“Me apuntó con el arma y pidió que le diera el dinero, fue muy rápido”
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Dijo Cristina, la comerciante que resultó víctima de otro asalto en el interior de un local en avenida 59 y calle 34. El atraco quedó registrado por las cámaras de seguridad del almacén, donde es la tercera vez que roban
“Ingresó con normalidad al negocio, hasta saludó y enseguida me apuntó con el arma y me pidió que le diera la plata, sin ningún tipo de violencia”, expresó ayer a los periodistas de Ecos Diarios, Cristina, otra comerciante víctima de un asalto a mano armada.
La mujer recordó que todo ocurrió el domingo “alrededor de las 21 y había un cliente en el local, quien en ese momento no se enteró lo que había pasado”.
En cuanto al asaltante, la víctima sostuvo que “era un solo individuo y lo vimos por las cámaras cuando dejó la moto estacionada en la vereda y con el motor en marcha. Tenía gorrita y una capucha del buzo gris que llevaba, portaba una pistola, según me dijo la policía a través de la imagen de la cámara”.
Cristina no se resistió al atraco y “enseguida le di el dinero que había en la caja registradora, entre $ 3.000 y $ 5.000, que era la recaudación del día (por el domingo)”.
La comerciante expresó que “el individuo se mostró tranquilo, no lo noté ni drogado ni borracho, entró al negocio a robar, porque además en la puerta, se cubrió la cara con la capucha y esto se aprecia en la escena de la cámara de seguridad”.
El delincuente solitario se movió hacia el mostrador cabizbajo y rápidamente solicitó la entrega del dinero que había en la caja registradora, para luego escapar con su moto por la oscura calle 34 en dirección al Río Quequén.
La denuncia fue realizada ante la policía y la Fiscalía inició la investigación del caso, pero en realidad, son pocas las pistas que se tienen del autor del atraco.
Por tercera vez
“Es la tercera vez que nos roban”, manifestó con bronca ayer a los periodistas de Ecos Diarios, Cristina, quien prefirió no dar a conocer su apellido.
Reconoció que en los asaltos anteriores “siempre me encuentran sola. En este caso, mi marido hacía sólo dos minutos que se había ido del comercio. Por un lado mejor, porque si hubiera estado conmigo tal vez hubiera ofrecido resistencia y el resultado habría sido peor”.
La comerciante señaló además que el robo se produjo “en menos de dos minutos y el cliente (un hombre mayor) ni se enteró, incluso, cuando se acercó al mostrador me preguntó qué había pasado”.
Es que la persona que estaba comprando mercadería, primero se dirigió a las heladeras que están en otro sector del local y cuando se aproximó a la comerciante para abonarle lo que llevaría, se anotició del atraco.
“Hace 14 años que nuestra familia tiene a su cargo el comercio en avenida 59 y calle 34, trabajamos muchas horas durante todos los días y da mucha bronca e impotencia este tipo de casos”, aseguró Néstor, el esposo de Cristina.
El ladrón solitario continúa en libertad y hay pocas pistas sobre su identidad. La causa judicial fue caratulada como “robo calificado” e interviene la oficina de Delitos Complejos de la Fiscalía.
