Debatir proyectos por sobre la crítica fácil
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«Con demasiada frecuencia
disfrutamos de la comodidad
de la opinión o crítica, sin la
incomodidad del pensamiento»
Johm F. Kennedy.
La sociedad ya no quiere discutir lo mismo solo vivir lo mejor posible el presente y aspirar un futuro aún mejor. En busca de ese futuro hay dieciocho nombres cruzando transversalmente las diferentes estructuras partidarias para candidatearse a la intendencia. Cifra que puede crecer a medida que avance el cronograma electoral o podrá quedar reducida por diferentes motivos, seguramente será así lógicamente cuando el 13 de agosto se realicen las PASO según el calendario fijado por la Cámara Nacional Electoral, el 22 de octubre para las elecciones generales.
Esa numerosa lista de aspirantes oscila entre el intendente Arturo Rojas, Nueva Necochea y las ambiciones de dos radicales, Gonzalo Diez y Damián Unibaso, también podría aparecer una mujer en este espacio; el Frente de Todos, Andrea Cáceres, La Campora; Marcelo Rivero PJ; Facundo López si le fuese necesario al conductor del Frente Renovador, Sergio Massa; la siempre figura del edil Mauro Velázquez; la diputada Natalia Sánchez Jáuregui, quien en la última semana reafirmó que su sector se presenta en las PASO y que ella ocupará «el lugar donde la ubique la militancia», clásico latiguillo que siempre suena bien; el «Movimiento Evita», dentro del FdT a las PASO y, por fuera de dicha organización Luciano Lescano; los dos nombres de la Agrupación Comunal Transformadora, Juan Arabarco y Leonardo Giorgetti, a los que podría sumarse otra mujer en la movida del ajedrez político; la aceptación de Alejandro Pascual de subirse al tren de Javier Milei; el PRO con Martín Migueles, quien afirma “yo seré el próximo intendente”, sin la certeza de saber si une todo el sector o habrá oposición interna con la fuerte presencia de Eugenia Vallota, quien juega en varios frentes: legisladora provincial o la intendencia, todo sujeto a decisiones de arriba. Y seguramente el elenco repetido de siempre por izquierda y derecha, esas listas que aparecen en la escena a último momento alejadas de posibilidades concretas.
Menos críticas,
y más proyectos
Comentaba, a este cronista, un necochense radicado hace años en los Estados Unidos, “allá los republicanos y demócratas es común que traten ciertos proyectos en conjunto”. Acá sería un delirio.
“Res non verba”, esperamos en la campaña que se está iniciado no tantas palabras y promesas sino hechos concretos, esto va para todos, por respeto a los ciudadanos hartos de aquellos que les prometen acomodar la vida desde la verba o suelen acrecentar las críticas sobre todo sin la búsqueda de soluciones.
Aquí no se juega un cargo más, es saber cómo cambiar la ciudad entonces no es para pusilánimes ni improvisados. Lo primero que deberían hacer los candidatos sería mostrar un posible equipo. Recordamos la pregunta de un colega de Ecos Diarios a Hugo Yelpo al asumir la intendencia, en 1973, sobre cuál sería su primer acto de gobierno, la respuesta fue clara y contundente: “nombrar mi equipo de colaboradores”.
Hoy la política no es unipersonal o «caudillesca», los problemas actuales no se solucionan de la mañana a la noche requiere todo un armado de futuros funcionarios que entiendan la realidad imperante en la comunidad.
No son tiempos de improvisaciones o maquillajes la sociedad debería exigirle a todos los candidatos que al menos desnuden un posible equipo de gobierno y las bases de un proyecto a llevar cabo en los próximos cuatro años definiendo los temas más importantes, asignar prioridades y no descuidar lo que se debe plantear para el corto y mediano plazo. Es la hora de decisiones irrevocables.
Temas que urgen
Cada candidato debería definir qué piensa hacer con el edificio del ex complejo casino o sobre posibles inversiones en el Jardín de Rocas y la apertura del frente costero, si estos temas quedan en el tintero, porque sabemos que son tabú para los políticos, arrancamos mal.
