Demos gracias a la naturaleza
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Estamos transitando otra temporada, la cual recién a principios de marzo podremos dar el veredicto final que tanto gusta a vinculados al turismo, sobre si la misma fue buena o no. O si se salvaron los gastos, se salió hecho o ganaron una buena cantidad de dinero quienes invirtieron en algún negocio de verano o aquellos que están todo el año abierto, pero hacen «la diferencia» entre diciembre y marzo.
Mientras tanto se escuchan las opiniones sobre el desarrollo de la temporada, la cual tiene varios puntos de vista, según el humor de quien lo cuente. Aunque hay una coincidencia generalizada, esta es el buen tiempo que ha hecho en nuestra ciudad durante lo que va de enero, el cual ha colaborado mucho para el éxito la actual, como así también para el arribo de turistas que llegan a nuestro distrito o la cantidad de días que permanezcan en Necochea.
Esto marca algo que desde hace mucho tiempo se nota y es que cada vez el tiempo es el factor determinante en el éxito o fracaso turísticamente de los meses de enero y febrero. La principal razón de esta afirmación es la nueva tecnología y como están al alcance de cualquier persona los diferentes servicios meteorológicos que indican – con muy poco margen de error- cuál va a ser el tiempo en los próximos días, es más algunos adelantan hasta diez días.
Por lo cual no se puede decir que esto es tenido en cuenta casi como una verdad absoluta por un porcentaje mayoritario de los visitantes en verano, pero si por aquellos que veranean en Necochea y provienen de un radio no mayor de 150 kilómetros, que pueden desayunar en su ciudad y almorzar tranquilamente en nuestras playas. Los que sin duda son un número importante de personas y que mucho suman a la hora de contabilizar turistas.
Lo que sabemos seguro es que a nuestra ciudad se viene por las playas
Esto quedó en evidencia durante esta semana cuando Ecos Diarios realizó una recorrida por Quequén, en donde los turistas destacan su ambiente natural y agreste pero a la vez reclamaban más y mejores servicios.
Pero para eso es necesario mejorarlos , tanto de alojamiento, gastronómicos y de balnearios, de manera que ese turista que viene a pasar sus días libres del año se encuentre con una comunidad que hizo todo para que se sienta cómodo y la vuelva a elegir. Nada más.
Es por eso que un buen ejercicio sería que al menos, por un instante, pensemos que sucedería con los veranos en Necochea si cada uno de nosotros desde el lugar que le toca se comprometería para hacer algo un poco mejor, ofrecer algo más y pensar en el otro.
Ese es el primer paso para dejar de tener una ciudad con playa o empezar a transformar una ciudad con turismo. La naturaleza pone todo, falta la mano del hombre. ///