El agua es vida
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Desde hace diez días un tramo de dos cuadras de la diagonal San Martín está sin agua. Y pese a los reclamos de los frentistas a Obras Sanitarias, la solución no aparece.
Este nuevo reclamo puntual no es más que otro de la decenas de quejas que se producen en ese sentido en los últimos años, producto de una red en gran parte devastada por la cantidad de años que tiene.
El no tener agua a esta altura de los acontecimientos se transforma en un duro padecimiento, que conlleva diversos inconvenientes, tanto para cocinar como para el aseso personal, sobre todo cuando se trata de niños o personas de avanzada edad.
Si bien en cada caso los frentistas expresan su bronca a los encargados de Obras Sanitarias, a quienes recurren más de una vez con sus reclamos, con buena o pobre respuestas, las resoluciones demoran o se hacen arreglos que duran poco y nada.
Ya desde hace largo tiempo esta carencia de agua en varios barrios, o la baja presión del servicio, es moneda corriente
Está claro que si bien aún no se concreta la renovación general que necesita la red de cañerías, que conlleva una millonaria inversión, en general la actual administración municipal trata de no eludir los reclamos o inquietudes de la comunidad.
En tal sentido ha impulsado nuevas formas de contacto con el vecino, como la línea telefónica 147, la aplicación para celular “Vos con voz” y hasta se habilitó el Centro de Atención al Vecino. Y si bien estos nuevos espacios de comunicación son más que interesantes, si las respuestas a las demandas de los vecinos no llegan, terminan por no dar resultado.
En el “mientras tanto” habrá que seguir padeciendo estos problemas, que incluso se agudizarán cuando no llegua la solución de fondo, pues al mal estado de las cañerías se suma una mayor demanda del servicio, a medida que se van concretando construcciones en distintos sectores de Necochea y Quequén.
Sobre este aspecto en el reciente encuentro de Ecos Diarios con el jefe comunal y sus secretarios, surgió de boca del responsable de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Ricardo Asiaín, la voluntad de colocar en el futuro medidores, al menos a los grandes consumidores, para cobrar el consumo de agua. Por cierto una idea que se ha barajado más de una vez en los últimos 30 años, pero que nunca llego a hacerse realidad.
Tal cual titulamos este comentario el agua es vida, y en tal razón no pueden aducirse feriados o horas no laborables para no dar solución inmediata al contribuyente.///