Eduardo Comas vive cerca de la grieta que amenaza a la localidad de Diamante
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/10/grieta.jpg)
Está radicado en esta ciudad de Entre Ríos y vive a 500 metros de la rajadura, que tiene más 130 metros de largo y hasta 40 metros de profundidad
Eduardo Comas vive de cerca el drama que sufre hoy la localidad de Diamante, en Entre Ríos, a partir de una grieta que se ha producido en la tierra y que amenaza a un barrio entero, que podría derrumbarse en cualquier momento.
“Se vive con mucha angustia; acá nos conocemos todos, no se habla de otra cosa”, aseguró Eduardo Comas a Ecos Diarios, quien a vive a 500 metros de la grieta que ha cambiado la vida de esta localidad, que tiene unos 20.000 habitantes.
Él vive en Diamante hace 11 años junto a su esposa, que es oriunda del lugar, y sus dos hijos. Se desempeña en la empresa Cargill y tiene varias amistades que se ven directamente afectadas por esta rajadura que se ha producido en la costa del río Paraná.
“El derrumbe se va a producir en cualquier momento, pero no sabemos cuándo, ni cómo va a ser”, contó Comas, afectado por la situación que están viviendo, ya que actualmente hay más de 50 familias evacuadas, que podrían perder sus casas. Además tienen miedo de que cuando se produzca el derrumbe, se formen nuevas grietas.
Desplazamiento de cuatro metros
“La tierra es como que se cortó al medio y la grieta tiene ya como cuatro metros de desplazamiento”, contó el necochense, detallando que el barrio que corre riesgo de derrumbe es un sector populoso, de menores recursos, donde viven pescadores e incluso funciona un centro comunitario.
Además está al límite también una plaza, donde hay un monumento al pescador, que es característico de Diamante y un punto turístico para la ciudad.
Hace más de 15 días que el área de Defensa Civil y Bomberos comenzó a observar el lugar y ahora se dio intervención a la Provincia y a la Nación.
“Hay unas siete viviendas que están lindando con la grieta, y si se viene abajo eso, es probable que se derrumben las casas también”, explicó, agregando que toda la zona va a quedar muy inestable.
El lunes pasado hubo un alerta meteorológico y se evacuaron unas 60 familias porque se temía que con el agua todo eso se ablande más y se derrumbara.
Eduardo Comas vive a unos 500 metros de la grieta en diagonal y a 300 metros de la barranca, pero aclaró que la rajadura se está extendiendo hacia el sur y él vive en la zona norte.
“Único tema”
“La gente no habla de otra cosa, se vive una situación muy crítica. Es el único tema en las redes sociales y también en los medios locales, en la radio, la televisión”, afirmó.
“Tengo amigos, compañeros de trabajo que viven en zonas muy próximas y amistades que viven ahí y que fueron evacuados por prevención”.
Si bien la Policía, Prefectura o Defensa Civil, se encarga de cuidar los bienes de las personas que fueron evacuadas, a “la gente le cuesta dejar sus casas porque quieren proteger lo poco que tiene. Se hace muy difícil contener la situación”.
La ciudad de Diamante está elevada a 40 metros por sobre el nivel del río. La costa es una barranca que mira el río; es una postal porque se puede ver el río Paraná en todo su esplendor desde arriba.
Sobre por qué se produjo, explicó que “se trata de un suelo arcilloso y el agua corre por las napas, lo que hace que la tierra tenga movimiento y con el paso del tiempo se van generando estas grietas”, que se han agrandado en este último mes.