Desde lejos no se ve
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Semanas atrás en una audiencia pública más de 300 personas vinculadas al ambientalismo, la pesca, el turismo y la economía debatieron un tema que podría impactar directamente en el distrito, pero que aquí pasó prácticamente desapercibido: la exploración petrolera frente a nuestras costas
El pasado viernes 16, bajo el lema “seamos las voces del mar”, un grupo de personas se manifestó en la plaza Dardo Rocha, frente a la Municipalidad, y se movilizó por las calles del centro con carteles y disfraces para reclamar en contra de los proyectos que buscan aprobar la extracción de combustibles fósiles en la costa de Necochea y Mar del Plata.
Manifestaciones similares se realizaron en distintos lugares del país a diez días de realizada una audiencia pública en la que se debatió sobre el proyecto presentado por la empresa noruega Equinor para explorar áreas marinas ubicadas a 317 y 443 kilómetros de las costas locales, en busca de gas natural y petróleo.
La audiencia se desarrolló de forma virtual los días 1º, 2 y 5 de julio. Participaron más de 300 personas, entre ellas algunos necochenses que expresaron su preocupación por la exploración submarina frente a nuestras costas.
El mismo día que finalizó la exposición, el Ministerio de Ambiente aseguró que no aprobará nuevos permisos para buscar petróleo sin tener un plan oficial que explique cuáles son los objetivos de descarbonización de la Argentina.
Pero se debe tener en cuenta que entre 2017 y 2019 se entregaron permisos para efectuar esta actividad en más de 1.000.000 de km2 de mar hasta el año 2025, ya que los proyectos están incluidos en el Plan Gas.
El martes pasado se dio a conocer el informe final de la audiencia, en el que se establece que se seguirá lo establecido por el artículo 38, capítulo IV, del anexo I del Decreto N° 1172/2003 de acceso a la información pública.
El citado artículo indica que en un plazo no mayor de 30 días de recibido el informe final, la autoridad convocante debe fundamentar su resolución final y explicar de qué manera ha tomado en cuenta las opiniones de la ciudadanía y, en su caso, las razones por las cuales las rechaza.
Para muchas entidades ambientalistas, las manifestaciones realizadas desde el Ministerio de Ambiente fueron tomadas como un triunfo. “La decisión de no habilitar la exploración en busca de hidrocarburos en la plataforma continental en el mar argentino ha sido un hito que revela una conciencia creciente de gran parte de la sociedad y de un área de gobierno que han entendido que la recuperación y el desarrollo de nuestras sociedades deben ir de la mano con la protección del hábitat, enfocando las políticas hacia una transición limpia, sin combustibles fósiles”, dijo Ignacio Zavaleta, de la ONG 350.org.
Mientras que para los analistas políticos, las expresiones surgidas del ministerio a cargo de Juan Cabandié revelan lo que hace tiempo se percibe en el seno del Gobierno: el poco entendimiento entre las áreas de Energía y Producción con Ambiente.
Desde lejos
La escasa repercusión que tuvo la audiencia pública y la marcha realizada en la Plaza Dardo Rocha, también deja en evidencia el escaso interés generado por el tema en nuestra ciudad. La manifestación incluso tuvo cierto tinte político, teniendo en cuenta que algunos de los grupos impulsores estaban vinculados directamente con agrupaciones de izquierda.
No obstante ello, en la audiencia realizada en los primeros días de julio, hubo participación de necochenses. Según el informe final, el expositor señaló: “Se ha hablado de muchos efectos negativos en el turismo de Mar del Plata. Yo soy de Necochea y es lo mismo. Realmente, si se aprueba este proyecto y cualquier proyecto que tenga el petróleo como principal valor-recurso, va a ser un desastre, nos va a afectar a toda la costa argentina. Tenemos que dejar de pensar que la costa argentina está separada de la costa chilena y de la costa del resto del mundo. El mar es uno solo”.
De acuerdo al informe, “la cantidad de personas inscritas que configuraban en el orden del día publicado ascendió a 522, de las cuales expusieron oralmente o adhirieron a expresiones previas 350”.
Además de exposiciones individuales, participaron gran cantidad de entidades, como el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas, la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), la Fundación Greenpeace Argentina, la Asociación Manekenk, la Fundación Cluster de Energía Mar del Plata, el Instituto Argentino de Petróleo y del Gas, YPF, la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos, la Fundación Sustentabilidad Sin Fronteras y la Asociación Naturalista Geselina.
Aproximadamente el 58% de los participantes realizó observaciones vinculadas a cambio climático y matriz energética, que atañen a la planificación energética más allá de los proyectos particulares.
El 12% hizo planteos vinculados a los objetivos del desarrollo sostenible, políticas de género y comunidades originarias, mientras que el 4% señaló la necesidad de haber realizado una Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) a la actividad de prospección sísmica en la plataforma continental.
La realización del estudio de impacto ambiental realizado por la propia empresa Equinor fue cuestionada por el 19%, el 5% se refirió a la objetividad del análisis y otro 5% observó cuestiones vinculadas al alcance, contenidos técnicos y solidez.
En tanto, el 65% de los expositores remarcó la importancia de la biodiversidad como receptor de los impactos del proyecto y el 48% remarcó el peligro de los derrames y la contaminación.
También fue importante la participación de sectores de la comunidad marplantense vinculados a la pesca y el turismo. El 22% planteó el impacto de la exploración sobre la actividad pesquera, mientras que el 10% sobre el turismo.
