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Experiencias de personas que mediante las nuevas tecnologías han podido trabajar desde Necochea clientes en distintos lugares del planeta
¿Qué tareas que un trabajador hace en su lugar de trabajo puede desarrollar directamente desde su casa? Esa pregunta se hizo hace ya 40 años el físico Jack Nilles. Transcurrían los años 70 y Estados Unidos atravesaba una crisis petrolera que ponía en riesgo todo el sistema de producción del país.
Así Nilles pensó que una buena manera de achicar costos sería suprimiendo el traslado de los trabajadores desde sus domicilios hasta sus oficinas. En otras palabras, “llevar el trabajo al trabajador y no el trabajador al trabajo”.
De esta forma Nilles creó el concepto de “telecommuting”, lo que luego pasó a llamarse teletrabajo o trabajo a distancia. Sin embargo, debieron pasar años para que el desarrollo de las denominadas Tecnologías de la Información (TICs) permitieran que las empresas y el trabajador cuenten con las herramientas para interactuar a distancia.
Aunque hoy la mayoría de los usuarios de Internet utilizan estas tecnologías para comunicarse mediante sistemas de mensajería, para ver películas o intercambiar fotografías, la mayoría de estas herramientas se desarrollaron con el principal objetivo de lograr llevar el trabajo desde las oficinas a cada potencial empleado.
El sistema de intercambio de archivos FTP, el email, la World Wide Web, los sistemas de mensajería y teleconferencias y otras tecnologías que hoy son de uso doméstico, en realidad surgieron como herramientas apuntadas al teletrabajo y el comercio electrónico.
Incluso redes sociales y sistemas de mensajería como Facebook y Whatsapp han desarrollado versiones empresariales para que usuarios puedan utilizar sus aplicaciones para trabajar.
Oficinas infinitas
A pesar de que en Necochea el término teletrabajo no es común y los empleados no tienen que viajar horas para llegar hasta sus lugares de trabajo, las TICs han hecho que lentamente y casi sin saberlo muchas personas hayan comenzado a llevarse la oficina a su casa.
Quien utiliza el teléfono celular o la computadora desde su casa por motivos laborales está teletrabajando. Quien utiliza internet para conectarse con clientes o vende sus productos por este medio también lo está haciendo.
En realidad hoy es muy difícil desconectarse de Internet, por lo que el teletrabajo ha comenzado a colarse en la vida de las personas sin que muchas de ellas tengan siquiera noción del concepto acuñado hace 40 años por Jack Nilles.
Pero si bien el concepto tal vez no sea popular, muchas personas han logrado transformar su trabajo gracias a las nuevas tecnologías. Es el caso del diseñador Juan Taraborelli, quien tuvo oportunidad de realizar algunos trabajos para clientes en Estados Unidos, el de Marcelo Bolado, que durante años se dedicó a diseñar páginas web y en la actualidad realiza marketing digital o el de Santiago Veiga, quien desarrolla gran parte de sus tareas mediante teleconferencias.
Cambios constantes
Hace años que Marcelo Bolado comenzó a utilizar las TICs para realizar trabajos freelance de diseño web.
“Trabajé para España durante algunos años”, explicó Bolado, quien indicó que ya prácticamente no realiza ese trabajo debido a los cambios que se han registrado con el advenimiento de las redes sociales.
“Ahora páginas web casi que no se desarrollan, porque la gente apuesta muchísimo a las redes sociales. La mayoría de las páginas web hoy son institucionales”, señaló.
Por ello el trabajo de Marcelo se focaliza principalmente en el marketing online, que está orientado fundamentalmente a la venta y promoción de productos y servicios a través de las redes sociales.
Juan Taraborelli también aprovechó hace años las ventajas del teletrabajo. Lo hizo particularmente durante el surgimiento de las plataformas de freelance, hace varios años.
Este sistema permite a las empresas de todo el mundo presentar ofertas laborales y tercerizar muchas de sus tareas. Quienes responden a esas ofertas pueden encontrarse en cualquier lugar del mundo.
La principal ventaja para el trabajador, especialmente para los argentinos, es que los pagos son en dólares.
“Como Diseñador en Comunicación Visual experimenté el teletrabajo o networking en el sitio de la empresa Upwork (anteriormente Elance), trabajando para clientes de Australia, EEUU y México. En el área del diseño y con un amigo en ilustración”, explicó Juan.
“Se puede trabajar por un monto determinado o también fijar un precio por hora trabajada, y Upwork hace de mediador entre vos y tu cliente. La mayoría de los clientes hablan inglés, pero podés comunicarte por email si no sabés demasiado del idioma, todo dependerá del trabajo que realices”, señaló.
“Las áreas que podés desarrollar como teletrabajador son muy amplias: diseño gráfico, web, software, escritor, músico, ventas, marketing, soporte técnico, servicios a medida, entre otras”, comentó.
A la distancia
Tal vez el caso más emblemático del teletrabajo realizado desde nuestra ciudad sea el del periodista Santiago Veiga, quien desde hace unos años trabaja para una empresa estadounidense que se dedica a organizar torneos de fútbol.
“Yo soy manager para Bolivia, Paraguay y Colombia”, explicó Santiago, que debe mantener contacto permanente con los equipos de esos tres países a fin de organizar su participación en los torneos.
Señaló que precisamente del 21 al 27 de agosto se realizará un torneo juvenil en Buenos Aires y luego en octubre otro en Las Vegas.
“Mantengo reuniones con los técnicos y los jugadores a través de teleconferencia, básicamente a través de Skype y Whatsapp Web”, indicó Santiago que debe explicar cuestiones atinentes a la organización de los torneos, alojamiento, traslados y competencias.
Todo ese trabajo es posible mediante sistemas de gestión de clientes, mensajería y transferencia de archivos.
Veiga, que no tenía conocimiento de este método de trabajo, fue capacitado por la fundación organizadora, que tiene entre sus directores al necochense Damián Lara.
Si bien el trabajo lo obliga a viajar, Santiago explicó que la mayor parte de las tareas se realizan a distancia. El teletrabajo se ha convertido en parte fundamental de su vida laboral.///
Ventajas del trabajo ubicuo
Las ventajas son múltiples, tanto para el trabajador como para la empresa o institución, y para la economía del país. Teletrabajo implica trabajar remotamente, no necesariamente todos los días, pero sí con cierta frecuencia.
La experiencia de más de 10 años, en otras latitudes, enseña que la recuperación del tiempo (y costo) del traslado diario, aumenta la motivación y la productividad del trabajador. El estrés que causa el traslado diario de los trabajadores a sus centros de trabajo es considerable. La liberación de ese estrés mejora inmediatamente la actitud del trabajador hacia el trabajo, al sumarle el tiempo y el costo ahorrado, tenemos como resultado un considerable aumento en la productividad.
Para el patrono, el Teletrabajo trae, además del aumento en la productividad de los trabajadores, un ahorro importante del espacio de oficina requerido, esto se traduce de inmediato en beneficios financieros. Sin embargo, es tal vez más importante el cambio de mentalidad a que el Teletrabajo obliga. Cuando los trabajadores trabajan remotamente varios días por semana, pierde sentido el control de asistencia y cobra vigencia el control de la producción. Los procesos de control de la producción por trabajador, a su vez, promueven esquemas de compensación variable basados en productividad, los cuales ayudan a aumentar todavía más la productividad del trabajador y las utilidades de la empresa (o excedentes de la institución).
Múltiples beneficios. La economía de los países que practican el Teletrabajo se beneficia por el menor consumo de combustible, que a su vez reduce el deterioro de las calles y mejora la calidad del aire y por ende la salud de los ciudadanos. Los números agregados pueden ser realmente importantes. En Costa Rica, si todos los que trabajamos en oficinas dejáramos de viajar tres veces por semana, el consumo nacional de petróleo se reduciría en, digamos, un 10%; eso es como $130 millones al año (y aumenta con el precio del petróleo).
Obviamente, esto no se logra de la noche a la mañana; hay que invertir en infraestructura digital, una inversión altamente rentable, incluso si agregamos inversiones inmobiliarias, que pueden ser necesarias para implementar el Teletrabajo, debido a que muchos trabajadores no disponen en sus hogares de las condiciones necesarias.///