Desde un monumento a Perón a la nada
La necesidad de trabajar para que se radiquen empresas en Necochea es la promesa más dicha durante las campañas electorales, pero también una de las propuestas que más se ha repetido durante las últimas administraciones municipales.
Sin embargo, nunca se ha trabajado en serio en esta premisa porque si así fuera se empezaría por lo fundamental que es disponer de internet, telefonía, agua corriente, energía con la necesaria potencia instalada, suficiente gas natural, buenos accesos por rutas, servicio ferroviario y aéreo, beneficios en tasas, vale decir generar condiciones óptimas para la instalación de pequeñas y medianas empresas creadoras de mano de obra.
Ni desde las gestiones municipales ni desde el Concejo Deliberante, se está trabajando gestionando y planificando en estos aspectos, aunque en otros más laxos tampoco. Eso sí, el Concejo ya aprobó la autorización para hacer un monumento al general Juan Domingo Perón en Quequén, pero de solucionar los temas importantes, nada.
Solo como un ejemplo de los temas que no se resuelven, podemos recordar que el pasado martes se aprobó un aumento del boleto del colectivo solicitado por la empresa hace meses. Se dejó pasar tanto tiempo sin tomar una decisión, que el conflicto estalló y el problema se les vino encima a concejales. Para resolverlo “a medias”, tuvieron que hacer una audiencia pública, un proyecto y una sesión a las apuradas. No obstante, aprovecharon la oportunidad para tratar la autorización para hacer un monumento a Perón, que se ve que para algunos era un tema prioritario.
Desde hace años, desde las gestiones municipales como desde el Concejo Deliberante se dejan pasar los temas de fondo que realmente impulsarían el desarrollo porque cuando hablamos de radicación de empresas no estamos hablando de beneficio para empresarios, estamos hablando de producción, de generación de puestos trabajo y, por ende, de desarrollo.
No puede ser que tengamos un sector planificado industrial, que lo único que tiene en su interior son depósitos porque no se puede producir nada porque no hay energía eléctrica suficiente y directamente no hay gas.
Tan mal estamos en materia de servicios que, según trascendió, una empresa que está instalada en ruta 228 km 1 no tiene teléfono fijo desde hace dos meses y por lo visto no podrá volver a tenerlo. El suministro se cortó a raíz del robo de cables y, ante esta situación, la compañía telefónica decidió no volver a hacer el cableado en la zona. La otra empresa, que brinda el mismo servicio, no llega hasta la ruta ni tampoco llega la fibra óptica. Hay que aclarar que no estamos hablando del medio del campo sino de un sector que está a pocas cuadras de la avenida 59, donde funcionan empresas agropecuarias y de otros rubros también.
¿Cómo queremos que se vengan a instalar empresas a Necochea si en los sectores estratégicos no hay energía ni servicios? Sin embargo, la radicación de empresas sigue siendo la principal propuesta tanto de gobiernos como de candidatos, pero lo que no sabemos es cómo lo piensan hacer.
Mientras los temas de fondo siguen esperando, los intendentes, funcionarios y concejales -los de antes, pero también los de ahora- siguen discutiendo las mismas problemáticas que nunca se resuelven: la licitación del balneario Zeus, qué hacer con el ACA, el Casino y sigue la lista de temas pendientes que, por las dudas, se vuelven a discutir, pero sin avances.
Eso sí, la ciudad se sigue llenando de monumentos nuevos que luego nadie cuida. Ahora, se hará otro monumento a Perón, pese a que quizás el mejor homenaje que se le podría hacer al mítico general sería impulsar políticas que generen puestos de trabajo, una de las banderas que supuestamente siempre levantó el líder del movimiento peronista y que quedara grabada, para la historia, en la tradicional marcha de la clase obrera.