Sólo el 4% de los participantes se expresaron a favor del proyecto y sus potenciales impactos económicos positivos asociados.
En este sentido, se debe tener en cuenta que Puerto Quequén podría ser directamente beneficiado por la cercanía con los lugares de exploración y la necesidad de logística de las empresas petroleras.
Sin embargo, la contundente expresión de diferentes sectores contra la exploración en busca de petróleo parece haber frenado el proyecto. A eso debe sumarse la intención del gobierno nacional de canjear deuda por acciones climáticas, algo que propuso el propio Cabandié este viernes ante el G20.
Pero no la actual postura podría cambiar rápidamente. En 2019, el gobierno Argentino ofreció en la licitación para exploración offshore de petróleo y gas más grande de los últimos 30 años, 38 bloques offshore de los cuales 18 fueron adjudicados.
Según la ONG GreenPeace, por las características de nuestro mar, profundidad, mareas, y vientos, la probabilidad de derrames de petróleo es altísima. Según estudios realizados por la Universidad del Centro, considerando las estimaciones de producción para la plataforma argentina publicados por el Proyecto Pampa Azul, la probabilidad de que ocurran es del 100%.
La organización ambientalista señaló que esto sería catastrófico, para las costas, playas, los medios de vida de las comunidades costeras y para los ecosistemas marinos.
Exploraciones en la zona
Pero la exploración petrolera en la zona no es algo nuevo, aunque nunca se logró encontrar “oro negro”. Según un artículo publicado en Ecos Diarios el julio de 1976, “diversos trascendidos aseguraban ayer con insistencia que se habría detectado la presencia de capas subterráneas ricas en petróleo en la zona de Necochea”.
Técnicos de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales, con la asistencia de geólogos e ingenieros pertenecientes a empresas de capital norteamericano, habían realizado estudios estudios en la ribera del Río Quequén, más precisamente a ocho o diez kilómetros de la Estación Terminal de Ómnibus en dirección a Las Cascadas.
Si bien nunca se pudo encontrar petróleo en la cuenca del río Quequén, no era la primera vez que se exploraba en el lugar en busca de petróleo.
En 1924 un equipo alemán realizó tareas similares en el cauce del río, pues supuestamente estudios previos habían detectado petróleo en el sector.
Pero las expectativas generadas en 1976 por la búsqueda de petróleo en el río, volvieron a surgir en 1977, cuando se informó de los trabajos realizados por la plataforma “General Mosconi” a sólo 170 kilómetros de la costa de Necochea.
Casi dos décadas más tarde, se reavivó el interés por el petróleo frente a nuestras costas, cuando una misión aérea perteneciente a una empresa estadounidense comenzó a realizar un estudio de prospección, para lo cual se utilizaba el aeródromo local como base de operaciones. El grupo pertenecía a la empresa estadounidense “World Geoscience”, que había sido contratada para materializar el estudio.
Casi un año después, en septiembre de 1995 se anunció que la empresa Shell buscaría petróleo frente a nuestra costa. “Antes de fin de año la compañía comenzará la perforación de un pozo explorador de petróleo a 180 kilómetros de la costa de Necochea, en una zona que tiene 70 metros de profundidad y que está comprendida en la cuenta marina del Colorado”.
Se confirmaba que la empresa iba a invertir una suma millonaria para continuar con la exploración hasta el 2000.
A fines del año siguiente, en 1996, se informó que las empresas Shell e YPF iban a comenzar en enero de 1997 trabajos para instalar dos plataformas frente a las costas de Mar del Plata y Necochea, con el objetivo de desarrollar labores de exploración y producción de petróleo.
Al mes siguiente, se informó que la perforación se realizaba en el pozo de exploración del área CAA-4 (costa afuera argentina, área 4) denominado Pejerrey X-1, localizada a 180 kilómetros del sudeste de Necochea.
La cuenca del Colorado había comenzado a ser explorada en la década del ‘60 y de los 26 pozos perforados (17 de ellos costa afuera), sólo en el perforado por Unión Texas en 1994, en un bloque lindero a CAA-4, se encontró petróleo, pero en cantidades no comerciales.
Sin embargo, la empresa no tardó en informar que existen bajas probabilidades de descubrir petróleo en el sector. Sólo existía una posibilidad de descubrimiento del 19%.
Un año más tarde, en enero de 1998, se informó que la empresa había fracasado en la búsqueda de petróleo en el sector.
Desde hace años la exploración se ha concentrado en la denominada Cuenca Argentina Norte (CAN), que se encuentra ubicada a unos 300 kilómetros, frente a la costa de Necochea.
En mayo de 2019 el gobierno adjudicó 18 áreas petroleras offshore para la exploración de hidrocarburos en el Mar Argentino. Las ofertas ganadoras, con un compromiso de inversión por un total de US$ 724 millones, pertenecen a las empresas YPF, Qatar Petroleum, Equinor (ex Statoil), ExxonMobil, Total, Shell, Pluspetrol, Tecpetrol, Wintershall, British Petroleum, Mitsui, ENI y Tullow.
En la CAN, frente a las costas locales con una profundidad que va desde 200 a 1300 metros y de 1200 a 4000 metros en aguas ultra profundas, las compañías Shell y Qatar Petroleum obtuvieron el área 107 y Equinor con la 108, un poco más alejada. La búsqueda del petróleo continúa.///