El acoso virtual impacta en las escuelas
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Distintas conductas abusivas se han trasladado del mundo real al virtual y afecta a cada vez más niños y, como consecuencia de ello, también a su rendimiento escolar
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“El ciberbullying, el grooming y todas las nuevas formas de acoso en las redes, están afectando directamente a la escuela”, afirmó Marta Bonserio. En un momento en que la mayoría de los niños pasan horas conectados a internet, no es extraño que las situaciones de maltrato que antes se producían en el patio de las escuelas o en otros espacios comunes, se hayan trasladado a la red.
Pero a pesar de que el fenómeno se produce en el espacio virtual no por ello impacta menos en los chicos y en su rendimiento escolar.
Como respuesta a este fenómeno y la preocupación de maestros y padres, Bonserio, una docente jubilada que se dedica a realizar consultoría educativa, organizó una charla sobre esta problemática a fin de brindar herramientas a los adultos para estar preparados para contener a los niños.
“Comenzamos trabajando con docentes para darles herramientas para que puedan trabajar en sus clases con los niños”, explicó Bonserio, que días atrás coordinó una charla gratuita y abierta sobre bullyng y riesgos digitales.
“Pero claro, nos quedaba una parte muy importante sin trabajar, que eran los padres. Porque a ellos también han que fortalecerlos y darles herramientas para que estén atentos ante estas situaciones”, dijo Bonserio.
Esta segunda disertación se realizará esta semana en el CEIA y estará a cargo de los licenciados Romina Mirás y Gabriel Giacio, quienes trabajan con el método finlandés Kiva contra el acoso escolar.
Invasión a la privacidad
“Esto nos está invadiendo, porque según algunos estudios muchos chicos pasan hasta 12 horas frente a un teléfono y desde chiquitos están expuestos a que un adulto, oculto en una identidad falsa, también los pueda acosar”, dijo Bonserio.
Por esa razón, el objetivo de la charla para padres será “contarles todos los tipos de situaciones que se pueden presentar y después fortalecerlos con las herramientas, no sólo para hablar con sus hijos, sino también digitales que les permitan controlar qué están haciendo los niños”, afirmó.
En la primera de las charlas, dirigida a docentes, se notó el interés y la necesidad de información sobre este tema, ya que el encuentro se extendió más allá de las tres horas que habían previsto los organizadores y los maestros se quedaron al final contando anécdotas y experiencias sobre esta situación.
“El acoso escolar siempre existió”, dijo Bonserio y explicó que en estos casos existen varias víctimas, no solamente quien es acosado, sino también el acosador, “que también está sufriendo alguna situación que lo lleva a actuar así” y “los invisibles, que son testigos y no dicen nada”.
“Son varios los implicados en un caso de bullying, pero en el ciberacoso es más difícil aún, porque el chico está solo ante esa situación y está más vulnerables y no tiene las herramientas necesarias para defenderse”, afirmó.
Por ello también es necesario brindarles herramientas a los padres, señaló la consultora. “Algunos están muy actualizados, pero la mayoría no tiene ni idea y hay que enseñarles cómo vigilar lo que están viendo sus hijos, qué decirles y cómo trabajar con ellos”, dijo.
De esta manera, se pueden prevenir situaciones muy adversas a las que pueden enfrentarse los chicos.
Y por supuesto, indicó, “también hay que fortalecer a los chicos, porque están muy expuestos”.
Señaló que si los niños tienen herramientas, “pueden hacer buen uso de las redes”.
Esto es a lo que deberían aspirar los padres, reflexionó Bonserio, porque “esto ya se instaló y no podemos volver atrás y no va a cambiar. Al contrario, seguramente va a incrementarse”.
Un fenómeno común
Bonserio señaló que el fenómeno del bullying se da en escuelas públicas como privadas y entre niños de todas las clases sociales, en forma indistinta. “Siempre hay un acosador y un acosado, si bien las causas pueden ser distintas, pasa en todas partes”, indicó.
“Por eso dimos muchas herramientas para que se trabajen con los chicos en las escuelas. Por supuesto que es un largo camino”, afirmó Marta.
También se apunta a dar herramientas a los padres para que puedan afrontar estas situaciones con sus hijos, especialmente a partir de fortalecer el vínculo, para que los chicos puedan contar lo que les está pasando.
