Desde Udocba advierten: «Nos ponen contra la pared y nos obligan a ir al paro»
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El secretario General de Udocba, Miguel Díaz, advirtió que el gremio seguramente decidirá en plenario de secretarios generales una medida de fuerza ante el estancamiento en las negociaciones salariales, y en ese sentido aseguró que «nos ponen contra la pared y nos obligan a ir al paro».
La medida es reclamada por las asambleas de delegados que se realizaron en todos los distritos y será consensuada con el resto de los gremios que conforman el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que entre hoy y mañana tomarán una medida.
«Fuimos a tres reuniones paritarias salariales y recibimos idéntica propuesta. Con una inflación galopante, no ofrecen cláusula gatillo, que es una garantía para no perder salario. Ya la dieron Tucumán, Santa Fe y Córdoba. ¿La provincia de Buenos Aires no lo puede hacer?», preguntó. Y resaltó que la provincia de Buenos Aires «cuenta con fondos más que suficientes» para hacer frente a un aumento que «haga a los docentes salir de la línea de pobreza».
Asimismo, en declaraciones a radio 10 el dirigente hizo referencia a la cláusula gatillo que exigen los gremios para llegar a un acuerdo. «Dicen que no tenemos que enamorarnos de la cláusula gatillo. ¿De qué nos vamos a enamorar, de los salarios miserables?», agregó.
Con respecto al denominado «premio por presentismo», Díaz aseguró que «los docentes somos personas como cualquier otra: nos enfermamos, nos casamos, estudiamos, cuidamos parientes enfermos».
Ayer, el Frente Docente rechazó «categóricamente» la nueva oferta realizada por el Gobierno y el viernes anunciará si va al paro de cara al inicio del ciclo lectivo el 5 de marzo. El nuevo ofrecimiento no varió el 15% en tres tramos ofrecido en las dos reuniones anteriores, así como tampoco el pago de hasta 6 mil pesos por presentismo, pero incluyó como novedad una «cláusula de revisión» salarial por inflación en octubre, que fue rechazada por los gremios. Es que a diferencia de la cláusula gatillo, esta herramienta -que ya fue utilizada en las paritarias 2016-, no se aplica de manera automática e implica volver a sentarse a negociar.