Dolor y furia de familiares de tripulantes del San Juan
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Familiares de los tripulantes del submarino ARA San Juan alojados en la base naval de Mar del Plata recibieron con dolor y furia la confirmación de que hubo una explosión en la zona donde se reportó la última comunicación de la nave.
Pocos minutos antes de la conferencia del capitán Enrique Balbi en la ciudad de Buenos Aires, unos 40 familiares recibieron el parte oficial de la mañana en la base naval que fue leído por Gabriel González, contraalmirante de la Armada Argentina, jefe del comando submarino, según explicó Leguizamón. Al lugar, arribó una ambulancia que asistió a algunos de los presentes.
María Itatí Leguizamón, esposa de Germán Suárez, sonarista del submarino, dijo que los familiares no dejaron terminar de leer el comunicado y “empezaron a romper todo” tras la noticia. Por su parte, el padre de unos de los submarinistas que, junto con su hijo, salió a toda velocidad en un auto de la base naval al grito de: “¡Los mataron, mataron a mi hijo!”.
En otro de los vehículos que salieron de la base viajaba una mujer que repitió las mismas consignas. “Nos mintieron, nos mintieron”, dijo.
Al interior del predio naval, según dijo Leguizamón se vivieron “situaciones de dolor y de locura” que incluyeron desmayos y descompensaciones.
“No nos dijeron que están muertos, pero es una suposición lógica. Nos acaban de decir que la explosión fue el miércoles a las 11 de la mañana, que ahí fue la explosión y el incendio, todo lo que fue y que el submarino se hundió a 3.000 metros”, indicó.
“No dieron ninguna explicación, según ellos lo saben ahora, pero yo no puedo creer que recién lo sepan”, dijo. Y reconoció que su esposo le había dicho que los submarinistas “tuvieron inconvenientes en el 2014 para emerger, no me importa que se sepa todo”.
“Yo me siento engañada, no sé si el resto. Nos tuvieron acá una semana”, dijo. Visiblemente enojada agregó: “Son unos desgraciados, son unos perversos que nos manipularon a nosotros, que sí sabían y que no nos dijeron nada.
Desde las 11.30, hora en la que Balbi dio el parte oficial, el movimiento en la base fue incesante: familiares y amigos de los submarinistas desaparecidos se retiraron entre lágrimas mientras que otros llegaron en sus vehículos particulares con visibles muestras de congoja.
Se espera que esta misma tarde, a partir de las 19, haya un nuevo parte oficial en el que se darán noticias del avance de la búsqueda del navío en la zona donde se detectó la explosión, a unas 30 millas al norte de la última ubicación conocida del submarino, a la altura del Golfo de San Jorge.
Ocho bonaerenses
Ocho bonaerenses son tripulantes del submarino ARA San Juan que se encuentra desaparecido desde hace más de una semana y que tuvo su última comunicación cerca del golfo San Jorge cuando se dirigía de Ushuaia (Tierra del Fuego) a Mar del Plata.
Además de los marplatenses Jorge Ignacio Bergallo (capitán de corbeta) y Javier Alejandro Gallardo (suboficial principal); se embarcaron los tenientes de navío Fernando Vicente Villarreal (Punta Alta) y Diego Manuel Wagner (Olavarría), el teniente de corbeta Alejandro Damián Tagliapietro (Béccar), el suboficial primero Walter Germán Real (Pinamar) y los cabos principales Jorge Ariel Monzón (Caseros) y Luis Alberto Niz (Capilla del Señor).
Entre los navegantes también hay marinos de otras 11 jurisdicciones. Además de Buenos Aires, tienen mucha presencia Jujuy (8) y Salta (6).
En tanto, en principio, no habría tripulantes de la ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Tierra del Fuego, Catamarca, Neuquén, La Rioja, Formosa, Chaco, Santa Cruz, Chubut, La Pampa y Corrientes.
Vale recordar que, a ocho días de la desaparición, hoy el vocero de la Armada Argentina, Enrique Balbi, confirmó que el Gobierno recibió información a través del embajador argentino en Austria, Rafael Grossi, de que «hubo un evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear, consistente con una explosión» en la zona del último contacto del navío.