Dudas sobre el fin de los «me gusta» en Instagram: narcisismo y problemas laborales
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Si al entrar a Instagram un usuario ya no puede ver la cantidad de «likes» (me gusta) de las fotos, es porque su cuenta ingresó a la prueba mundial de la empresa para evaluar la eliminación definitiva del contador de corazones, una decisión que genera opiniones encontradas entre los usuarios.
«Por un lado me alegra, pero por el otro le resta atractivo». «Me parece hermoso y sano». «Es un golpe a los egos». «Se van a terminar muchos curros». «Me perjudica en mi trabajo». Las opiniones fueron aportadas a DIB por diversos usuarios de la red social y muestran lo que sucede en distintas partes del mundo, donde miles de personas están desconcertadas por la medida de la empresa, propiedad de Facebook.
Instagram anunció a mediados de noviembre la ampliación de la prueba, que comenzó hace unos meses en Australia, Brasil, Canadá, Irlanda, Italia, Japón y Nueva Zelanda: «Si está en la prueba, ya no verá el número total de ?me gusta? y vistas en fotos y videos publicados en el feed, a menos que sean suyos». «Este es un cambio fundamental en Instagram, por lo que continuamos nuestra prueba para aprender más de nuestra comunidad global», continuó la explicación oficial, consciente de que la quita del contador es un giro de 180 grados para la aplicación.
Para varios psicólogos, la decisión afecta «la lógica de ser permanentemente validado y aprobado por los demás», una variable «muy importante para los adolescentes». Así lo asegura el profesor español José Ramón Ubieto, experto en el análisis de la relación de los jóvenes con la tecnología.
Según el especialista, la eliminación del contador de «me gusta» aporta a reducir la «hipertrofia del «yo», un fenómeno narcisista en el que uno tiende a buscar los «me gusta» y a hacer que todo el mundo sepa que los tiene y puede, además, reducir la angustia por tenerlos». Es que según Ubieto, «las pantallas han aumentado el narcisismo, al poner el «yo» en primer lugar, y esto puede tener efectos colaterales negativos, como exhibicionismo, transformación de la intimidad y la privacidad, ciberacoso y amenazas, entre otros».
Una encuesta realizada en 2017 a unos 1.500 jóvenes de entre 14 y 24 años, reveló que para ellos, Instagram es la red social que más aporta al desarrollo de la depresión, la ansiedad, la sensación de soledad y la evaluación del propio cuerpo.
Pero, ¿cuál será realmente la idea de la empresa?
Otra interpretación que circula indica que la eliminación de los «likes» ayuda a que los usuarios con pocos seguidores (que son la mayoría) no se desalienten a subir imágenes y se vayan de la red.
Problemas laborales
«Entendemos que los recuentos de ?me gusta? son importantes para muchos creadores, y estamos pensando activamente en formas en que los creadores comuniquen valor a sus socios», aclaró la empresa. La referencia es para los «influencers» que hicieron de su cuenta un lugar para auspiciar marcas.
Otro tipo de trabajador que también se verá perjudicado si la medida se concreta es el que utiliza las redes para medir el impacto de distintos temas en las comunidades de usuarios. Para Guillermo Vagni, quien analiza el desempeño de los dirigentes argentinos desde Políticos en Redes, «el «like» es un dato valioso porque se trata de información no inductiva sobre cómo es percibido ese evento, candidato o referente: no hay pregunta o condicionamiento alguno de por medio».
Vagni recuerda que en 2013, un estudio de la Universidad de Cambridge con Microsoft Research, demostró que los registros de los «me gusta» de Facebook generan un enorme volumen de información capaz de trazar perfiles sobre cada usuario. «Esos me gusta brindaban información sobre atributos personales sensibles como: orientación sexual, origen étnico, puntos de vista religiosos y políticos, rasgos de personalidad, inteligencia, felicidad, adicción a sustancias, separación parental, edad y género», dice el analista de redes, quien no descarta que toda esa información que puede dejar de ser pública pase a ser comercializada de manera privada.