Dos cuantiosos robos y nada se sabe de los supuestos autores
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Los atracos se dieron con pocas horas de diferencia y la policía sigue con las investigaciones, pero no hay detenidos por ahora
Dos casos de robos perpetrados a fines de febrero pasado y con pocas horas de diferencia, hasta el momento no tienen detenidos y la policía continúa con las investigaciones para tratar de dar con los autores materiales.
Luego del fin de semana extra largo de Carnaval, desapareció una mochila del interior de una camioneta estacionada en la vía pública que contenía $ 750.000 de la recaudación del complejo termal.
Por su parte, en la madrugada del viernes 28 del mencionado mes, se “evaporaron” $ 650.000 de una caja fuerte que estaba empotrada en la pared de un local gastronómico, en pleno centro de la Villa Díaz Vélez.
El otro robo también se dio el miércoles 26 a plena luz del día y en la zona costera, inclusive, una cámara del centro de monitoreo municipal habría ayudado a los investigadores con imágenes que captaron a un vehículo que se estacionó a la par del rodado en el que estaba oculta la mochila con la plata.
A pesar de todo, hasta el momento no hay detenidos por estos dos episodios delictivos.
A plena luz del día
Los responsables del audaz atraco a plena luz del día se apoderaron de una mochila con el dinero, que estaba oculta en el piso de la camioneta de la encargada de la gerencia del complejo termal ubicado a unos 40 kilómetros del casco urbano.
La policía tiene a su cargo la pesquisa con la participación de efectivos de distintas dependencias pero en realidad, hasta el momento no se registraron novedades al respecto, aunque se mantiene un marcado hermetismo.
La persona que denunció el del robo de la recaudación tenía como destino final llevar el dinero a una entidad bancaria ubicada en pleno centro de nuestra ciudad, más precisamente, en calle 61 entre 64 y 66.
Antes de dirigirse a esa institución acudió a la oficina administrativa de avenidas 2 y 79, lindante al puesto de promoción turística de la comuna local. El vehículo estaba estacionado en ese sector y sus puertas cerradas.
¿Con inhibidores de alarma?
La policía no descarta que los ladrones hayan actuado con algún inhibidor de alarma y consiguieron bloquear el cierre centralizado de las puertas de la camioneta de la encargada de la gerencia del complejo termal.
Una imagen de las cámaras de seguridad habría captado cuando otro rodado detiene su marcha frente a la camioneta en la que se hallaba el dinero en el interior de una mochila, escondida debajo en uno de los asientos, según indicaron fuentes de la investigación.
Lo concreto que hasta el momento no hay imputados por el cuantioso atraco.
Violentaron la caja fuerte que estaba en la pared del sótano
Otro robo tuvo lugar a fines de febrero pasado en pleno centro de la Villa Díaz Vélez. Esta vez, “desaparecieron” alrededor de $ 650.000 de la caja fuerte de un local gastronómico y los autores del atraco también se las “ingeniaron” para llevarse equipo de DVR (grabador de video digital) de las cámaras de seguridad.
Personal policial fue alertado por un llamado al servicio de emergencias 911, donde se indicaba de un robo en el comercio denominado “Elysium”, ubicado en la esquina de calle 4 y Peatonal 83, donde tampoco habría aberturas forzadas.
El encargado del negocio explicó a los efectivos policiales que una empleada de la limpieza descubrió el atraco en horas de la mañana, en momentos en que acudió al inmueble para hacerse cargo de la parte sanitaria.
La mujer encontró la caja registradora abierta y lo mismo ocurrió con la puerta de acceso al sótano del local, donde se hallaba empotrada en la pared la caja fuerte con la recaudación de los últimos días.
Los agentes que estuvieron en el negocio de la Villa observaron que una puerta de acceso lateral por la calle 4, donde habitualmente ingresan los clientes, se hallaba sin pasadores de seguridad colocados.
Por su parte, en el sótano del comercio donde se encontraba el depósito de valores, el mismo estaba desprendido de la pared y tenía la tapa y un marco con evidentes signos de haber sido violentados.
Aparentemente, el sistema de alarma estaba desactivado porque no funcionaba desde hacía un tiempo.
El caso es un verdadero “enigma” hasta ahora.