El ahorro bien entendido comienza por casa
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“Hay que ser austeros…” fue la expresión con la cual a mediados del año pasado se presentó en sociedad, a través de Ecos Diarios, el entonces novel secretario de Política Económica y Finanzas Públicas del municipio, Sebastián Serrano. Meses después, hace pocos días y ante la tormenta económica, a decir del presidente Macri, por la que atraviesa el país, fue el propio intendente Facundo López el que reiteró en estas páginas una frase similar: “Tratamos de ser austeros en lo que esté a nuestro alcance…”
Austeridad es sinónimo de frugalidad y moderación, entre otras acepciones. Y si se manifiesta desde un gobernante hacia la comunidad, suena bien. Es la expresión de que se está haciendo el esfuerzo para gastar lo menos posible y que “ajustarse el cinturón” va de verdad.
Ser austero es gastar lo menos posible, achicar lo más que se pueda la salida de dinero. Y dentro de esa actitud es necesario que aparezca la decisión de morigerar lo que se gasta en la planta política, y que se reduzca a la nada el ingreso de personal. No se puede gastar más de lo que se
recauda, esa es la lógica casera. Pero es algo que muchos gobernantes parecen o no quieren entender.
Ante la tormenta que señala el Presidente de la Nación, debería efectuarse una profunda reforma política aunque parezca hoy una utopía. Contemplando en primer término el gasto del Congreso Nacional y las legislaturas provinciales, más los concejos deliberantes. Porque no alcanza con despedir a las personas que sirven café.
Más de $ 2.000.000 por sesión se devora el Concejo
El cálculo se generó por las sesiones llevadas a cabo en 2017, y que diera a conocer oportunamente Ecos Diarios. Las dietas de ediles y los sueldos del personal se consumen el presupuesto.
En épocas en donde se pregona bajar el gasto público y cuando una de las palabras que más se repite en el ámbito municipal es austeridad, el Concejo Deliberante demandó en el 2017 la interesante suma de $2.232.103 por cada sesión ordinaria que se realizó en el recinto, que equivale, aproximadamente, al aporte mensual de 4.650 vecinos, contribuyentes de partidas de la llamada zona intermedia de Necochea.
Del monto total del dinero que tiene disponible el cuerpo, casi la totalidad se va en sueldos. En esto está comprendida la dieta de los veinte concejales, una cantidad de ediles que resulta exagerada más allá que esté contemplada por la LOM y el sueldo de los empleados, más aguinaldos y cargas sociales.
El salario de un concejal se compone por el equivalente a cuatro sueldos y medio de la categoría ingresante con 40 horas semanales de trabajo del empleado municipal, según lo indica la Ley Orgánica de las Municipalidades.
También se encuentra el secretario del Concejo que es elegido por los ediles y posee un mandato de dos años. A diferencia de los concejales el secretario multiplica el monto básico por tres y medio
Acá es necesario señalar que cuando más bloques hay, más empleados. Existen bloques con varios concejales que suelen tener dos y hasta tres personas trabajando para su cargo. El Concejo Deliberante en forma anual, se devora un 3% del presupuesto de la comuna.
Por la situación económica el cuerpo deliberativo, por estas horas estaría pidiendo una ampliación presupuestaria, que paradójicamente los propios ediles deben aprobar.
En otro aspecto, pero vinculado a la situación municipal, el presidente Ernesto Mancino no hizo referencia a la elevación del gasto que ha generado la atomización de bloques en el órgano del que es titular, pero sí reconoció que “en la estructura del Ejecutivo habría que verificar si son necesarios algunos funcionarios y obrar en consecuencia. Una mirada opositora al fin y al cabo, podrá retrucar desde el oficialismo, pero no falta de certeza.
La planta del Ejecutivo
En momentos como los actuales, es mejor “ser que parecer”. De poco vale decir que se será austero si no se achica, por caso, el exceso de funcionarios que hay en el municipio. Hubo una reducción tiempo atrás, por la necesidad de calificar ante la Provincia para adherir a la Ley de Responsabilidad Fiscal, la realidad fue que se suprimieron reparticiones y otras fueron absorbidas, pero la mayoría de los que ocupaban esas áreas siguen hoy en la Municipalidad, ya sea cobrando como destajos o, quizás, con una reducción del sueldo que percibían antes. Pese a que el responsable de Economía del municipio haya dicho que “los 54 funcionarios” actuales representan menos cargos que los que tienen “otras comunas similares” a la de Necochea.
La mirada de la oposición y una buena porción de la comunidad sigue siendo crítica respecto a la abultada cantidad de integrantes del Ejecutivo. Desde los bloques opositores, se ha puesto en tela de juicio, el rol y la justificación que tienen los cargos de la coordinadora de relaciones exteriores, Claudia García Navarro y el coordinador de Pesca, Alejandro Jacin, este último hoy abocado más a otras tareas dentro del municipio que a la cual se lo designó, en uno de los peores momentos en la historia de la actividad pesquera de la ciudad.
La mirada inquisitoria con que se gasta el dinero de los contribuyentes en puestos que no son necesarios, con el privilegio de sueldos marcadamente superiores a los que percibe la masa laboral media de Necochea, supone que en este aspecto la pregonada austeridad ha quedado a un lado. Al respecto bien vale citar el ejemplo de un municipio cercano como el de Balcarce, cuyo intendente, Esteban Reino, decidió en las últimas horas congelar por un año los sueldos de la planta de funcionarios y recortar viáticos. Una medida que recibió el beneplácito de la comunidad serrana y que seguramente pagará el rédito político que se buscaba.
La mejor realidad sería tener un mejor Estado. La eficiencia, capacidad e inteligencia no tienen que ver con la cantidad de ejecutantes. Aunque se intente maquillar el panorama, reluce por varios aspectos, que la Municipalidad está en una crítica situación económica. Se hace más dificultoso el pago de salarios para más de 2.000 personas, y que es una de las críticas más frecuentes a la gestión que encabeza Facundo López. El cheque mensual para los sueldos supera los $ 40.000.000 y es complicado alcanzar mensualmente tal cifra.
El desembolso mensual en materia de sueldos puede aumentar antes de fin de año. El propio secretario de Política Económica y Hacienda sostuvo recientemente a Ecos Diarios que “oportunamente cerramos una paritaria con un 15% de aumento, pero el gremio municipal ya ha comenzado los reclamos por más…”
Escasos ingresos
La recortada respuesta que ha tenido la moratoria de tasas (hubo que extenderla hasta noviembre), y que fue reconocida por el propio Gobierno municipal; la anulación del llamado fondo sojero; la negación de la Provincia ante pedidos de salvatajes económicos y otras probables medidas en contra, como que la comuna tenga que hacerse cargo de los subsidios del transporte urbano, que la Nación ya delegó a la administración de María Eugenia Vidal y que es más que probable que ésta transfiera a los municipios, muestran a las claras que los recursos no
alcanzarán.
En esta coyuntura ya no se puede esperar una ayuda salvadora del gobierno nacional o provincial. También inmersos en un complicado presente. Es hora de que el ahorro bien entendido empiece por casa. Aunque en el camino haya que corregir lo hecho hasta ahora, o tomar drásticas medidas. De resolver o no esta encrucijada depende en parte las aspiraciones del actual gobierno municipal, para seguir manteniendo el poder desde fines del año próximo. Una comunidad lo está observando.