Desde el interior, latiendo con la pelota
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Con el fútbol como bandera por 83 años, el Club Deportivo La Dulce se metió en la historia de nuestro deporte
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Nació de la unidad de dos clubes y terminó así uniendo a un pueblo detrás de un mismo sentimiento. El Club Deportivo La Dulce, es simplemente La Dulce. Latiendo con el corazón futbolero de Nicanor Olivera, en el interior del distrito, dejando su huella en estos 83 años de vida en la historia del deporte necochense.
Allá por 1937, jugadores de la Sociedad Sportiva y Recreativa Porteño y la Juventud Unida Progresista terminaron fusionándose en una nueva institución que se llamó Club Sportivo Juventud que más tarde se denominó Deportivo La Dulce, buscando unir fuerzas para medirse con los equipos de la región. Del rojo de Progresista y el negro de Recreativo Porteño, surgieron los actuales colores del club.
Sin embargo, la historia del nacimiento de la entidad es incluso mucho más pintoresca. El grupo de jóvenes fundadores del equipo buscaron comprar la indumentaria y financiar la campaña, pero ante la falta de recursos organizaron un baile para recaudar dinero.
La convocatoria que generaron llamó también la atención de la Policía que les informó que estaba prohibido a particulares realizar cualquier clase de espectáculo con fines económicos. Sólo un club o entidad constituida podía llevar adelante un emprendimiento de ese tipo. Y los muchachos no dudaron. El mismo día que fueron notificados de la imposibilidad de seguir adelante con su proyecto, se repartieron los cargos de la comisión directiva de la futura entidad y escribieron los estatutos.
A pesar de la precariedad del grupo, fueron autorizados para realizar la fiesta y de esa manera el 28 de abril de 1937 se constituyó el club. Formalmente, la institución recién quedó oficialmente constituida tres años más tarde, el 11 de abril de 1941.
La primera comisión directiva del club estuvo encabezada por Félix Ortiz, como presidente, R. Steffen como vicepresidente, R. Méndez como secretario, R. Urrestarasu como pro secretario; C. Giménez como tesorero y R. Galilza como pro tesorero.
“Sin socios”
Hoy la realidad del club es muy distinta a aquellos primeros años o hace 30 o 50 años atrás. Su actual presidente Miguel Angel Farías, compartió que “apuntamos a traer a las familias, poder volver a ser esa gran familia. Antes organizabas un baile y llenabas el salón. Pero cambian las épocas. Queremos volver al primer amor, como cuando éramos jóvenes, que todo pasaba por el club. Estamos trabajando como comisión en ese sentido. Además de un club somos una asociación civil”. Y sobre la problemática económica que todos los clubes sufren, advirtió que “dependemos del pueblo porque no tenemos socios. Somos un club sin socios. Sacamos rifas o recibimos apoyo o donaciones. O como otros años los dirigentes de turno ponemos el hombro. Los chicos viajan a jugar, se les da la vianda, las camisetas y no se les cobra un peso”, resaltó.
Si bien el fútbol siempre fue el motor de todo, la entidad también generá actividades desde su sede social en calles 24 y 37, donde cuenta con una cancha de césped sintético y una cancha de padel, con la posibilidad de ampliar las prestaciones a otros deportes en el salón.
Desde la pelota
El fútbol es la expresión que hoy pone al Deportivo La Dulce en el mapa deportivo de la región. Dando sus primeros pasos en el torneo amateur no fue hasta 1951 que sumó su equipo superior a la Liga Necochea y no tardó mucho en presentarse en sociedad, consagrándose campeón del Torneo de Ascenso en 1953. Entre los apellidos victoriosos estaban Gochi, Corral, Ibarra, Elías, Benítez, N. Ortiz y B. Ortiz, Ducca, Enríquez, Valluerca, Serrano, Roncallo, González, Siri, Marmissolle, Pecchia y Buño.
Siempre se hizo fuerte en su cancha, ubicada siempre en las calles 12 y 35 de Nicanor Olivera.
Logró mantenerse en la máxima categoría durante la década del 60 y en los años 70 alternó buenas y malas campañas, descendiendo en 1972 y en 1976, logrando otros títulos en el Ascenso en 1974, 1978, 1982, 1989, 1992 y 1998. El Deportivo La Dulce cuenta con el particular honor de ser el club con más títulos de ascenso en nuestra Liga y además de ser el último campeón en esta división, ya que desde 1999 se disputa un torneo unificado.
Campeón en Primera
La máxima gloria deportiva llegó en 1986, en un año atravesado por el Mundial de México. Justamente el mismo día que la Selección Argentina iniciaba su camino consagratorio venciendo a Corea del Sur, en nuestra ciudad, en una fría mañana en la cancha de Rivadavia, el Deportivo La Dulce alcanzaba por primera y única vez el título de Primera división de la Liga Necochea de Fútbol. Fue en una Liguilla decisiva frente a Villa del Parque y Estación Quequén. El equipo dirigido técnicamente por César Irureta Goyena necesitaba ganar por tres goles el último partido y lo hizo. Fue 4-1 frente al “Verde” con tres goles de Arturo Cantón y el restante de Moyano. Luego en noviembre curiosamente el elenco quequenense tendría revancha en las semifinales y también sería campeón con “Paco” Sánchez y Héctor Drogo como goleadores en el único año en el cual la Liga coronó oficialmente a dos campeones.
Con la humildad a cuestas, la formación dulcense sorprendió a los dos candidatos, porque Villa del Parque contaba entonces con un plantel consagrado también, con Abel Coria, Gustavo Cárdenas y la dirección técnica de Carlos Chiachio. En el primer partido de la Liguilla había igualado con los villenses 1-1 con gol de Bernal a poco del final.
Los dulcenses, que ganaron el derecho a disputar el Regional de Clubes Campeones, formaron en la tarde consagratoria con Yori; Saluzzi, Fantasía, Pedroza y Bernal; Moyano, Queral y A. Rodríguez; Palacios, Illia y Cantón.
La alegría de 2008
Pararon muchos años para que el “rojinegro” dulcense disfrutara de una alegría similar, imponiéndose ante los elencos favoritos de Necochea y Quequén. En 2008, con otra camada de grandes valores surgidos en el club y algunos refuerzos, concretaría una campaña brillante, ganando nueve partidos consecutivos para arrebatarle la cima a Rivadavia en la última fecha del Torneo Apertura. El decano llegaba como favorito pero no pasó del empate frente a Racing de Balcarce y desató el festejo y la vuelta olímpica dulcense en la cancha de Ministerio, a quien venció 1-0, postales que los hinchas reviven en su memoria aun hoy. El decano necochense tendría revancha siendo el dueño del Clausura y luego consagrándose campeón en la final anual ante los dulcenses. Pero aquel equipo dirigido por Pedro Dinizio quedó igualmente en la historia del club, con apellidos como Pablo Ducant, Mariano Pistarini, Rubén Jensen, Sebastián Luiz, Darío Aued, Iván Smoulenar, Fernando Abadie y el goleador Mario Perrone. Pocos meses después, en el verano de 2009, ese grupo tendría el premio de jugar el Torneo del Interior.
Aunque se le negó el título, en la última década también fue protagonista. En 2012 alcanzó una racha 7 victorias consecutivas y en 2013 hilvanó 18 partidos invictos, que le permitieron ganar la zona A y llegar como favorito a los play off en ambas temporadas.
Un equipo que cada vez que juega lleva la ciudad a sus espaldas. Tanto los varones como las expectativas del flamante equipo femenino del club. Y porqué no también el pueblo disfruta a la distancia de los pibes que se fueron en el último tiempo a triunfar con otra camiseta como Nicolás Igartúa, Khalil Caraballo o Juan Verón. Siempre detrás de la pelota. Y cada año la ilusión se renueva. ///