Cómo hacer para aumentar el cobro de tasas, en la actualidad son 47 mil partidas las que se distribuyen de las cuales solo se cobran un 45 %. Otros de los debates sería la posibilidad de tercerización de ciertas áreas que puede desprenderse el Estado municipal y, si sé está en condiciones de bajar ciertas gabelas a los comercios e industrias como incentivo a una alicaída actividad económica.
Otra discusión debería centrarse en el área salud con una propuesta común de unidad que permita seriamente plantearle al gobernador de turno la situación de un municipio que se hace cargo de tres hospitales el Emilio Ferreyra de carácter regional, el José Irurzun y el de Juan N. Fernández y los trece centros de salud, algo que insume más del 40 % del presupuesto municipal.
Más que importante tener previsto cómo evitar que caiga la coparticipación, tal cual se dio a conocer recientemente: “Las finanzas del distrito de Necochea continúan sufriendo las consecuencias de las estadísticas poco favorables que recibe el Gobierno provincial de parte de la Municipalidad, lo que está influyendo en una pérdida millonaria para las arcas municipales que, extendidas en el tiempo, son sumamente graves y perjudiciales para todos los vecinos.
El dinero percibido por coparticipación se establece por el CUD (Coeficiente Único de Distribución), un índice que estipula lo que le corresponde a cada municipio en el reparto de la masa coparticipable. Ese CUD se redefine año a año, en base a distintos puntos íntimamente relacionados a las características y al funcionamiento de cada municipio.
Este año, Necochea tendrá un CUD de 0,71482, mientras que en 2022 había sido de 0,74382, representando en este 2023 una caída del 3,9% respecto al año pasado. Además, lo más grave de esto es que en los últimos cinco años la disminución ha sido del 7%.
Esta caída en el CUD significa una pérdida millonaria para la Municipalidad, que tiene cierto grado de responsabilidad en estos resultados”.
Seguramente aparecerá en escena como es costumbre en cada campaña, la necesaria planta de efluentes cloacales de Quequén, con una historia repetida y una verdad absoluta, el Estado municipal no puede hacerse cargo de la millonaria obra que siempre tiene una promesa de quien gobierna circunstancialmente esta tierra bonaerense. El ciudadano debe saber que, por mucho que se hable la única realidad es cuando una obra figura en el presupuesto de inicio de cada año sino son simplemente buenos deseos alejados de la verdad, tan sólo anuncios sin contenidos reales.
Habrá propuestas sobre cómo generar empleo desde un municipio; cómo beneficiar a las Pymes con desahogo de algunos cargos como el de seguridad e higiene; si es necesario o contraproducente el estacionamiento medido en la Villa Díaz Vélez; y agilizar áreas municipales ante diversos trámites que debe hacer el vecino.
Sería importante que todo tenga elevación de debates, no sólo decir lo que se puede hacer sino agregarle la forma, como solventar una realización, claramente establecer de dónde saldría el dinero cuando se habla de nuevos proyectos, vaya como ejemplo la repetida historia del arreglo total del ex complejo casino.
Es de esperar que este año electoral no paralice actividades por el contrario, sirva para avanzar juzgando el pasado para no repetir errores pero no quedarse en esa instancia que no resuelve nada. Debatir, proyectar, sin demagogias o irrealidades, en la función pública no hay magia debe haber pragmatismo. La gente quiere saber cómo será el mejoramiento de sus posibilidades en un mañana cercano.
La gran pregunta es ¿habrá debate sobre el futuro en esta campaña electoral en búsqueda de la intendencia, o será más de lo mismo?
La responsabilidad de elevar la discusión y no quedarse en la queja simple o la crítica repetida, es de todos, y nuestra sociedad tiene su cuota parte, la de exigir a fondo que cada uno de respuestas, no evadirlas con palabras grandilocuentes sin profundidad de contenidos.///