Desde hidrografía naval, creen que el gigantesco témpano de la Antártida quedará varado en el mar
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El gigantesco témpano desprendido de la Antártida y que se desplaza a la deriva en el océano Atlántico Sur «posiblemente quede varado con poco desplazamiento», según cálculos informados hoy por el Servicio de Hidrografía Naval (SHN).
La ruptura final de un sector de la barrera de hielo Larsen C se produjo en las últimas horas, luego de un proceso de varios años denominado «calving».
El último evento similar había ocurrido en 2002, con la fractura de Larsen B y la generación de cientos de témpanos de diferentes tamaños.
Según el Ministerio de Defensa, luego de varios meses de estancamiento, en junio último se reactivó el proceso que resultó en la pérdida de un 10 por ciento de la barrera Larsen C y generó un témpano de 178 kilómetros de largo por 55 de ancho, y una superficie aproximada de 6.500 kilómetros cuadrados.
Mediante sensores de satélites de órbita polar se determinó que ese témpano, que por fuera del agua tiene unos 30 metros de altura, posee un espesor promedio de entre 200 y 300 metros.
En tanto, el SHN informó que «posiblemente quede varado con poco desplazamiento hasta que por efecto de la temperatura, viento y corrientes comience su derretimiento».
La región de la Antártida donde se produjo esta fractura es en el oeste del mar de Weddell, que en esta época se encuentra con un máximo de concentración de hielo marino, por lo que el desplazamiento de la gigantesca masa helada tiene un desplazamiento reducido.