Faltan algunos insumos en los hospitales
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Licitaciones frustradas complican la provisión. Son de los pocos centros asistenciales que proveen gratuitamente medicamentos a pacientes ambulatorios. Quejas, pedidos por redes sociales y ayuda de entidades
Aunque se trata de una cuestión que se registra desde hace años, con sus picos o decrecimientos, la provisión de insumos y medicamentos en los hospitales es una tarea compleja para la administración municipal.
En la actualidad se vive precisamente un momento complicado, generado por frustradas compras de material a través de licitaciones, que se demoran no menos de dos meses, los proveedores cambian los precios pactados y terminan quedando de lado sin que se puedan reponer los insumos. De esta forma el municipio debe salir a hacer una compra directa, obviamente a un valor más caro y con un tiempo perdido en vano.
Una muestra de la gravedad de la situación actual es que desde hace un mes aproximadamente ha empezado a faltar con frecuencia en el Hospital Emilio Ferreyra un elemento básico como lo es el algodón.
El faltante genera la preocupación de profesionales y pacientes y, en una situación curiosa hubo quienes salieron a pedir algodón por las redes sociales. Y como siempre algunos miembros de la comunidad colaboraron con algunos paquetes. La situación obviamente ha generado el enojo de las autoridades, por no ser el camino correcto.
Desde la órbita de Salud se niega que exista tal faltante en la actualidad, así como de gasas o alcohol, pero se admitió que no hay algunos elementos de laboratorio, que se prometió serán provistos “en breve”.
En este esquema también ha trascendido que en algunos casos de internaciones o cirugías se suele aceptar que los pacientes o familiares proporcionen medicamentos o elementos de otras marcas de las que provee la comuna, “supuestamente de mayor calidad” que los que provee el Hospital.
Entrega gratuita
Dentro de las particularidades que tiene el sistema de salud pública, lo que se diferencia con otras ciudades, es que además de la atención se provee gratuitamente a los pacientes ambulatorios de algunos medicamentos como antibióticos, analgésicos y antifebriles, preferentemente.
Si bien parte de ellos, más que nada los que se destinan a los Centros de salud barriales son provistos a través del ahora acotado plan Remediar, generado desde el Ministerio de Salud de la Nación, la comuna se encarga de comprar otros.
Tal entrega de medicinas no ocurre, por caso en el Interzonal de Mar del Plata ni en los hospitales solventados por la Provincia, que sólo los proveen a sus internados.
Una manera de achicar gastos sería dejar de entregar medicamentos, pero es algo ya instalado y que la actual administración municipal no está dispuesta a cambiar.
En tal sentido se extraña el aporte que hacía años atrás la fábrica de medicamentos del Hospital Irurzun, inactiva en la actualidad. Allí se producían medicamentos, como difenhidramina; paracetamol en solución pediátrica; salbutamol en gotas y sulfato ferroso, que abastecían a los hospitales y centros asistenciales de todo el distrito.
Toda esta inversión forma parte de los $47.000.000 mensuales que la Municipalidad debe destinar mensualmente al mantenimiento del sistema, que parece cada vez más cuesta arriba.
En tal sentido la cooperadora del Ferreyra es la frecuente rueda de auxilio, a la que se suman colaboraciones a través de eventos o entidades, como ser el Centro Regional Abruzzes y Vinculados, que en estos momentos está reclutando insumos como alcohol, gasa y algodón, así como también artículos de limpieza.
Se estima que esta situación de faltantes se producirá por lo menos hasta fin de año, y hasta entonces habrá que seguir haciendo malabares y padeciendo para volver a contar con el almacenamiento necesario.
Atención saturada
Con sólo una clínica privada como variante, los hospitales son la caja de resonancia de no menos del 80% de la población, a la que se suma la de localidades cercanas, que van a atenderse a dichos nosocomios.
A la saturación de atenciones, en el caso del Ferreyra en los últimos tiempos ha crecido el flujo de asistentes debido a que hay varias obras sociales cortadas en consultorios privados, o el paciente debe pagar una extra de hasta $300, una situación que se repite desde hace largo tiempo. En tal sentido se ha notado que la concurrencia aumenta considerablemente luego del día 20 de cada mes.
Servicios cortados
A la escasez de insumos se suma en la actualidad el corte por parte de la Provincia de estudios o servicios que costeaba la misma.
Entre ellos aparecen como las más notables las tomografías programadas, que antes se derivaban al Hospital Interzonal de Mar del Plata, por disposición del área de Salud provincial, pero ahora se rompió el tomógrafo de dicho lugar.
En el caso de las tomografías urgentes, el Hospital las deriva a centros privados de nuestra ciudad, y luego las abona el municipio.
En este marco de necesidades, el sistema público demanda en el presente de la ayuda del Hospital Neuropsiquiátrico (es provincial); produciéndose también intercambios de atenciones con Lobería.