Denunciado por abuso, Serre fue apartado de la Iglesia
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El obispo Mestre informó que el párroco de nuestra ciudad quedó excluido en forma definitiva y total del estado clerical
El sacerdote José Luis Serre quedó excluido en forma definitiva y total del estado clerical, luego de la conclusión del proceso canónico iniciado a partir de una denuncia por abuso sexual de un menor de edad.
El obispo de la Diócesis de Mar del Plata, Gabriel Mestre, informó ayer que se resolvió expulsar al sacerdote que cumplió últimas funciones en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes de nuestra ciudad, tras ser acusado de “abusar sexualmente de un menor” en 2017.
El caso, es investigado en sede judicial con la plena cooperación del Obispado de Mar del Plata, aunque no se pudo precisar que dependencia de Justicia tiene la causa.
Al recibir la denuncia, Mestre, impuso a Serre medidas disciplinarias, consistentes en la prohibición inmediata del ejercicio público del ministerio sacerdotal y el contacto con menores de edad.
Además, le exigieron la renuncia como párroco, mientras la Santa Sede resolvía su situación.
Denuncia
El obispo Mestre dio a conocer que Serre fue apartado de la Iglesia Católica por haber sido denunciado de “abuso sexual infantil”. Afirmó que se colabora con la Justicia en la investigación y al recibir la denuncia, lo primero que se hizo fue imponerle a Serre las medidas disciplinarias.
Desde el obispado aseguraron que Mestre estuvo junto al menor y su familia y colaboró en la denuncia penal ante la Justicia.
El Obispo propició el encuentro, la escucha y la cercanía con el menor abusado y su familia, con la que colaboró en la denuncia penal ante la Justicia argentina, pero sin confirmarse que Fiscalía tiene a su cargo la instrucción de la causa.
En la conferencia de prensa de ayer se indicó que fue remitida la totalidad de las actuaciones que sobre el caso y se reunieron en la sede eclesial para que se haga justicia.
Episodio aberrante
En línea con el pensamiento del papa Francisco, el Obispado manifestó a través de un comunicado su condena a “este tipo de conductas despreciables por parte de ministros de la Iglesia. Seguiremos buscando un camino de acompañamiento posible para el menor y su familia, en fidelidad al evangelio de Jesucristo”.
“Con profundo dolor por este aberrante hecho queremos renovar el compromiso de continuar trabajando en la prevención para garantizar la protección de los menores y adultos en situación de vulnerabilidad”, se indicó ayer durante la conferencia que brindó el obispo Mestre en Mar del Plata.
El obispo reconoció que “es un delito gravísimo que da vergüenza y debería haber un nunca más”. Puntualizó que tras la denuncia por “abuso sexual infantil” contra el sacerdote José Luis Serre, “fue excluido de por vida de la Iglesia Católica por el Vaticano” calificó lo ocurrido como “un hecho aberrante”.
Fuera de la Diócesis
de Mar del Plata
“Tengo la reserva de la causa penal y no puedo dar ningún dato”, respondió el obispo ante la insistencia de varias preguntas. Se limitó a confirmar que la víctima es menor, pero no su sexo ni edad.
Aseguró que los hechos ocurrieron “fuera de la ciudad de Mar del Plata” pero no especificó dónde ni cuándo; solo advirtió que se produjeron “antes de que asumiera como obispo de la ciudad”, es decir, antes del 26 de agosto de 2017.
La máxima autoridad de la Diócesis marplatense comentó que la familia del menor, inicialmente, pretendía hacer solo una denuncia eclesial y que él en persona invitó a los padres a denunciar a su vez por la vía judicial, aunque tampoco informó en qué Fiscalía se materializó la denuncia.
Solo dijo que la misma fue radicada “en enero de 2018 en sede judicial fuera de la Diócesis de Mar del Plata”, sin aportar más datos.
Con los dichos del obispo Mestre, en relación a que la denuncia fue radicada fuera de la Diócesis de Mar del Plata, Necochea queda excluida, aunque fuentes judiciales también indicaron que en el Departamento Judicial de nuestro medio no hay ninguna denuncia contra Serre.
Actividad
dentro de lo pastoral
El último trabajo de José Luis Serre fue como cura párroco de Nuestra Señora de Lourdes de Necochea hasta que en enero de 2018 pidió una licencia médica.
Tiene 59 años y desde 1991 era sacerdote. Nació en nuestra ciudad el 23 de febrero de 1960, integrante de una familia tradicional de nuestra ciudad y dueña de una imprenta. Se ordenó como sacerdote el 19 de diciembre de 1991 de las manos de monseñor Arancedo.
En 2007, fue nombrado párroco por quien fuera el obispo Juan Alberto Puiggari, actual arzobispo de Paraná, en la Provincia de Entre Ríos.
Inició su actividad pastoral luego de estudiar en el seminario Mayor “San José” de la ciudad de La Plata, como vicario parroquial (colaborador del párroco); pasó por Santa María del Carmen en Necochea y, en Mar del Plata, estuvo en las iglesias San Cayetano y San Pío X.
También fue administrador parroquial y estuvo en las iglesias de Santa Teresita del Niño Jesús y Nuestra Señora de Lourdes en Necochea y Nuestra Señora de Luján, de La Dulce, y Sagrado Corazón de Jesús, de Juan N. Fernández, dentro del distrito local.
José Luis Serre estuvo, además, a cargo de la Parroquia de Jesús Obrero, en Mar del Plata.
Alejandro Martínez,
actual párroco de Lourdes
El Obispado rechazó las denuncias infundadas
En el marco de la difusión de la expulsión total del estado clerical de José Luis Serre, se han suscitado algunas informaciones relativas al padre Alejandro Martínez, quien se desempeña como párroco actual de la comunidad donde estuvo por última vez Serre, Nuestra Señora de Lourdes.
Desde el Obispado, ratificaron que el padre Alejandro no posee ningún antecedente ni constan denuncias fundadas de abuso u otras faltas morales. Y sostuvieron que el Padre “fue involucrado injustamente, junto a otros miembros del Colegio Nuestra Señora del Camino de Mar del Plata, en denuncias de algunos padres de la institución. Martínez no fue procesado, ni siquiera fue indagado, por ausencia total de pruebas que lo posibilitaran”.
En la sentencia dictada por el Tribunal Oral No 1 de Mar del Plata en el juicio al profesor Melo Pacheco, los jueces decidieron, por unanimidad, que era materialmente imposible que los hechos denunciados hubieran ocurrido, sentencia que fue confirmada por el Tribunal de Casación de la Provincia de Buenos Aires y por la Suprema Corte de Justicia de la misma provincia.
“El padre Alejandro se ha desempeñado durante 32 años con entrega generosa y dedicada en diversas parroquias de la Diócesis contando con el afecto sincero de cada comunidad encomendada a su cuidado pastoral. Por lo tanto, este Obispado actúa y seguirá actuando conforme a derecho con total disponibilidad a la justicia civil y penal”, manifestaron a través de un escrito difundido ayer.