“El ACV es un evento que se desarrolla a lo largo del tiempo y se puede prevenir”
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Los profesionales Micaela Gutiérrez y Adrián Dueñas explicaron que el accidente cerebrovascular está asociado a otras patologías y trabajar sobre los factores de riesgo es una forma de evitarlo
“Hay que trabajar en los factores de riesgo, no fumar, hacer ejercicio, llevar una alimentación saludable; si se es hipertenso, controlarse y no comer sal. De esta manera, manejando las patologías que ya existen, se puede evitar un ACV”, explicó el médico generalista Adrián Dueñas, quien recalcó la importancia de la prevención.
El profesional disertó ayer junto a la neuróloga Micaela Gutiérrez en el Centro Cultural, en una actividad organizada por el Hospital Neuropsiquiátrico denominada “El ABC del ACV”. La idea fue acercar a la población, información sobre una patología frecuente como son las accidentes cerebrovasculares, que hoy son la tercera causa de muerte en el país y la primera causa de discapacidad en el mundo por las consecuencias que genera.
Participó también de la conferencia el equipo de residencia de Psicología, dando la perspectiva psicológica de la enfermedad.
El tema generó interés entre el público, que colmó la sala del Centro Cultural ayer por la tarde.
Cómo prevenirlo
“El accidente cerebrovascular consiste en los síntomas que produce la ruptura o el taponamiento de una arteria en el cerebro”, explicó la neuróloga Micaela Gutiérrez.
“Eso ocurre de manera abrupta, los síntomas aparecen de repente y es motivo de preocupación porque generalmente acontece con la debilidad de un brazo o una pierna, alteraciones visuales o dificultades en el lenguaje”. A modo de ejemplo, indicó que puede ser que una persona de repente tenga dificultad para hablar, arrastre la lengua, no pueda emitir palabras, que tenga una debilidad en la mitad de la cara o en uno de los brazos. “En la mayoría de los casos puede ser que el paciente no se dé cuenta de que le ocurrió un ACV”.
Si bien se trata de un evento que ocurre de repente, se aclaró que la enfermedad se viene desarrollando a lo lago del tiempo en el paciente. “El ACV no es algo que te levantas hoy y te ocurre, sino que es una enfermedad que ya se viene desarrollando y está asociada a otras patologías, como la hipertensión, diabetes, la obesidad, porque quienes las padecen tiene más posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular. Se trata de evento que se viene desarrollando a lo largo del tiempo y el ACV sería la culminación, comparado con el infarto de miocardio”, detalló el médico Adrián Dueñas.
Ambos profesionales insistieron en que se puede prevenir, trabajando los factores de riesgo y controlando las patologías mencionadas, si es que se padecen. Recomiendan no fumar, hacer actividad física, llevar una alimentación saludable y, por otro lado, si se es hipertenso, controlarse, estar medicado, no comer sal. Sobre cómo puede incidir el estrés, se mencionó que es también un factor de riesgo si llega a límites excesivos o enfermizos.
En cuanto a la prevalencia, se indicó que es más común a partir de los 60 años, pero puede ocurrir en pacientes más jóvenes, pero es menos frecuente.
Con respecto a la gravedad, se indicó que “el ACV hemorrágico es más complejo que el isquémico y depende del área del cerebro en que se produzca, en algunos lugares compromete alguna función específica y en otros, puede comprometer la vida también”.
“Actualmente hay muchas consultas principalmente por la incapacidad que genera porque te condiciona la vida en el día después”.
Gutiérrez explicó que “hay un porcentaje de los pacientes que se recupera al 100% y pueden volver a sus actividades habituales, pero no dejamos de remarcar que si no se toma ninguna conducta después del episodio probablemente quede una secuela y además la probabilidad de recurrencia es mas alta en aquel que no hace nada por revertirlo que en aquel que trabaja en los factores de riesgo”.
Para terminar, se recalcó que el tratamiento tiene un abordaje transdisciplinario, es decir, que es abordado por profesionales de distintas disciplinas, pero depende en gran parte de la colaboración del paciente y el acompañamiento de su familia.