Dos buenas noticias
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/07/canosgas22.jpg)
A fines de noviembre del año pasado, Ecos Diarios publicó una nota bajo el siguiente título: “La repotenciación eléctrica y la extensión del gasoducto Barker-Necochea, son claves para crecer”.
En el mencionado artículo se señalaba la real importancia de hallar la llave para abrir las puertas de manera de expandir dos servicios esenciales en cuanto a la infraestructura y desarrollo de nuestro distrito, como lo son la energía eléctrica y el gas.
En el primer caso se trata de la necesaria repotenciación de Quequén, de manera de ofrecer la oferta que demanda la instalación de emprendimientos de gran porte, que conllevarán más mano de obra y progreso. En tal sentido cabe recordar el manifiesto interés para montar dos malterías en la zona portuaria y que se multiplicaría en nuevos emprendimientos.
Asimismo posibilitará que sigan creciendo los complejos ya existentes, por caso Sitio 0, que tiene trabada su expansión por la imposibilidad actual de no contar con la energía necesaria.
En el caso del gas, ya hace largo tiempo que se llegó al límite de lo que se puede proveer a través de una red saturada, lo que ha impedido que numerosos inmuebles, incluso edificios, no puedan contar con gas natural.
Por fortuna, las gestiones que se han venido haciendo para lograr tales mejoras han cobrado realidad en las últimas semanas.
Primero fue la confirmación de la empresa Camuzzi Gas Pampeana de que en los últimos meses del año en curso empezará la ampliación del gasoducto que provee del fluido a las localidades de Necochea, Lobería y San Cayetano, lo que garantizará la cobertura del servicio por lo menos en los próximos cinco años; y en las últimas horas se sumó la preadjudicación a favor de la Usina Popular Cooperativa, de un préstamo de 12 millones de dólares, para concretar la repotenciación de Quequén, llevando la oferta eléctrica de 15 a 45 Mw/h -en una primera etapa- y hasta 60 Mw/h en el final del proyecto.
Estas cuestiones no deberán pasar desapercibidas para las autoridades de turno, la clase política y entidades intermedias. Habrá que acompañarlas con la inteligencia y valentía para romper el estatismo que ha postergado el desarrollo de la ciudad y, por caso, apuntalar un aspecto que ya se viene manifestando en forma potente y que es el desarrollo hacia el oeste, paralelo al mar. Allí está la verdadera clave para empezar a ser una gran ciudad o quedarse postergada para siempre///