Dos márgenes portuarias que reclaman un puente
El Puente Colgante desde 1929 se ha constituido en el principal nexo entre Necochea y Quequén y junto a los puentes Dardo Rocha, el del paraje Los Manantiales y el Ardanaz, éste en Las Cascadas, registran diariamente el incesante paso de vehículos que motoriza el movimiento del trabajo vecinal y la producción agropecuaria.
Es sabido la importancia que tenía en el sector portuario el puente carretero Ignacio Ezcurra, nombre impuesto a la memoria del periodista argentino que perdiera la vida en las calles de Saigón en los años 60, durante la guerra de Vietnam.
Las catastróficas inundaciones de 1980 terminaron violentamente con la joven existencia de este lazo de cemento, que aún con errores de ingeniería, curvas, subidas y pendientes permitía la comunicación rápida entre las dos riberas. De tal forma, se podría considerar al nuestro, un puerto integrado físicamente y no dividido por la aguas como ahora, con los inconvenientes e incomodidades que reviste la ausencia de un vínculo directo para quienes necesaria y permanentemente deben ir y venir desde ambas orillas.
La fatídica desaparición del Ezcurra trajo también aparejado la decadencia comercial de los barrios de Quequén y Necochea próximos a él y que se nutría del flujo constante de vecinos en busca de bienes y servicios, que se ven hoy obligados a recorrer una tediosa e inútil, pero inevitable trayectoria.
Vale recorrer que con asombrosa velocidad en la decisión política y en el posterior desarrollo de la obra, luego de la caída del referido puente, el gobierno provincial dispuso la construcción del Dardo Rocha aguas arriba, y no en el mismo Puerto. Es de suponer que la provincia no quiso realizarlo en jurisdicción ajena, desoyendo el clamor de autoridades municipales, entidades e instituciones vinculadas al puerto, que pugnaban para que se construyera en la zona. No obstante ello, el advenimiento de la nueva vía de enlace llenó en parte una necesidad del núcleo urbano Necochea-Quequén, favoreciendo a su vez a una sorprendida barriada quequenense que recibió los beneficios directos de la obra.
El Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, responsable de la administración del puerto local, ha realizado una serie de anuncios sobre distintas mejoras inmediatas y futuras de distinta envergadura, que llevarán a optimizar y dotar de mayor capacidad operativa en sus más variados aspectos a la estación marítima.
La integración de ambas márgenes a través de un puente ferrovial constituye una de las principales e inmediatas prioridades que no deben de olvidar en sus proyectos los directivos del Consorcio. El esfuerzo en las gestiones para lograr esta obra, a breve plazo, tenderá sin ninguna duda a llenar una imperiosa necesidad, tanto para la actividad portuaria en sí, como para Necochea y Quequén en su conjunto.///