Discretos y eficientes “vecinos”
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Los murciélagos es una de las especies que más rechazo genera. En Necochea hay diez variedades. Los mitos detrás de su existencia
Por Ricardo Doumecq Milieu (*)
Para Ecos Diarios
Pocas especies animales reciben tanto rechazo injusto como los murciélagos. Tal vez por aquella novela de Bram Stroker de 1897 en la que se instaló el mito de los vampiros y sus maléficos poderes. Lo cierto es que ni en Transilvana y mucho menos en toda Europa existen vampiros.
Los vampiros son propios de América y de zonas tropicales y subtropicales y solo existen 3 especies de las 1100 murciélagos que pueblan el mundo (excepto la Antártida) .
En nuestro país existen unas 57 especies y en el distrito de Necochea dependiendo de los autores podríamos pensar en una decena de quirópteros que nos visitan, sobre todo durante el verano. Dentro de estas especies la más común y abundante en Necochea es el Murciélago Cola de Ratón (Tadarida brasiliensis) Se trata de un murciélago mediano, insectívoro y de carácter migratorio ya que, como las golondrinas, migran ante el advenimiento del frio y la escases de insectos.
De todas maneras algunos individuos no migran, disminuyen su metabolismo y se sumergen en un profundo sopor a la espera de la primavera.
Casi desapercibidos
Esta especie gusta de las construcciones humanas, sobre todo edificios de departamentos, y la mayoría de las veces pasa desapercibida haciendo su diaria rutina de: salir al atardecer, alimentarse durante la noche, volver al alba y dormir todo el día. Pero otras veces al ser excluidos de algún refugio, por cuestiones naturales o antrópicas, aparecen en viviendas habitadas y se produce el conflicto, a veces agravado porque por lo general son varios individuos.
Aberturas de mala calidad o con defectos al cerrar y la multiplicación de las rejillas obligatorias exigidas últimamente para la instalación de gas natural son por lo general los caminos que encuentran estos animales. Apenas una ranura de 1,5 cm es suficiente para que ingrese.
Las rejillas se solucionan fácilmente con un tejido mosquitero aunque con las ventanas es necesario saber algo de carpintería. Éste y la mayoría de los murciélagos son inofensivos a menos que se intente agarrarlo sin protección pues tienen dientes muy filosos, aunque cortos y como todo animal silvestre se defenderá produciendo lesiones.
Mitos
Existen muchos mitos populares sobre ellos, ya que su vida en la oscuridad da rienda suelta a las más disparatadas conclusiones:
- Se dice que son ciegos pero en realidad tienen ojos bien desarrollados y buena vista.
- Hay quienes cuentan que se enredan en el pelo de la gente, lo cual es muy difícil de creer si se piensa en el sofisticado sistema de radar que tienen los murciélagos.
- En algunos lugares existen relatos de que son ratones viejos con alas. Los murciélagos ni siquiera tienen dientes que les permitan roer. En la actualidad las investigaciones indican que no están emparentados con los ratones y ubican a los murciélagos como parientes cercanos de los primates.
- En nuestra cultura se los asocia a brujerías y a demonios… en cambio en otras culturas, como las orientales, son símbolos de buena suerte.
- Se estigmatiza a todos los murciélagos como portadores de rabia. Las investigaciones indican que sólo un muy bajo porcentaje de murciélagos enferman de rabia al igual que todos los mamíferos, por eso es muy importante vacunar a nuestras mascotas (perros y gatos)
Por otro lado son innegables los beneficios que producen su presencia:
- los frugívoros (que comen futas) se desempeñan muy bien como propagadores de semillas y por lo general son reintroducidores de especies autóctonas en ambientes degradados.
- Existen los que consumen néctar de ciertas flores y son indispensables para su polinización.
- En el caso de nuestro Murciélago Cola de Ratón que es insectívoro, su peso corporal promedia los 14 grs y normalmente estos animales consumen en una noche algo más del 50% de su peso corporal en insectos por lo que una pequeña colonia de 100 individuos consumiría por día ¾ kg de polillas y mosquitos. Un edificio de nuestra ciudad que se precie de importante debería tener no menos que medio millar de murciélagos.
Con semejante cantidad es muy posible que algún animal joven se cruce con nosotros, por eso cada vez más se están utilizando refugios de murciélagos construidos ad hoc y colgados de los edificios, torres y puentes para que de esa manera estos discretos y ventajosos vecinos usen esos refugios en vez de nuestros taparrollos. La web está inundada de distintos diseño en madera que funcionan en todo el mundo y que son fáciles de construir.
En definitiva ya decía Eduardo Galeano en Bocas del tiempo:
“El conde Drácula le dio mala fama. Aunque Batman hizo lo posible por mejorarles la imagen, el murciélago sigue provocando más terror que gratitud. Pero el símbolo del reino de las tinieblas no atraviesa la noche en busca de pescuezos humanos. En realidad, el murciélago nos hace el favor de combatir la malaria cazando mil mosquitos por hora y tiene la gentileza de devorar los insectos que matan las plantas. A pesar de nuestras calumnias, este eficiente pesticida no nos enferma de cáncer ni nos cobra nada por sus servicios”.
(*) Miembro de Aves Argentinas. Observador, divulgador y fotógrafo de fauna. Colaborador Proyecto «Puma de las Pampas». Técnico superior en Acuicultura. Productor agropecuario