El agua no se va: el oeste sigue complicado
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Y aún faltan las lluvias de primavera
Desde General Villegas hasta Puan, los distritos del oeste provincial continúan complicados por la situación hídrica que anega caminos y campos, amenaza producciones y pone en riesgo localidades. En la mayoría de esas comunas ya llovió más de la media anual y crece la preocupación porque aún falta la llegada de los meses más lluviosos durante la primavera.
Además de las precipitaciones extraordinarias a nivel local, el territorio recibe una gran masa hídrica proveniente de Santa Fe y Córdoba, y por su condición geográfica natural se convierte en reservorio. “Es una zona que no tiene pendiente hacia ningún lugar. Es como una gran olla”, explicó a DIB el subsecretario de Infraestructura Hidráulica bonaerense, Rodrigo Silvosa en referencia a los distritos de General Villegas, Rivadavia y Trenque Lauquen, y a los que conforman la denominada cuenca de las Lagunas Encadenadas del Oeste, que comprende los municipios de Adolfo Alsina, Daireaux, Guaminí, Coronel Suárez, Saavedra, Puan y General La Madrid.
“El problema no es nuevo, la geografía no ayuda, pero otros dos factores agravaron la situación: el régimen de lluvias más abundante y el uso del suelo. Cambiaron los modos de producir, así como también se hicieron urbanizaciones sin obras que compensaran esas modificaciones”, explicó Silvosa.
Y en ese sentido, agregó: “Por primera vez estamos avanzando en tres obras estructurales para resolver la problemática hídrica de la Provincia, que deberían haberse hecho hace 30 años”. Mientras tanto, según indicó, “hay unas 60 obras” paliativas en ejecución, tales como contenciones para proteger los cascos urbanos y alteo de caminos que permiten sacar la producción de los campos.
Por ejemplo en Rivadavia, donde el agua afecta al 40% del territorio, está a punto de restablecerse el camino de Las Cañas que se encontraba inhabilitado y mantenía aislado a los productores tamberos de la región, quienes la semana pasada tuvieron que tirar varios litros de leche por no poder sacarla de los campos. “Estabilizamos el camino para que los productores puedan volver a pasar a partir de mañana”, dijo a DIB el intendente local, Javier Reynoso.
No obstante, aclaró que “el panorama no mejora” y que el mayor foco hídrico se encuentra en el reservorio Cuero de Zorro que “está próximo a rebalsar y amenaza con afectar la ruta nacional 33”, una calzada muy importante porque une los puertos de Bahía Blanca y Rosario. “El problema se agrava porque se avecina la primavera que es muy lluviosa y el agua no alcanza a evaporar en invierno por el frío”, agregó.
Por su parte, el intendente de Trenque Lauquen, Carlos Fernández, señaló a DIB la zona más complicada se encuentra al norte de su distrito, en proximidad con Rivadavia, más precisamente en Colonia Martín Fierro, aunque recibe también una gran masa hídrica desde Pellegrini y por el sur. “Tenemos una enorme cantidad de agua que va escurriendo por bajos y ha llenado todos los reservorios, como Cuero de Zorro e Hinojo Las Tunas, mientras que los canales de conducción están desbordados”. Por último, también se encuentra realizando un trabajo de defensa en la localidad de Garré, al límite con Guaminí.
La situación de la cuenca de las Lagunas Encadenadas del Oeste (a la que pertenece este último distrito) “se encuentra monitoreada de manera constante, porque si bien está estable tiene un nivel de agua muy alto”. Así lo señaló a DIB el intendente de Adolfo Alsina, David Hirtz, quien aseguró que “en los últimos 5 años llovió un 60 por ciento más de lo normal en la región”.
“Esperemos llegar a tiempo con algunas obras para tener en condiciones los canales de desvío de agua que protegen a las ciudades de cara a la primavera, cuando empieza el periodo más lluvioso”, señaló Hirtz. “Estamos en constante comunicación entre los intendentes de la cuenca. Las obras están en ejecución y van a traer tranquilidad, pero somos conscientes que van a llevar tiempo”, finalizó.
En tanto, Bolívar, más hacia el centro de la provincia, también sufre las consecuencias del agua al recibir una gran masa hídrica de Daireaux, Guaminí y Henderson. Mientras que en esta última comuna, con 160 mil hectáreas productivas, «hasta 45 mil están bajo agua», según dijo en recientes declaraciones el coordinador de la Comisión de Emergencia de CRA, Pablo Ginestet.