“Y además para que los chicos sepan que no es normal que les pasen estas cosas, que no sea feliz en el colegio o que alguien lo acose en forma virtual”, afirmó Bonserio y manifestó que está utilizando el método Kiva para ayudar a niños (ver recuadro “El método…).
“Esto es una bola de nieve que no para”, señaló la psicopedagoga Cecilia González, quien manifestó que el fenómeno del bullying en escuelas de nuestra ciudad afecta a niños cada vez más pequeños.
González, quien también trabaja como docente, señaló que en su experiencia diaria ha visto recientemente casos de bullying entre niñas de segundo y tercer año de primaria.
“Hay que intervenir cuanto antes”, afirmó. “Pero es difícil para el docente, no sólo como afrontar la situación con los alumnos, sino también la reacción de los padres”.
“Hay padres que han sufrido el acoso escolar y que temen que sus hijos lo sufran. Esto ha sido para ellos una situación traumática y le genera mucho sufrimiento y preocupaciones que sus hijos sufran lo mismo”, dijo al respecto la psicóloga Lorena Cavalcanti.
“Incluso hay chicos que no quieren llevarle a sus padres esas preocupaciones y ni siquiera se dan cuenta de lo que les está pasando y no hay dimensión de cómo esto puede socavar el aparato psíquico”, agregó.
Impacto profundo
La psicóloga Romina Silva Barni señaló que niños cada vez más chicos están involucrados en casos de bullying.
“Cuando más chicos son, más impacto tiene en su desarrollo. Están en tiempo de constitución subjetiva, así que tiene un impacto mayor en la construcción de su identidad”, explicó la psicóloga.
“Las consecuencias son muy complejas, porque comienzan a construir su identidad a partir de ese malestar, ese conflicto, lo cual causa una gran desvalorización sobre sí mismos”, señaló. “Después también trae consecuencias para el momento de tomar decisiones, sumarse a grupos nuevos, comenzar algo… Eso se empieza a ver en el consultorio”.
Por ello, precisó, “está bueno que los docentes empiecen a tomar estas capacitaciones o charlas para poder tener recursos para intervenir y detectar situaciones, porque es bastante riesgoso que el adulto no intervenga”.
“Si el adulto no interviene en estas situaciones, el niño entiende que tiene que defenderse solo y entonces escuchar que un nene de 4 años dice: yo pego primero porque, así nadie me va a pegar a mí”, dijo Silva Barni.
“Empiezan a desarrollar otro tipo de herramientas para defenderse que no es la palabra. Entonces es importante que intervenga el adulto y le muestre que se lo puede rescatar de esa situación y que las cosas se resuelven con diálogo”, concluyó la psicóloga.
El método Kiva
El método KIVA finlandés contra el acoso escolar
Para Finlandia la educación y el bienestar escolar es una prioridad nacional. Por eso se ha desarrollado un innovador método para combatir y prevenir el acoso. KIVA es el acrónimo de “Kiusaamista vastaan” (contra el acoso escolar) que se denominan el exitoso programa anti-bullying finlandés originado en la universidad de Turku. El 90% de las escuelas finlandesas ya emplean este método.
El programa se inició en el 2007, y hoy en día ya no sólo se aplica en Finlandia, sino que también se ha empezado aplicar en diferentes países como Suecia, Estonia, Bélgica, España, Reino Unido, Nueva Zelanda y se ha evaluado también en otros como Francia e Italia.
De esta manera se ha podido comprobar el éxito fuera de Finlandia. Los centros que optan por el método cuentan con un equipo de profesores formados con el programa, que actúan de manera diferente que hasta hoy se venía haciendo, cuando se produce el acoso.
Lo que se pretende es que los estudiantes no apoyen al acosador y no acepten silenciosamente, si no que los estudiantes apoyen a la víctima y se comunique el acoso. Muchos de los niños hoy en día se callan o incluso apoyan al acosador. Sin embargo, lo que realmente funciona en KIVA es precisamente lo contrario. Que el acosador no reciba ningún tipo de apoyo, sino más bien que la víctima encuentre que los demás están de su parte y, por supuesto, que lo comuniquen a los profesores.
KIVA está perfectamente testado bajo rigurosos estudios científicos, a diferencia de muchos otros métodos que hay en el mercado. Los efectos del método KIVA han sido evaluados en numerosos estudios.