Día del Bibliotecario: lectura, acompañamiento y nuevos desafíos atravesados por la IA
Profesionales de la ciudad contaron a Ecos Diarios cómo viven hoy su trabajo
:format(webp):quality(75)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/09/joselina_gomez_morales.webp)
Este domingo se celebra en el país el Día del Bibliotecario, en conmemoración de la creación de la Biblioteca Pública de Buenos Aires, el mismo día de 1810, por resolución de la Primera Junta de Gobierno. El entonces secretario de Gobierno, Mariano Moreno, fue el promotor de la iniciativa.
En un contexto atravesado por la tecnología y la inteligencia artificial, las bibliotecarias siguen acompañando a los alumnos, promoviendo la lectura y haciendo de la biblioteca un espacio de encuentro. Ecos Diarios dialogó con profesionales de la ciudad para visibilizar cómo atraviesan hoy el ejercicio de su profesión.
Sueños para cumplir
Joselina Gómez Morales es bibliotecaria del Instituto Superior de Formación Docente Nº 163, que funciona en la Unidad Académica José Manuel Estrada. Su profesión la encontró desde muy pequeña, en su amor por los libros y en el sentimiento de percibir los pasillos repletos de libros como su “lugar en el mundo”.
Hoy, Joselina trabaja en la que desde chica fue “la biblioteca de sus sueños”. El espacio, que cuenta con una gran variedad de materiales, sigue siendo utilizado a diario por los alumnos.
En una realidad atravesada por la tecnología y la inteligencia artificial, su rol ha mutado hacia el de una profesional cuyo desafío es “formar usuarios con una mirada crítica”. Morales ejerce como una “profesional de la información”, orientada a aprovechar las herramientas ya instauradas, de manera que los alumnos “sean capaces de comparar informaciones y volver al libro de ser necesario”.
La mejor parte de su trabajo es la oportunidad de compartir su pasión por la lectura: “Recomendar un libro y que vuelvan y me digan que estuvo bueno, eso es algo que me encanta”.
Para celebrar a los bibliotecarios en su día, Morales invitó a la comunidad a seguir visitando y colaborando con las bibliotecas populares.
Dejar volar la imaginación
Hace once años que Mariana Echegaray ejerce como bibliotecaria del Instituto Pío XII. Inició su trayectoria como maestra y, con el tiempo, comenzó a “tomarle el gustito a la biblioteca”. Como docente, notó que a los alumnos les encantaba que los movieran de la estructura que existe dentro del aula para compartir en un espacio distinto. “La biblioteca tiene ese no sé qué, que hace que los chicos se sientan y trabajen diferente”, articuló.
:format(webp):quality(60)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/09/mariana_echegaray.webp)
Durante sus estudios, derrumbó el mito de que las bibliotecarias solo esperan a que llegue un usuario a pedir un libro: “La carrera es muy abarcativa e implica muchos desafíos que uno no se imagina. Hay muchas cosas para trabajar desde la biblioteca”.
Su trabajo, sintetizó, implica “trabajar con el libro, la lectura y el acompañamiento de los usuarios”. Para Echegaray, la promoción de la lectura resulta fundamental para desarrollar la imaginación, que quizás con las redes y la tecnología no se trabaja. “La imaginación vuela con un libro”, sostuvo.
Larga vida al papel
Mirtha Rossetto trabaja hace ocho años como bibliotecaria de la Escuela Nº 2 “Domingo Faustino Sarmiento” y también ejerce en la Escuela Nº 49 “Puerto Quequén”. Rossetto describe su rol como el de “abrir puentes” entre libros y alumnos, y promover la lectura y la escritura.
Si bien hoy en día los chicos usan diferentes tecnologías para realizar diversos proyectos, Rossetto asegura, por experiencia, que “el papel va a perdurar eternamente”.
Ejerce su rol “con mucho amor” y describe como una de sus satisfacciones más grandes la posibilidad de ver cómo, de primero a séptimo, los alumnos “van avanzando en la lectura, se entusiasman por venir a buscar libros más complejos”.
:format(webp):quality(60)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/09/mirtha_rossetto.webp)
Según ella, las bibliotecas funcionan como un “centro de encuentro” durante los recreos y los libros tienen el poder de “llevar a los chicos a otros mundos”, donde bibliotecarios aparecen como un puente entre ambos puntos.
Como la mejor manera de festejar el Día del Bibliotecario, invitó a la comunidad a leer, a recomendar lecturas y a comprar algún nuevo ejemplar para las bibliotecas del hogar. “El libro nos abre la imaginación, nos lleva a otros mundos, nos hace disfrutar de otros paisajes, de otras historias”, concluyó.///
El origen de la fecha
El 13 de septiembre de 1810 se creó la Biblioteca Pública de Buenos Aires tras la resolución de la Primera Junta de Gobierno, que advertía sobre la atención de los jóvenes que descuidaban su educación por estar enfocados en tareas de guerra tras las Invasiones Inglesas.
Ese día fue establecido como Día del Bibliotecario y la Bibliotecaria por el Congreso de Bibliotecarios, reunidos en Santiago del Estero en el año 1942, y fue instituido a nivel nacional, en 1954, mediante sanción del Decreto Nro.17.650/54, en homenaje a los bibliotecarios de todo el país.///
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión