Detectaron caso de leptospirosis
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/09/257-PERROTTA.jpg)
Se detectó la bacteria en un perro y se derivó a la familia al Hospital para hacerle los controles
La semana pasada se detectó un caso de lectospirosis en un perro en la zona de Villa del Deportista, el animal está recibiendo el tratamiento adecuado y se indicó a los dueños que se acercaran al Hospital Municipal Dr. Emilio Ferreyra para descartar el contagio.
Cabe destacar que la leptospirosis es una enfermedad producida por una bacteria que puede estar presente en la orina de ciertos animales como roedores, perros, vacas, cerdos, caballos y animales silvestres.
Esta enfermedad necesita ser diagnosticada y tratada en forma precoz porque si bien tiene una evolución favorable, si no se trata puede ser mortal.
Las leptospiras ingresan por la piel lesionada, como raspaduras, rasguños, heridas, úlceras, y también por piel que permanece mucho tiempo en contacto con el agua, por ojos, boca o nariz.
El ser humano y los animales adquieren la enfermedad por contacto directo con agua contaminada con la orina de animales infectados, “en general los perros se contagian al tomar agua estancada o al estar contacto con las heces de una rata infectada”, explicó Juan Betbeder, del área de Bromatología.
En este caso en particular, los dueños del perro consultaron a un veterinario particular porque la mascota no estaba bien, puede presentar diarrea y decaimiento general, y la única forma de tener un diagnóstico es a través de un análisis de sangre, “el resultado da un título de lectospiras por mililitros y de acuerdo a ese número se medica con antibiótico”, expresó Betbeder.
De acuerdo al protocolo, los veterinarios que detectan uno de estos casos hacen la denuncia a Bromatología e Higiene, y ellos hablan con los dueños del animal para que vayan al hospital, pero también se les pide que desmalecen el terreno y desraticen.
Síntomas
La leptospirosis se manifiesta en principio como un cuadro gripal con fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y malestar general. Luego se puede presentar una segunda fase de mayor gravedad.
Si se han realizado actividades o tareas de riesgo, ante la aparición de estos síntomas es necesario consultar a un médico en forma inmediata, dado que esta enfermedad puede tener graves consecuencias.
Según se pudo establecer, en general la enfermedad se da más en la ciudad porque hay mayor población de roedores y perros que en este tipo de lugares más silvestres.
Otro dato saliente es que hace unos años no había tanto casos de lectospirosis y el aumento está directamente relacionado con la proliferación de roedores, perros callejeros y basura en lugares no habilitados que genera un ámbito propicio para su desarrollo.
De acuerdo a los dichos del profesional, es un tema de difícil tratamiento por lo que es necesario que cada uno en su patio o en su baldío tenga el césped corto, controle las plagas y no se acumule basura.
En muchos casos la Municipalidad intima a los dueños que hacen caso omiso a esta advertencia. Por ordenanza el municipio podría hacerse cargo del corte de césped, desmalezado y posterior control de roedores cobrándolo dentro de las tasas pero es una labor que excede a las áreas correspondientes.
La limpieza es fundamental para prevenir esta infección y en ese sentido Betbeder dijo que “los roedores son muy difíciles de exterminar, podemos tratar de mantener un equilibrio y que no haya tantos”.///
Tratamiento temprano de la enfermedad
El tratamiento de la leptospirosis debe siempre ser indicado por un médico y es más efectivo cuando se diagnostica a partir de la primera semana desde el inicio de los síntomas. Incluye el uso de antibióticos, y es más efectivo cuando es administrado a partir de la primera semana desde el inicio de los síntomas. Dependiendo de la gravedad, puede ser oral o intravenoso.
Vale señalar que en el caso detectado en nuestro medio, los propietarios del perro fueron derivados al hospital y el perro se está recuperando favorablemente.
Prevención
Evitar la inmersión en aguas estancadas potencialmente contaminadas, y procurando que los niños no jueguen en charcos o barro. Combatir los roedores –principales agentes de contagio- en domicilios y alrededores.
Así como también utilizar guantes y botas de goma para realizar tareas de desratización, desmalezado o limpieza de baldíos y mantener los patios y terrenos libres de basura, escombros y todo lo que pueda ser refugio de roedores.