El número uno del mundo fue de menor a mayor, demostró su enorme jerarquía y se llevó la final con un un 7-5 y 6-3 para convertirse en el tenista más ganador de Masters 1000 de la historia.
El porteño Diego Schwartzman (13 del ranking mundial) dejó escapar un inicio soñado de partido y sucumbió ante la jerarquía del serbio Novak Djokovic (1°), que remontó el resultado para quedarse por quinta vez con el título en el Masters 1000 de Roma.
En casi dos horas de juego sobre el polvo de ladrillo del Foro Itálico, con reducido público en las tribunas, Djokovic se impuso con parciales de 7-5 y 6-3, para reafirmar su gran momento en el circuito profesional.