Domingo 12 de febrero de 1995
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Puerto Quequén: se exportaban 358.409 toneladas en enero
Era la cifra más saliente de los últimos diez años. Los embarques de trigo pan también habían sido significativos
Las 358.409 toneladas exportadas en enero de 1995 por Puerto Quequén, se ubicaban entre las cifras más importantes embarcadas en la estación marítima local, en lo relativo a la actividad del primer mes del año.
El mencionado volumen sólo fue superado por escaso margen por el conseguido en enero de 1984, con 359.217 toneladas. El ritmo de cargas del mes de enero de 1995 había sido intenso e involucraba a 21 buques, siendo el trigo pan la principal mercadería exportada, con 289.682 toneladas.
En el arranque del año, se pudo observar que Brasil apuntaba a constituirse nuevamente en el principal destino de los granos finos que se enviaban desde Puerto Quequén.
El socio mayor del Mercosur había recibido ocho de los 14 embarques de trigo, que se tradujeron en 176.835 toneladas. Según los datos proporcionados por el Área Operativa del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, la actividad también incluía la exportación de aceite de girasol, pellets de girasol, troncos de eucaliptus, pellets de soja y pescado congelado.
En todos los casos, las cifras no resultaban significativas y quedaban alejadas del principal rubro, en ese momento, de la estación marítima local: el trigo pan.
En este segmento, la labor alcanzaba niveles sumamente interesantes, concretándose el mayor cargamento a Brasil con 42.000 toneladas en el "Río Coari", que había zarpado con 33'00/34'04 pies de calado
Como se reflejaba, la actividad en lo que respecta a los granos finos tuvo un ritmo sostenido, situándose la cifra de enero de 1995 con 289.682 toneladas un escalón debajo del mismo lapso de 1984, cuando se consiguieron comercializar 304.175 toneladas.
Reclamo de vecinalistas
La Federación de Asociaciones Vecinales y de Fomento de Necochea, iban a reclamar ante el intendente municipal, José Antonio Aloisi, que se tomaran medidas para intentar controlar la situación generada por el elevado número de perros vagabundos que deambulan por la ciudad.
La entidad solicitaba una audiencia con el jefe comunal, a quien se le planteaba la preocupación existente en la comunidad por el mencionado tema, que cobraba fuerza la semana anterior cuando un niño era mordido en el rostro por un can.
La necesidad de adoptar determinaciones en la cuestión, era analizada por los dirigentes fomentistas en una reunión efectuada en el Barrio Sur, a la que habían concurrido representantes de las asociaciones vecinales de distintos sectores de la ciudad.
En la ocasión, además de coincidir en volver a insistir con el asunto, se decidía incluir en el temario a elevar al jefe comunal, un pedido relacionado con el Consejo de Seguridad del distrito.
En este sentido, había trascendido que los vecinalistas solicitaban que la institución que los nucleaba tenga representación en el organismo, para canalizar inquietudes al respecto.
Se puntualizaba que "hay casos que deben contemplarse todo el año y no solamente limitarse a la temporada", al tiempo que se dialogaba acerca de hechos que se estarían registrando en los barrios General San Martín (200 Viviendas) y Norte.
A su vez, se destacaba la permanente predisposición de Carlos Gaddi, titular de la Dirección de Inspección General, para facilitar los medios tendientes a solucionar distintos inconvenientes.
"El año pasado pusimos esta cuestión sobre el tapete y pareció que teníamos un diálogo de sordos, porque nunca se hizo nada", se escuchaba afirmar a uno de los fomentistas que participaron en la reunión.
Al parecer, se insistiría en que no se actuó en los casos denominados "puntuales" y que se circunscribían a la zona de la playa, el Parque Miguel Lillo y los sectores adyacentes a la Central Termoeléctrica de Eseba.
También se mostraban contrarios a que sean capturados los perros que "están en el frente de las casas", cuando había numerosos canes vagabundos que se multiplicaban por la ciudad y, fundamentalmente, abundaban en barrios como el General San Martín o en el "120 Viviendas" y Centenario, ambos de Quequén.
Pintaban el auto de Jhonny
El auto de Jhonny De Benedictis era llevado a Lobería para que allí se lo pintara y trasladarlo a su taller de la calle 36, para su armado pensando en lo que sería la fecha apertura de una nueva edición de los torneos argentinos de Turismo Carretera, que estaba prevista para el domingo 19 de febrero de 1995, en el "Triángulo del Tuyú", en Santa Teresita.
Como era sabido, el Ford Falcon subcampeón en las temporadas 1993-1994 había sido sometido a un riguroso trabajo, procediendo a sacar toda la pintura y así dejarlo en condiciones ideales para luego ubicar los elementos que hacían a la función de este veloz auto del TC.
En tanto, Jhonny seguía abocado a su trabajo en los motores de competición, indicando que a los de renombre nacional (caso Alifraco, Calamante y Fineschi), se le sumaba la del tresarroyense José García Larriestra, a quién le potenciaría su motor Ford para que participara en el Turismo del 40.///
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