Desde Moscú, Oleg Kharitonov llegó en moto a nuestra ciudad
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Pasó unas horas por Necochea, camino al sur argentino, después de recorrer distintas rutas del mundo por 30 meses
Oleg Kharitinov nació en Moscú, Rusia, lugar desde donde emprendió su travesía que lo llevó a recorrer numerosas rutas del mundo en su moto a lo largo de 30 meses, en los que cubrió más de 100.000 km.
Su viaje lo trajo a nuestra ciudad, en la que permaneció menos de diez horas, y fue recibido por un caluroso grupo de moteros locales, que lo esperaron en la banquina de la rotonda de la Ruta 88 en horas de la noche con banderas, para darle la bienvenida a Necochea.
Kharitinov salió de su ciudad en agosto de 2014 y lleva recorridos 109.000 km. Su próximo destino es Ushuaia, previa pasada por territorio chileno, para luego seguir hasta Alaska, como último punto antes de volver a Rusia. Con su viaje, quiere mostrar a la gente que todos somos capaces de hacer lo que queramos, basado en su experiencia, al haber comprado una moto sin ser experto en el tema, y llevar tantos kilómetros recorridos.
«Desde chiquitos tenemos miedo de realizar los sueños, y los postergamos, pero cuando realmente se quiere conseguir algo, se logra”, manifestó el motero ruso.
Travesía
Durante el viaje, Kharitinov se rompió una mano, tuvo malaria, y perdió siete kilos de peso. En algunos países recorrió zonas de mucha arena, y en otros, tuvo inconvenientes con la moto para cruzar la frontera.
La recepción que se le brindó al llegar a Necochea, destacó que pocas veces la vivió a lo largo de los países por los que anduvo, tan sólo en Grecia e Italia. Intercambiaron banderas y pins, y luego de la bienvenida al borde la ruta, el grupo se dirigió a compartir un café. Debido a sus horas de manejo, el motero no consume bebidas alcohólicas.
La experiencia fue valiosa tanto para los moteros locales, que tuvieron la posibilidad de dialogar con quien viene recorriendo tan basto camino, como para el extranjero, ya que le sirve como momento para conocer el estado de las rutas y contar con datos de gente de la zona.
Natalia Vega es una de las moteras locales que se acercó a recibir al viajero. Es parte de una de las agrupaciones que se comunicaron para darle la bienvenida, lo que suelen hacer con gente de la comunidad que pasa por la ciudad. Cuando supo que venía recorriendo el mundo, quiso verlo para pasarle información de las rutas que ella conocía.
De Necochea seguía a Bahía Blanca, donde lo iban a esperar para recibirlo de la misma manera. Vale mencionar que Kharitinov actualiza su ubicación en su página web (www.khariton.com), mediante un sistema GPS satelital de su teléfono, donde se indica minuto a minuto en qué punto geográfico se encuentra.
Experiencia
Para Kharitinov una de las características del viaje, tiene que ver con los grandes contrastes que viene experimentando. De la impronta de Africa (continente que visitó previamente a América), llega al contacto con la Argentina, un país que consideró «dulce y muy atractivo”, y con habitantes parecidos a los rusos, por tratarse de personas igualmente emocionales. Se encontró sumamente a gusto y cómodo, y consideró que seguramente vuelva, porque está viviendo una experiencia inolvidable.
Cabe mencionar que al acercarse el invierno, y tener como destino Ushuaia, los tiempos de ruta lo apuran, por lo que sus paradas vienen siendo bastante fugaces.
Anfitriona
Irina Boyko también nació en Rusia, y desde diciembre que está en Necochea. Forma parte del Concejo de Compatriotas de la comunidad rusa; con la intención de cambiar su estilo de vida, vino a nuestra ciudad, y como se sintió cómoda decidió quedarse. Ella fue la encargada de organizar la recepción de su compatriota en una ciudad en la que no hay tantos rusos viviendo, por lo que la intención es armar un centro cultural para poder participar desde ahí, e intentar aumentar el número de rusos en esta parte de la Argentina.
«La comunidad rusa está muy dispersa pero es muy unida y está comunicada”, indicó Boyko, por lo que la llegada de Kharitinov fue una noticia que se trasmitió de boca en boca y movilizó a todos.