Once juicios por abusos sexuales
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El promedio de condenas impuestas fue de 12 años de prisión. Se dan en el ámbito intrafamiliar. La importancia de la cámara Gesell al momento de la declaración de la víctima
Durante el corriente año se realizaron once juicios, entre orales y abreviados por abusos sexuales de diversa índole (simples, gravemente ultrajantes y con acceso carnal), siendo la mayoría condenatorios, donde el promedio de condenas impuestas fue de 12 años de prisión, teniendo un máximo de 22 años y un mínimo de 3 años.
La mayoría de los casos suceden en el ámbito intrafamiliar y la totalidad de las víctimas son menores de edad. Inclusive, varios casos se dan en concubinato, donde se abusa de los hijos de la pareja, notándose una cultura machista instalada y un alto desprecio al género femenino.
Que un porcentaje no se denuncien es factible y la cámara Gesell cumple un rol muy importante, porque al momento de la declaración de la víctima, ya que sin ser vistos, los jueces pueden apreciar cada detalle o gesto.
El abuso sexual en nuestra ciudad es hacia el género femenino siendo escasos los casos donde la víctima es un varón.
En lo que respecta a los menores se puede llegar a detectar porque hay signos evidentes, cambian la conducta, en cambio, cuando ya lo naturalizan, lo arrastran y luego aparece cuando son más grandes.
En Psicología se conoce como el develamiento, cuando en algún momento y por alguna circunstancia las víctimas cuentan o reflejan lo ocurrido, pero por lo general, el abuso sexual en niños está acompañado de amenazas, amedrantamiento, lo cual dificulta que las victimas puedan contar.
A través del tiempo se ha avanzado, de manera que no se vive cómo en otras épocas, donde ser víctima de un delito de este tipo era un estigma que uno tenía que atravesar y cargar durante toda la vida, sino que ha ido cambiando animándose a denunciar.
Se trata de uno de los peores daños que se le produce al más inocente de todos, los niños.
Asimismo, en los debates se movilizan cuestiones muy íntimas y profundas para las víctimas, vinculadas a la integridad u orientación sexual, donde la cámara Gesell tiene un peso preponderante en el caso de ser menores y desde la Fiscalía se trabaja mucho con las víctimas para que puedan enriquecer su testimonio, superar el trauma de todo lo sucedido, contando con un acompañamiento con psicólogos.
Juicios
De los juicios orales y abreviados desarrollados, vale hacer mención al de un individuo que fue juzgado por abusar sexualmente de sus dos hijas y de otra menor, siendo unánime la decisión de los jueces a condenarlo a la pena máxima de 22 años de cárcel.
Asimismo cabe señalar otra causa donde el acusado fue condenado a 14 años de prisión, por resultar autor penalmente responsable del abuso sexual.
Visibilidad
Mario Juliano, integrante del Tribunal Oral Nº 1 opinó al respecto que “los números han ido creciendo con el correr del tiempo, porque antes la mujer lo vivía con vergüenza y muchas veces no lo denunciaba, pero y hoy se denuncia mucho más y la justicia, los fiscales y jueces han ido tomando una perspectiva de género, siendo parte de la evolución, ya que antes juzgar un delito de violación quizás se lo hacía con los mismos parámetros que un robo sin diferenciar estas particularidades de los delitos cometidos en la intimidad”.
Hay abusos sexuales de diversa índole: simples, habitualmente conocidos como tocamientos; abusos ultrajantes, considerados en función de la extensión del tiempo o del tipo de abuso sexual y el más grave con acceso carnal, conocido como violación.
También vale mencionar que la mayoría son condenas que purgan prisión y los condenados están cumpliendo sentencias en la Unidad Penal Nº 15, de Batán.
Con respecto al tema de la reincidencia, Juliano teniendo en cuenta su trayectoria, señaló que en más de 20 años solo han vuelto a juzgar a una persona por el mismo delito.