Ecos Diarios participó de una experiencia artística en Batán
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Integrantes del Taller Liberté finalizaron un mural, que había sido diseñado en conjunto por estudiantes de la Escuela de Arte de nuestra ciudad
Ayer, Ecos Diarios volvió a la cárcel de Batán, en este caso, para participar de un encuentro que le dio algo de color al gris habitual. El contexto carcelario, aunque lleno de carencias, ha demostrado evoluciones, que se evidencian por ejemplo en el intercambio que existe con gente de afuera del penal. En esta oportunidad, Josefina Ignacio, integrante del Comité contra la Tortura, el juez Mario Juliano, el artista Juan Carlos Comperatore y Luis Tagliapietra, padre de un tripulante del ARA San Juan, compartieron una jornada con los integrantes del Taller Liberté, del cual Ignacio y Juliano son padrinos. El móvil fue el arte, ya que se pintó un colorido mural que acompañará a los privados de la libertad en su ambiente diario.
Previamente, alumnos de la Escuela de Arte de nuestra ciudad, juntaron ideas, guiados por su profesor, que fueron finalmente plasmadas ayer en una de las tantas paredes de Batán. Una construcción colectiva, que logró llevarse a cabo con la tarea conjunta de los mismos presos.
Comienzo
El diseño nació en la Escuela de Arte, en el marco de un taller llamado “Bocetando un mural para Batán”. El trabajo de los alumnos derivó en un boceto, que fue fotografiado, para luego ser proyectado en la pared de la cárcel.
La pintura, luego de que el boceto fue presentado en la pared, fue pintada con el aporte de los internos, que sumaron su visión en cuanto a los colores, y aportaron ideas para darle vitalidad.
Al grupo, se sumaron estudiantes de plástica de Mar del Plata, que antes habían dado sus pinceladas, familiares, e incluso una oficial penitenciaria tomó un pincel e imprimió su toque en la pared.
Vale destacar que el Taller Liberté, es una especia de oasis dentro de la cárcel, ya que reina la armonía, y todos sus integrantes se conectan con actividades artísticas y creaciones artesanales que luego comercializan.
Mérito
“Uno busca lleno de esperanzas”, sonaba de fondo, interpretada en vivo por músicos que están presos en Batán, ante todos los presentes se sintieron a gusto.
Juliano, destacó el mérito del taller, es que “no fue injertado desde afuera”, sino que es producto de la iniciativa de los internos, lo que le da un valor especial. Gente que está purgando una condena, le rinde homenaje a las víctimas del delito, lo que encierra otra significación, como sostienen en la ONG Víctimas por la Paz, que es posible pensar en una sociedad donde se pueda convivir en un mundo más pacífico y gestionar los conflictos de modo más civilizado. Para él la experiencia del mural trae luz, vida y color en un lugar de encierro.
Ignacio, que viene acompañando hace mucho a las personas privadas de la libertad y en este caso, apoyó la gestación de este espacio, que lo fueron llevando adelante de a poco, con la colaboración de las autoridades del penal. La intención actual, es tratar de conseguir algún puesto en la feria de Mar del Plata, para que las personas liberadas puedan vender los productos que realizan en Batán, no sólo en el taller Liberté, sino en muchos otros que funcionan también. Así, la gente conocería parte de lo bueno que sucede dentro de la cárcel y sobre todos, quienes obtengan su libertad podrían tener un ingreso a partir de su trabajo.
Cabe destacar que actualmente Ignacio, entre otras de sus funciones en el Comité contra la Tortura, recorre penales de todo el país, donde se entrevista con gente privada de la libertad, siendo el nexo con la defensa, el fiscal o con el área que podría dar una solución a la demanda.