Desarticulan un “clan familiar” acusado de vender drogas y liderado desde dos cárceles
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Un joven está preso. La policía secuestró estupefacientes para comercializar al menudeo y compactado, teléfonos y $ 40.000
Dos hermanos que fueron condenados a prisión por el crimen de Héctor Leonardo “Pepo” Navarrette estarían acusados de liderar un “clan familiar”, que comercializaba drogas desde las cárceles de Batán y Dolores.
En el marco de esta investigación, personal policial arrestó a un joven y otras personas quedaron involucradas en la causa judicial y tampoco se descartan nuevas diligencias en las próximas horas.
Durante los allanamientos simultáneos se incautaron diversas cantidades de estupefacientes para comercializar al menudeo y fraccionados, teléfonos móviles, elementos de estiramiento de sustancias ilícitas, anotaciones, documentación y recortes varios.
Además, se halló en poder de los integrantes del grupo la suma de, aproximadamente, $ 40.000 discriminados en billetes de distinta denominación, producto de la comercialización de drogas, a través de diferentes puestos en los barrios.
Los múltiples procedimientos fueron encabezados por la Delegación del Tráfico de Drogas Ilícitas, cuyo personal denominó a la operación como “los marginales de Kako” e interviene la Fiscalía Nº 30, a cargo de Horacio Sirimarco.
La investigación
A raíz de una investigación iniciada en febrero pasado, donde se tomó conocimiento que en una vivienda ubicada en un sector del barrio Los Naranjos, una joven estaría al frente de la actividad ilícita de distribución de estupefacientes.
Se trata de un complejo de viviendas en el que se han realizado allanamientos en materia de venta de drogas y la sospechosa tiene vinculaciones con Diego González, quien se encuentra detenido en la Unidad Carcelaria Nº 6, de Dolores.
En diciembre del año pasado, González fue condenado a más de 20 años de cárcel por el “homicidio” de Navarrette y lo mismo ocurrió con su hermano Ezequiel, quien permanece alojado en la Unidad Penal Nº 15, de Batán.
Además del crimen del que resultó víctima “Pepo” Navarrette, se los acusó a los hermanos González del delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.
Intervenciones telefónicas
Dentro de las tareas investigativas, se logró establecer que la joven se manejaba junto a su ex pareja en sus conductas de comercio de estupefacientes con teléfonos celulares.
A partir de ello, a través de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 30 se solicitó al Juzgado de Garantías N° 2, a cargo Aída Lhez, la intervención telefónica de los aparatos de comunicación de ambos jóvenes.
Las diligencias siguieron en el transcurso de los meses posteriores a febrero y realizadas las escuchas telefónicas, se pudo establecer como cada uno de los sospechados llevaba a cabo las funciones en la organización delictiva.
Las escuchas telefónicas fueron volcadas en 60 cd’s con un total, aproximado, de 120 horas de comunicaciones que llevaron adelante Diego González con su ex pareja, quien habita en un sector del barrio Los Naranjos y ambos jóvenes eran parte del “clan familiar”.
Los hermanos se pelearon en la cárcel y debieron separarlos
Según la investigación, los líderes de la organización delictiva daban las órdenes desde la cárcel, pero se supo que también mantuvieron una pelea y los responsables del Servicio Penitenciario decidieron separarlos.
Diego González comandaba la venta de estupefacientes desde el Penal de Dolores junto con su hermano Ezequiel González, quien permanece en la Unidad Penal de Batán.
Los estupefacientes se distribuían en Necochea y Quequén, siendo el material provisto por un individuo conocido con el seudónimo de “El Chori”, mientras que una mujer a quien apodan de “La Osito”, sería la encargada de ingresar estupefacientes a la cárcel de Batán para su posterior venta.
Otro de los integrantes de la banda se encargaba de la comercialización de estupefacientes en Quequén, en la zona denominada como “El Bajo”, mientras que otra mujer que sería familiar de los tres hermanos González, se encargaba de ocultar el dinero producto de la actividad ilícita.
Los allanamientos
A raíz de las tareas investigativas, seguimientos discretos de las actividades que desarrollaban los sospechosos, filmaciones, escuchas telefónicas, la jueza de Garantías Aída Lhez libró las órdenes de allanamiento para los domicilios de calle 85 al 3500; calle 45 al 3400 y calle 81 entre calles 78 y 80.
También para otros inmuebles de calle 55 entre calles 92 y 94; calle 94 entre 63 y 65, y calle 527 al 3400, de Quequén.
En forma simultánea, los investigadores policiales registraron las celdas de la Unidad Penal Nº 15 de Batán, sobre la ruta 88 a la altura del kilómetro 8,5 y el Penal Nº 6, de Dolores, ubicado en calle Riobamba al 251.
Droga y dinero
Los resultados de los procedimientos fueron el secuestro de distintos elementos de utilidad para la causa, como droga fraccionada para la venta al menudeo y en forma compactada.
También se incautaron teléfonos móviles, elementos de estiramiento de sustancias ilícitas, diversas anotaciones con direcciones de presuntos clientes, documentación, recortes varios y, aproximadamente, la suma de $ 40.000.
En el dinero hallado había billetes de distinta denominación, producto de la comercialización de estupefacientes.
Otro joven terminó preso
La Fiscalía les recibió declaración indagatoria a dos mujeres y a otro joven, identificado como Federico González, quien quedó detenido a disposición de la Justicia, según lo dispuesto por la jueza de Garantías actuante.
En cuanto a las dos mujeres recuperaron la libertad y no se descarta que una vez realizadas las pericias sobre los objetos de prueba secuestrados, se ordenen nuevas detenciones.
Cabe destacar que para dichos procedimientos se contó con la colaboración de agentes de la DDI, Comando de Prevención Rural y Jefatura Departamental.
Denuncias anónimas
Asimismo, se informó a la comunidad que está disponible para la realización de denuncias anónimas el abonado telefónico 0800-222-7060, o personalmente en la oficina situada en avenida 2 al 4569, en la planta baja del Complejo Casino.
También las personas pueden comunicarse al tel/fax (02262) 439-729 o por correo electrónico al e-mail: [email protected]