Jonatan Parraguez y Natalia Vega quieren llegar a Alaska, de ahí a Europa, África y Asia
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/11/2017112010133714a5814bef31229cc57b7837a51654f9.jpg)
Desde hace 10 años, Ushuaia es la sede del Encuentro Internacional de Motoviajeros más austral del mundo, donde cientos de motociclistas se reúnen para compartir un fin de semana de camaradería, intercambiar experiencias de viaje y concretar la hazaña de llegar hasta el ‘Fin del Mundo’ atravesando kilómetros de ruta, paisajes y las más diversas condiciones climáticas.
En este marco, Jonatan Parraguez (31) y Natalia Vega (25) llegaron a Ushuaia desde Necochea para participar del 10º Encuentro Internacional de Motoviajeros. Su historia es tan especial como interesante, y replica la de cientos de motoviajeros que eligen el ‘Fin del Mundo’ para dar inicio a un desafío único: recorrerán el mundo a bordo de sus motos Rouser NS 200.
En diálogo con EDFM, Jonatan explicó que “hace 6 meses tuvimos un accidente de intoxicación por monóxido de carbono, que fue el detonante para decidirnos a dejar todo lo que teníamos, para empezar esta aventura”, y recordó que “vivíamos en un departamento chico, y la primera en descomponerse fue Naty. Yo creí que era por cansancio, pero después me descompuse yo y me di cuenta de que era el gas; abrí las ventanas y la puerta y pudimos zafar. La pasamos muy mal y siempre pensamos en que estábamos a punto de irnos a dormir; si eso pasaba, sería otra la historia”, dijo.
“Nos decidimos a dejar el trabajo convencional, abandonar la rutina, despojarnos de lo material y perseguir nuestro sueño; porque sentimos que la vida no da segundas oportunidades, y tenemos que aprovechar todo este tiempo que tenemos ‘regalado’”, señaló Jonatan, y agregó que “cuando a uno le pasa algo grave se da cuenta de que lo material va y viene, y que la vida pasa rápido”, por eso “aunque fue muy difícil desprendernos de todo lo que nos costó conseguir con mucho esfuerzo y trabajo, sentimos que tenemos las ganas, entusiasmo y el coraje para salir de viaje al mundo sin fecha de retorno”, sostuvo.
El itinerario previsto atraviesa la Ruta 40, para luego realizar una pausa de tres días en Buenos Aires donde visitarán a su familia por última vez, y luego abandonarán el país por el Paso de los Libres. “Queremos llegar hasta Alaska, de ahí a Europa, África, Asia y después veremos dónde nos lleva la moto”, anticipó Jonatan.

Con el dinero justo para emprender el viaje, “en este desafío tan importante llevamos lo justo y necesario”, indicó el motoviajero. “Armar el equipaje es complicado porque tenemos que llevarnos lo necesario para vivir, para abrigarnos y para reparar las motos, y que no sea mucho peso para las motos”, explicó Jonatan, y agregó que “en ciertos lugares tendremos que parar a trabajar para sustentar el viaje, pero tenemos oficios y el apoyo de muchos motoviajeros que atraviesan la misma aventura y las mismas rutas”, valoró.
Para la pareja de motoviajeros, “la meta no es llegar a un lugar sino justamente animarnos a iniciar este desafío”, en el que podrán “conocer muchas culturas y personas y reforzar nuestra convicción de que la vida no es simplemente trabajar y estar inmerso en la rutina, sino que uno puede salirse de ese sistema para vivir realmente su vida y sus sueños”, aseguraron.
Ambos remarcaron que “es nuestra primera vez en Ushuaia y el primer viaje de más de 1000 kilómetros, que hicimos para llegar hasta el Fin del Mundo”, y se mostraron “muy agradecidos por el reconocimiento y el apoyo; tuvimos la suerte de encontrar muy buenas personas en la ruta, que nos han ayudado muchísimo, eso es invalorable porque no es lo mismo viajar solos que encontrarnos con gente así, con un corazón gigante”, ya que “este desafío será difícil y nos encontraremos con pruebas a lo largo del camino. Pero sin dudas, vale la pena”, afirmaron.
FUENTE: EL DIARIO DEL FIN DEL MUNDO (http://www.eldiariodelfindelmundo.com/)