoy buscando para jugar en Europa en un mejor nivel, Bélgica, España u Holanda. No es imposible, pero al no tener la ciudadanía es complicado”. Sin embargo, las ilusiones de seguir por ese camino, están intactas: “Siempre hay una posibilidad. Fui directamente con la idea de relajar un poco el hockey y hacer dos cosas que me gustan como jugar y viajar. Nunca creí que las podía unir. Fue una experiencia hermosa, única. Y espero poder volver a repetirla mil veces más”.