«El aborto existe y no lo podemos soslayar, es un problema de salud pública», dijo el ministro de Salud
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Sostuvo Adolfo Rubinstein en el Congreso, durante la jornada de cierre del debate
En la jornada de cierre del extenso debate por la legalización del aborto en la Argentina, el ministro de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, fijó una contundente posición a favor del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. «La despenalización del aborto es un tema prioritario en la agenda pública, porque la sociedad lo ha reconocido como un problema al que hay que ofrecerle soluciones concretas. No creo que haya nadie que no defienda la vida», expresó.
«La codificación del aborto como causa de muerte está escondida en otros diagnósticos -agregó, apuntalado por un power point-. Por la situación y por el estatus legal del aborto. Las estadísticas que conocemos son del sector público, mientras que el 50 por ciento de las camas hospitalarias en la Argentina son del sector privado. Hay mucho que no sabemos. En Argentina, cada 100 mil nacidos vivos hay 6 muertes por aborto; mientras que en países que tienen aborto irrestricto prácticamente no hay muertes por aborto. Existe una relación directamente proporcional entre las muertes por abortos inseguros y los países que tienen leyes más restrictivas».
Rubinstein habló de la situación de los países que despenalizaron la práctica: «En los países desarrollados, la tasa de aborto cayó. Mientras que en los países con leyes restrictivas, se mantuvo igual. Existe una relación clara entre la despenalización y el número de abortos. El aborto inseguro, cuando no es conducido por un profesional, supera el 90% en Latinoamérica. Salvo Uruguay y Cuba, Latinoamérica está igual que África».
Y remató: «El aborto existe y no lo podemos soslayar. Más allá de todos los dilemas. Es un problema de salud pública, porque produce muertes y morbilidad evitable en población joven y sana. Es un problema de equidad de género, porque sólo afecta a las mujeres. La evidencia es muy sólida respecto a que la despenalización reduce la mortalidad materna y el número de abortos totales. De alguna manera tenemos que actuar».