Disputas por el nombre de la ciudad entre los dueños de las tierras y los fundadores
Pudo haberse llamado Díaz Vélez, pero se eligió el de Necochea, que se había impuesto en 1865. Emplazamiento inicial alejado del mar
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RAÚL JÁUREGUI
Redacción
Algunas diferencias a la hora de establecer el nombre de nuestra ciudad y la definición de su ubicación, fueron el tema principal de la columna semanal basada en el archivo de Ecos Diarios, que cada miércoles forma parte del programa radial “Desde temprano”.
Al principio se recordó que para entender un poco mejor el marco en el que se fundó nuestra ciudad en 1881, hay que decir que las tierras en las que se asentó pertenecían a la familia Díaz Vélez.
La historia de los Díaz Vélez en esta región de la provincia tiene su origen en 1833, es decir varios años antes de la fundación de Necochea, cuando el exmilitar y guerrero Eustoquio Antonio Díaz Vélez, de gran participación en los tiempos de la Independencia, a las órdenes de Manuel Belgrano entre otros hechos históricos, recibió en el llamado Rincón del Quequén nada menos que 32 leguas cuadradas de tierra, equivalentes a 74.592 hectáreas, aproximadamente,
Díaz Vélez murió en 1856, es decir nueve años antes que se creara por ley el partido de Necochea, adoptando este nombre en honor al general Mariano Necochea, uno de los héroes de la campaña libertadora del general José de San Martín.
Una ubicación discutida
El dilema a definir surgiría en los tiempos de la fundación de la ciudad, principalmente en cuanto a su nombre y su emplazamiento, En el primer caso, porque los herederos de Eustoquio Díaz Vélez proponían, incluso ante las autoridades de la Provincia, que el pueblo llevara su nombre, debido a su vasta posesión de tierras donde se lo ubicaría y su importancia histórica.
En la continuidad de la columna de Ecos Radio, se dio cuenta que las negociaciones tuvieron como representante de los vecinos que pugnaban por crear la nueva ciudad a uno de sus fundadores, Victorio de la Canal, pero ante la férrea posición de los Díaz Vèlez, el nombre de Necochea terminaría imponiéndose a través de una resolución oficial.
En cuanto al emplazamiento de Necochea y a diferencia de las otras ciudades de la costa bonaerense que se han desarrollado paralelas al mar, tras muchas discusiones se entendió que los grandes médanos del sector costero local eran un gran impedimento para construir sobre terreno seguro. De esta manera se decidió crear el nuevo pueblo a partir de la actual plaza Dardo Rocha, siendo fundado el 12 de octubre de 1981.
Al respecto se mencionó, al paso, la diferencia de años con otras localidades que si se desarrollaron junto al mar, incluyendo la creación de masas arbórea con complejos habitacionales: Villa Gesell en 1931 y Pinamar en 1943.
De allí en más pasaron los años, con los Díaz Vélez defendiendo su territorio e intenciones, y la clase política tratando de imponer sus decisiones.
En esa disputa de años, los dueños de las tierras gestionaron a fines de 1901 la fundación de un pueblo con el nombre de Díaz Vélez entre el ejido de Necochea y el océano, con un proyecto de avanzada turística, que no fue aprobado por el Concejo Deliberante.
Desarrollo de la Villa
El 26 de septiembre de 1927, al aprobarse la ley 3.928 de ensanche del ejido de Necochea en 10.000 hectáreas, los herederos aceptaron también la amplitud de lo que ya comenzaba a llamarse Villa Díaz Vélez.
En 1939, Matilde Alvarez de Toledo de Díaz Vélez solicitó la aprobación de la división de tierras de lo que hoy es la villa balnearia, que la Municipalidad, respaldada por la Asociación de Fomento y la Cámara Comercial, rechazó, esgrimiendo que la "subdivisión era inconveniente para una ciudad balnearia cuya población estable y de temporada no era de gran densidad".
Las idas y vueltas, que incluyeron por parte de la familia Díaz Vélez la venta mediante subastas de no menos de 500 lotes estratégicamente ubicados culminaron en junio de 1945, cuando oficialmente la Provincia le expropió las tierras que le quedaban a los Díaz Vélez, para dar paso a la urbanización de la Villa y creación del Parque Miguel Lillo.
El último vestigio ocupacional de la familia fue el casco principal de su vasta estancia, donde hoy funciona el Museo Histórico Regional.
El pasado sábado se cumplieron 114 años de la promulgación de la ley Nº 3.352, que el 26 de julio de 1911 declaró ciudad a la localidad de Necochea, quedando integrada la creciente villa balnearia, ya conocida como Díaz Vélez y que muchos visitantes siguen denominando “centro nuevo”.
La columna completa se encuentra disponible en el Spotify de Ecos Radio.
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