Demostración magistral
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Martin Chico junto a Adrián Oubiña se quedó con la victoria en los festejos de los 33 Años de la Monomarca Fiat
Fue una de esas carreras que todo piloto quiere ganar y anotarse en el rico historial de una categoría que festeja sus primeros 33 años de trayectoria en los zonales del Atlántico: la Monomarca Fiat.
Entonces todos propusieron quedarse con todo lo que estuvo en juego y sobresalió y con creces el necochense Martin Chico, luego de imponerse en una final de Titulares donde debió esmerarse para superar al juvenil Mateo Valencia, a poco de comenzar el trámite y así marcar el ritmo de carrera como si lo planeara, para luego dirigirse al Aero Parque Astor Piazzola y volar hasta Bariloche para concretar el viaje de egresados junto a sus compañeros de estudios, nada menos.
Marcó el ritmo al amparo de la motorización de Tito Durante y el trabajo de Claudio Anzorena; mientras que en una tarea valiosa nuevamente Joaquin Deusedes se aferró para culminar tercero, en un mano a mano con Esteban Buffagni, el que alcanzó el segundo puesto por poco márgen de diferencia.
En esta final, cuando estaba entre los vanguardistas, Marcos Castro se fue de pista en el curvón del talud e ingresó a boxes y recuperó puestos Mateo Valencia que de primero pasó a ser quinto en la extensa fila india.
En la de Invitados, el loberense Franco Villabrille asumió el compromiso de largar mejor que todos y en el curvón del talud protagonizó un despiste (con problemas en la selectora de la caja de velocidades) dejando libre el liderazgo a Adrián Oubiña (Chico), el que unos giros más adelante fue superado por Franco Ortiz Valle (luego abandonando por problemas en la suspensión) y luego por Esteban Buffagni, no dándole resistencia porque al ser escolta le permitía formar parte del festejo en el podio, en la sumatoria de tiempos de las dos finales.
Recibió la bandera a cuadros y unos metros más adelante comprobó la explosión de un neumático; aunque esto no lo privó de festejar íntimamente.
Claro, había ganado en el Turismo Special de la Costa y sin conocer el auto, la convocatoria obligaba a festejar por partida doble con la familia Chico, porque Martin desde el avión se plegaba a la alegría de este gran momento en la Monomarca Fiat.
